Domingo, 31 de Mayo 2020

"Sin legalización de las drogas, la crisis de violencia se agudizará”

El periodista regio presenta la reedición de “El Cártel de Sinaloa. Una historia del uso político del narco”

Por: Andrés Gallegos

Diego Enrique Osorno. El periodista reflexiona en torno a la militarización en México impuesta por Estados Unidos. EL INFORMADOR / E. Barrera

Diego Enrique Osorno. El periodista reflexiona en torno a la militarización en México impuesta por Estados Unidos. EL INFORMADOR / E. Barrera

Una nueva estrategia de seguridad que contemple la despenalización de las drogas y abandone la militarización impuesta principalmente por Estados Unidos para alejar el problema del país vecino del Norte, representan un primer paso para reducir la violencia que actualmente se vive en México por el narcotráfico, aseguró el periodista y cronista Diego Enrique Osorno.

“Si no hay legalización, si no hay inteligencia, la crisis humanitaria se va a agudizar y vamos a tener una situación de barbarie todavía más dramática”, dijo. “No hay una política antidrogas que corresponda a nuestros intereses, y está condenada al fracaso”.

El escritor regiomontano presentó en la Feria Internacional del Libro una actualización de “El Cártel de Sinaloa”, donde narra la historia y consolidación de la droga en esta región del país, así como la relación de este mundo criminal con la política y el poder en México. Osorno brinda voz al mayor número posible de protagonistas como los familiares de narcotraficantes, empresarios como Mauricio Fernández, campesinos desplazados por los criminales, militares o académicos, para dar sentido a un mundo que, pese a las series, libros y otros productos culturales existentes, “permanece todavía oculto e indescifrable”.

Los actos de violencia del 17 de octubre en Culiacán, por la detención y posterior liberación de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, responden a la lógica militarista de Estados Unidos, de allí la necesidad de que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador muestre autonomía y fortaleza, y dé un viraje en su política contra la droga, señaló Diego Enrique Osorno.

“Veo un posible acto de sabotaje. El Presidente mismo ha hablado de que no se va a repetir la estrategia anterior de ir solo por capos y con operativos estridentes donde iba a haber violencia. Lo que hemos sabido es que no hubo coordinación, y esa falta de coordinación me parece ligada a la injerencia estadounidense”, opinó.

En la nueva edición de “El Cártel de Sinaloa” se actualizan los últimos acontecimientos alrededor de esta organización criminal (principalmente la segunda fuga y posterior detención de Joaquín Guzmán Loera), y se profundiza en la figura de Ismael “El Mayo” Zambada, considerado por muchos el hombre de mayor peso en el narcotráfico mexicano actual.

“’El Mayo’ se vuelve un actor del poder, es uno de los referentes del poder en México, como Carlos Slim o Elba Esther Gordillo. No es casualidad que Julio Scherer, para mí el máximo referente del periodismo mexicano, lo haya entrevistado”, expresó Osorno.

El cronista también logró contactar y hablar con Miguel Ángel Félix Gallardo, exlíder del Cártel de Guadalajara (génesis de la actual organización sinaloense) y detenido por el Gobierno mexicano tras las presiones estadounidenses por el asesinato de Enrique “Kiki” Camarena, agente de la DEA.

“Se trata de alguien que no había dado entrevistas ni pronunciamientos públicos. No habla de todo lo que pasó, pero habla de algunas cosas y a mí me gusta tener las fuentes directas por un tema de congruencia, de un mundo tan difícil de investigar, me parece más conveniente conseguir los mejores testimonios y confrontarlos”, explicó.

Finalmente, “El Cártel de Sinaloa” no solo es un acercamiento a la relación entre el poder político y los cárteles de la droga y su interacción desde comienzos del Siglo XX, también refleja la cultura del narcotráfico subyacente en varias sociedades del país, cuyo móvil principal, la búsqueda de la riqueza rápida, amenaza con envolver el pensamiento de mucha gente.

“Es una cultura que exalta la criminalidad, por más sentido social que tenga el discurso, que se quiere equiparar con Robin Hood, se trata de un mundo criminal”, comentó Osorno.

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