Venezuela enfrenta las horas más críticas tras los sismos
La necesidad de medicamentos, agua y alimentos crece en las zonas más afectadas del país
Vecinos y equipos de rescate siguen en las labores de remoción de los escombros para buscar a sobrevivientes de dos potentes sismos en Venezuela que han dejado al menos 920 muertos y más de 3 mil 300 heridos. Además, casi 50 mil personas han sido reportadas como desaparecidas.
La región costera de La Guaira, al Norte de Caracas, fue la más afectada, con decenas de edificios colapsados y donde se ha registrado la mayor cantidad de víctimas fatales. El principal aeropuerto venezolano, que se encuentra en esa región, permanece cerrado, lo que dificulta la llegada al país de ayuda internacional.
Los terremotos de 7.2 y 7.5 grados de magnitud del miércoles son los más fuertes registrados en el país sudamericano en más de un siglo.
En un mensaje difundido por la televisión estatal, la presidenta interina Delcy Rodríguez afirmó que el país atraviesa las “horas más críticas” para rescatar a las personas que aún podrían estar con vida bajo los escombros y pidió a la población que no se dirija a La Guaira para no obstaculizar las labores de rescate.
“Son horas críticas para el rescate de las personas vivas. Son horas muy sensibles para acompañar a las familias venezolanas que, lamentablemente, han perdido a un ser querido”, dijo Rodríguez.
También agradeció el apoyo internacional recibido por Venezuela y confirmó que rescatistas de varias naciones ya se encuentran en el país y hay otros en camino.
“Lloramos desde nuestros corazones, pero también estamos activos y estamos al frente de esta labor de rescate, de recuperación y de la que saldremos más fortalecidos”, dijo la mandataria.
La organización internacional Médicos sin Fronteras (MSF) informa que ha donado botiquines de primeros auxilios a un hospital en La Guaira con insumos para tratar lesiones potencialmente mortales como hemorragias, heridas abiertas en el tórax y obstrucción de las vías respiratorias.
Agregó que en los primeros días posteriores a un terremoto las necesidades más urgentes son la búsqueda, el rescate y la atención médica de emergencia, por lo que está en contacto con el Ministerio de Salud para apoyar en las tareas sanitarias y enviar personal.
“Todo el mundo, desde otros distintos lados, han venido a aportar su granito de arena”, comentó el agente de policía Johsmel Olivo mientras custodiaba los alrededores del colapsado edificio Petunia, ubicado en el municipio caraqueño de Chacao, donde se han recuperado 12 cadáveres y han sido rescatadas con vida 23 personas.
“Gracias a Dios, mi experiencia no fue tan difícil como otros, pero estamos abocados a apoyar”, dijo Inés María Díaz, quien se instaló en una pequeña plaza de Chacao cargada de alimentos. “Estamos trayendo comida, repartiendo”.
Contó que a partir de este fin de semana también llevarán alimentos a los hospitales para los familiares de los heridos.
Vecinos de Chacao, por su parte, acompañan a ingenieros y arquitectos voluntarios que comenzaron a visitar los edificios para hacer inspecciones que permitan determinar si pueden ser habitados, reconstruidos o no son aptos para ser habitados.
“Están llegando ingenieros de todas partes del país para ayudar y más bonito es ver la carita de la gente cuando le dicen que su casa no sufrió daños estructurales”, dijo Lorena Salazar, de 36 años, quien acompañó a dos ingenieros por el municipio.
Yuleidy Cadenas espera frente a un edificio de viviendas públicas derrumbado en Playa Grande. Observa a vecinos y personal de emergencia local y extranjero, recién llegado al lugar, trabajando entre los escombros con la esperanza de que su hijo, su madre y su hermano sean rescatados con vida.
El miércoles salió corriendo descalza de otro edificio cercano que también se estaba derrumbando y encontró el apartamento de su madre, en el piso 12, completamente destruido.
