Viernes, 18 de Septiembre 2026

“Carmina Burana” vuelve al Degollado entre danza, coro y orquesta

El Ballet de Jalisco y la Orquesta para la Escena presentarán la obra de Carl Orff reuniendo a talentos artísticos jaliscienses

Por: Fausto Salcedo

Los ensayos de bailarines, músicos, cantantes y solistas tienen que desarrollarse inicialmente por separado antes de reunir a todos los participantes. A. NAVARRO

Los ensayos de bailarines, músicos, cantantes y solistas tienen que desarrollarse inicialmente por separado antes de reunir a todos los participantes. A. NAVARRO

El Ballet de Jalisco regresa a la obra de Carl Orff, ahora acompañado por músicos, solistas y coros en vivo. Las funciones se realizarán del 25 al 27 de septiembre y reunirán principalmente talento jalisciense.

Esta vez los bailarines no tendrán que imaginar a la orquesta. Durante los ensayos de “Carmina Burana", el Ballet de Jalisco ha comenzado a encontrarse con las voces y los instrumentos que dentro de unos días compartirán con ellos el escenario del Teatro Degollado.

La diferencia parece sencilla, pero transforma la experiencia de quienes ya conocían la coreografía a través de una grabación. El sonido deja de ser exactamente igual en cada ensayo y aparece otro cuerpo frente a los bailarines: el de los músicos y cantantes que interpretan en tiempo real una de las composiciones más reconocibles de Carl Orff.

LEE: FCE entregará los últimos libros gratis del “25 para el 25”

“Estamos acostumbrados a ensayarlo con la grabación. Estos poquitos encuentros que hemos tenido con otros artistas, desde el otro lado, que es la música, que es la voz, ha sido para nosotros ver ‘Carmina Burana’ desde un lugar todavía más artístico, con más sentimiento”, explicó Susana Ferretis, bailarina del Ballet de Jalisco.

El montaje llegará al Degollado los días 25, 26 y 27 de septiembre y reunirá aproximadamente a 180 artistas. Participarán el Ballet de Jalisco, el Coro del Estado, el Estudio de Ópera, la Orquesta para la Escena y otras agrupaciones musicales, además de integrantes invitados del coro de la Universidad Panamericana. Vicente Pelechano, procedente de España, será el director concertador. Salvo el director invitado, prácticamente todos los participantes son de Jalisco, según explicaron los responsables de la producción.

Una obra que se escucha y se mira

“Carmina Burana” fue concebida por Orff como una cantata escénica y su música terminó por adquirir también una extensa vida dentro de la danza. Lucy Arce, directora del Ballet de Jalisco, destacó precisamente las posibilidades que ofrece para construir un espectáculo donde el movimiento pueda dialogar con la dimensión coral y orquestal. 

“Creo que funciona maravillosamente para ballet, que es un espectáculo impactante. La música está, aunque no lo crean, en la mente de todo el mundo y de todo el público, porque se ha escuchado en películas, en música, en mil cosas, y ya la van a conocer cuando lleguen ahí”, señaló.

La producción supone también un reto logístico. Los ensayos de bailarines, músicos, cantantes y solistas tienen que desarrollarse inicialmente por separado antes de reunir a todos los participantes.

“Son pocos los eventos que se hacen así en Guadalajara, donde hay música, orquesta en vivo y no es semiescenificado. Es completamente una puesta en escena: el ballet con los solistas, con los coros y con la orquesta”, explicó Manuel Mario Castillo, jefe de Música de la Secretaría de Cultura de Jalisco.

Cantar hasta perder “cierta dignidad”

Para los cantantes, la popularidad de la obra no disminuye su dificultad. Carlos López, uno de los solistas, explicó que ha interpretado “Carmina Burana” en distintas producciones alrededor del país y que la partitura lleva a soprano, tenor y barítono hacia zonas particularmente exigentes de sus registros. La interpretación tampoco depende únicamente de alcanzar las notas. La partitura obliga al cantante a modificar el carácter de su voz de acuerdo con las situaciones que atraviesa.

 La partitura obliga al cantante a modificar el carácter de su voz de acuerdo con las situaciones que atraviesa. A. NAVARRO
 La partitura obliga al cantante a modificar el carácter de su voz de acuerdo con las situaciones que atraviesa. A. NAVARRO

“Es una de las obras más complejas en la vocalidad para los tres solistas. Siempre te tienen en el extremo, te tienen cantando notas muy agudas, muy graves, falsete”, dice. “Hay que en ciertos momentos cantar bonito, sí, pero también de repente cantar grotesco, cantar casi caricaturesco, incluso en algún momento perder cierta dignidad para poder interpretar bien todas las facetas que tiene, en mi caso, el barítono solista de esta obra”.

