Jalisco

En medio de tensiones, Guadalajara recibió la III Cumbre ALCUE en 2004

El foro evolucionó para incorporar nuevos temas de interés común como la seguridad ciudadana y facilitó la reactivación de las relaciones diplomáticas entre México y Cuba

Guadalajara recibió la III Cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALCUE) en 2004 en medio de tensiones diplomáticas relacionadas con Cuba, la guerra en Iraq y las diferencias sobre la política internacional. El encuentro también abrió acuerdos de cooperación para combatir la pobreza, fortalecer la cohesión social, ampliar las relaciones comerciales y promover una reforma de las Naciones Unidas.

La llegada de mandatarios y representantes de ambas regiones comenzó desde el 27 de mayo, un día antes de la inauguración de la cumbre. Entre ellos estuvieron los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Francia, Jacques Chirac; Chile, Ricardo Lagos; Guatemala, Óscar Berger; Ecuador, Lucio Gutiérrez, y Nicaragua, Enrique Bolaños; así como el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. 

Uno de los primeros asuntos abordados fue la relación entre México y Cuba. Los cancilleres Luis Ernesto Derbez y Felipe Pérez Roque celebraron una reunión durante la Cumbre y acordaron avanzar hacia la normalización diplomática y restituir a sus respectivos embajadores.

Derbez evitó polemizar sobre la ausencia del presidente cubano Fidel Castro y señaló que los países habían llegado con la máxima representación posible. Pérez Roque, por su parte, informó que el canciller mexicano viajaría a La Habana, aunque en ese momento no se estableció una fecha.

Las diferencias sobre Cuba también alcanzaron la elaboración de la declaración final. Los países latinoamericanos y caribeños respaldaban una condena a la aplicación extraterritorial de la Ley Helms-Burton, mientras representantes europeos mostraban reservas sobre la redacción.

Al concluir la cumbre, el presidente del Consejo de la Comunidad Europea, Romano Prodi, aseguró que la Unión Europea no apoyaba esa legislación estadounidense y rechazaba las acciones extraterritoriales unilaterales. Además, criticó el encarcelamiento de disidentes cubanos.

La guerra en Iraq fue otro de los temas presentes. Chirac reconoció la actuación de México cuando formó parte del Consejo de Seguridad de la ONU y coincidió con Vicente Fox en la necesidad de transferir el gobierno al pueblo iraquí para que recuperara su soberanía. Rodríguez Zapatero sostuvo que el terrorismo debía combatirse mediante la cooperación entre países democráticos, los servicios de inteligencia y la lucha contra sus fuentes de financiamiento.

El jefe del Gobierno español sostuvo que con la cumbre se consolidaba “una nueva y plena relación entre las dos mitades del mundo occidental”. De acuerdo con una nota de El Informador del 29 de mayo de 2004, titulada “Nace una nueva relación entre Europa y Latinoamérica”, Rodríguez Zapatero señaló que ambas regiones podrían abordar conjuntamente la reforma de las Naciones Unidas, el respeto a los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la eliminación de la pobreza, la corrupción, el narcotráfico, la delincuencia organizada y la lucha contra el terrorismo.

El entonces presidente venezolano Hugo Chávez llamó a la unidad latinoamericana para combatir la pobreza, fortalecer la democracia y construir nuevos modelos políticos y económicos. En las mesas de trabajo también se planteó que la seguridad internacional no debía limitarse a medidas militares o policiales, sino considerar factores como la pobreza, el subdesarrollo y las enfermedades.

En materia comercial, México rechazó conceder subsidios petroleros a los gobiernos centroamericanos, aunque ofreció buscar una fórmula para facilitar el suministro. Asimismo, el país anunció que solicitaría su incorporación al Mercado Común del Sur como miembro asociado y acordó con Brasil impulsar reuniones comerciales, además de explorar inversiones conjuntas.

El evento detonó una serie de protestas contra la globalización y las políticas económicas de los gobiernos participantes. EL INFORMADOR/Archivo

Principales logros alcanzados en Guadalajara

La III Cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea dejó como principales resultados el impulso a Eurosocial, el acercamiento diplomático entre México y Cuba, y el inicio de un proceso de colaboración entre Europa y Centroamérica. Algunos acuerdos produjeron resultados durante los meses siguientes, mientras otros necesitaron varios años de negociaciones para concretarse.

Durante el encuentro, la Unión Europea anunció una aportación de 30 millones de euros para poner en marcha Eurosocial. El programa tendría una duración inicial de 5 años y estaría enfocado en el intercambio de experiencias entre instituciones europeas y latinoamericanas para reducir las diferencias económicas y sociales.

La iniciativa comenzó a operar en 2005 y desarrolló una primera etapa hasta 2010. Posteriormente tuvo una segunda fase entre 2011 y 2016, y continuó con acciones relacionadas con políticas sociales, gobernanza democrática e igualdad de género en países latinoamericanos.

Otro resultado surgió del encuentro celebrado en Guadalajara entre el secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Ernesto Derbez, y el canciller cubano, Felipe Pérez Roque. La relación bilateral había sido reducida a nivel de encargados de negocios desde el 2 de mayo de 2004, después de una serie de diferencias entre los países.

“La reunión es parte del propósito planteado, fue una reunión positiva entre dos personas que han establecido una buena relación, y hemos puesto sobre la mesa los temas que nos preocupan, y también analizamos soluciones a futuro”, declaró Derbez, según documentó El Informador.

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