La mujer, de 28 años, solloza al recordar que el viernes su hijo cumple 12 años. “Yo subí a los escombros y les decía que me gritaran y no, nadie, ni mi hermano, ni mi hijo, ni mi mamá”, dijo Cadenas. “Yo sólo estoy aquí esperando a que los saquen”.
Unos minutos después fue rescatado un cuerpo de entre los escombros. No era el de su madre. Una mujer se tomó de la camilla naranja llorando desconsoladamente mientras personal de emergencia trasladaba el cuerpo a un vehículo. La escena trágica, con otros rostros y voces, se sigue repitiendo en la zona afectada.
Agencias
Cancillería alista repatriación de 26 mexicanos
La Secretaría de Relaciones Exteriores reportó que los connacionales en dicho país se encuentran bien.
La dependencia, a cargo del canciller Roberto Velasco, no reportó personas mexicanas fallecidas e indicó que alistan la repatriación de un grupo de connacionales.
Señaló que la embajada de México en Venezuela ha entrado en contacto, vía teléfono y correo electrónico, con 73 personas residentes o que se encontraban en tránsito.
“Todas se encuentran con buen estado de salud y en lugares seguros”, aseguró Relaciones Exteriores.
Agregó que un grupo de 26 connacionales desea regresar de manera voluntaria a territorio mexicano y espera ser repatriado con la asistencia de los vuelos de la Fuerza Aérea Mexicana.
Anuncian militarización de La Guaira
El ministro de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, anunció la restricción del acceso al Estado La Guaira, el más afectado por los terremotos.
En una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión, Cabello precisó que quien quiera ir a La Guaira tiene que cumplir con un registro que ha habilitado el Gobierno en Caracas para así “evitar que personas que no tienen ningún tipo de tarea asignada” acudan a este Estado.
La idea de esta decisión es facilitar las labores de rescate y evitar obstaculizaciones, subrayó el alto funcionario chavista.
Vivir entre temores y derrumbes
La familia Quintero se apiñó alrededor de su nuevo hogar esta semana luego que dos sismos mortales los obligaran a huir de su edificio de apartamentos en Caracas.
Francisco Quintero reservó los asientos de su pequeño y maltrecho automóvil para sus hijos, y el maletero es ahora el hogar de Paquito, su periquito verde y rojo, y de un puñado de tortugas mascota.
Quintero, músico, comentó que él y otros adultos de la familia buscan cada noche un lugar para dormir cerca del auto “hasta que nos den una respuesta de qué podrían hacer con nosotros”.
Miles de venezolanos que quedaron de repente sin hogar se han volcado desde entonces a parques, plazas e incluso a los márgenes de autopistas bloqueadas, en busca de un lugar donde recostar la cabeza.
En Guaira -el estado más afectado, justo al Norte de Caracas- las familias colocaron sábanas sobre un polvoriento campo de béisbol para marcar su espacio, con sus pertenencias metidas en bolsas de plástico. Otros buscaron refugio bajo palmeras. Entre ellos estaba Alexandra Martínez, de 35 años, y sus dos hijos.
“El apartamento está totalmente roto”, afirmó Martínez mientras se secaba las lágrimas. “Destruidas las paredes, la cocina, todo. Se abrió por la mitad”.
Escenas similares se repitieron en toda Caracas. “No tenemos dónde vivir”, expresó Desiré Gil. “Esta es la única opción que tenemos por el momento”.
La mujer de 37 años, madre de cuatro hijos -incluida una que tiene seis meses de embarazo-, ahora vive con su familia sobre una pequeña plaza cubierta de césped.
Cerca de allí, la gente usaba mochilas como almohadas y abría coloridas sombrillas de playa para darse sombra cuando helicópteros zumbaban sobre sus cabezas.La vivienda de Gil no se derrumbó, pero algunas partes se están desmoronando y ella se niega a regresar: “El temor que nosotros tenemos es que nos vaya a caer encima el edificio”.
Como muchos otros, espera a que la agencia de protección civil de Venezuela inspeccione las edificaciones agrietadas y deterioradas y determine si todavía es seguro vivir en ellas.
CT