Esa variedad responde también al material que dio origen a la composición. Orff utilizó una selección de poemas medievales que hablan de la fortuna, el placer, la bebida, el deseo y la fragilidad de la existencia. El solista encuentra precisamente ahí una explicación para la permanencia de la obra: aunque los textos que inspiraron la composición tienen siglos de antigüedad, considera que esas preocupaciones continúan siendo reconocibles para el público.

“Habla del ser humano con sus simplezas. Habla de comer, de beber, del deseo sexual, habla de la fiesta, pero también habla sobre todo de la fortuna, cómo a veces en la vida nos va muy bien y cómo a veces estamos en la lona”.

Regresar al cuerpo

Para los bailarines, esa dimensión humana también modifica la manera de abordar el movimiento. Ferretis explicó que buena parte del repertorio del ballet clásico puede conducirlos hacia historias fantásticas o mundos alejados de la experiencia cotidiana. En “Carmina Burana” encuentra algo diferente.

“Es muy humano al final. Entonces también es bueno para nosotros regresar a lo más carnal, a lo más humano y sentirnos también más identificados con lo que estamos expresando, con lo que estamos bailando”.

 La coreografía que presentará ahora el Ballet de Jalisco fue creada hace aproximadamente tres años. A. NAVARRO 
 La coreografía que presentará ahora el Ballet de Jalisco fue creada hace aproximadamente tres años. A. NAVARRO 

La presencia de los demás artistas ha cambiado incluso los ensayos. Escuchar las voces y la música producidas en el mismo espacio genera estímulos diferentes a los que ofrece una pista previamente grabada. “Siento que esa es la belleza de tener muchas artes en un mismo lugar, al mismo tiempo. Nos aportamos unos a otros”, señaló la bailarina.

Una orquesta creada para la escena

La posibilidad de presentar la producción de esta manera está relacionada con la creación, durante 2025, de la Orquesta para la Escena. De acuerdo con Allen Vladimir Gómez, director de Desarrollo Cultural y Artístico de la Secretaría de Cultura de Jalisco, la agrupación surgió para atender proyectos de teatro y danza que requieren música en vivo y que resultaban difíciles de incorporar a la programación de la Orquesta Filarmónica de Jalisco debido a su propia agenda. “Esta es la primera vez que lo hacemos con ballet, pero no la última”, señaló.

LEE: Regresa códice sobre Aztlán a México para exposición; actualmente está en posesión de Francia

La intención es desarrollar proyectos en los que las agrupaciones de la Secretaría de Cultura puedan colaborar entre ellas y, al mismo tiempo, generar oportunidades profesionales para músicos, bailarines y cantantes. Para él, la diferencia alcanza también al espectador. Una grabación permanece idéntica durante cada función; una orquesta responde en tiempo real a aquello que sucede sobre el escenario.

“Al final, el arte es un oficio, que claro que se aprende en los conservatorios, escuelas, pero si no se practica no se aprende”, explicó Gómez. “La grabación sigue siendo la grabación y está muerta en ese sentido. Esto de que esté en vivo la música tiene más vida”.

El regreso al Degollado

La relación de “Carmina Burana” con el Teatro Degollado tiene varios antecedentes. Durante la presentación se recordó una producción realizada a principios de la década de 1990 con la Compañía Nacional de Danza y música en vivo, además de posteriores interpretaciones orquestales y corales. La coreografía que presentará ahora el Ballet de Jalisco fue creada hace aproximadamente tres años. Primero llegó al Degollado con música grabada y posteriormente fue presentada en el Palacio de Bellas Artes y en Tijuana.

"Carmina Burana" presenta ballet, canto, coro y orquesta reunidos sobre un mismo escenario. A. NAVARRO

Su regreso a Guadalajara permitirá escucharla por primera vez en esta versión con los cuerpos del Ballet de Jalisco acompañados por música y voces en vivo.

Las funciones de “Carmina Burana” se realizarán el viernes 25, sábado 26 y domingo 27 de septiembre en el Teatro Degollado. Los boletos tienen precios que van desde 50 hasta mil pesos, con descuento del 30 por ciento para estudiantes y personas adultas mayores.

LEE: 'Al Calor del Mariachi' crece en Chapala con músicos de México y el extranjero

La producción tiene además un objetivo que sus responsables mencionaron durante la presentación: acercar nuevos espectadores a distintas disciplinas a partir de una obra reconocible. La apuesta es que alguien pueda entrar al Degollado porque reconoce las primeras notas de “Carmina Burana” y salir interesado en aquello que acaba de escuchar y mirar: ballet, canto, coro y orquesta reunidos sobre un mismo escenario.

FA

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones