Así cambió la relación entre Canadá y EU desde el 11S hasta Trump
El 11 de septiembre de 2001, mientras Estados Unidos sufría los ataques terroristas contra Nueva York y Washington, las autoridades canadienses pusieron en marcha la llamada Operación Yellow Ribbon.
Hace 25 años, cuando Estados Unidos cerró su espacio aéreo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Canadá abrió sus aeropuertos, escuelas, iglesias y hogares para recibir a miles de pasajeros que quedaron varados.
Ahora, un cuarto de siglo después, la relación entre ambos países atraviesa uno de sus momentos más tensos. Las políticas comerciales y la retórica del presidente Donald Trump han provocado un deterioro que ha llevado a muchos canadienses a cuestionar la relación histórica con su vecino del sur.
¿Qué hizo Canadá después de los ataques del 11S?
El 11 de septiembre de 2001, mientras Estados Unidos sufría los ataques terroristas contra Nueva York y Washington, las autoridades canadienses pusieron en marcha la llamada Operación Yellow Ribbon.
Transport Canada ordenó a 270 vuelos que todavía atravesaban el Atlántico regresar a Europa y desvió otros 224 aviones hacia aeropuertos canadienses. En total, más de 33 mil pasajeros quedaron temporalmente en Canadá.
Uno de los lugares que recibió una mayor cantidad de viajeros fue Gander, una pequeña localidad de Terranova y Labrador con unos 10 mil habitantes. Allí aterrizaron 38 aviones con 6 mil 656 pasajeros y tripulantes. Durante varios días, escuelas, iglesias y centros comunitarios se transformaron en espacios para alojar a quienes habían quedado varados. Los habitantes también proporcionaron comida, ropa, medicamentos, teléfonos y transporte.
Después de los atentados, Canadá respaldó la activación del artículo 5 de la OTAN, relacionado con la defensa colectiva, y posteriormente participó durante años en la guerra en Afganistán.
El país envió decenas de miles de integrantes de sus Fuerzas Armadas a esa operación, que se convirtió en uno de los mayores despliegues militares canadienses desde la Segunda Guerra Mundial.
De aliados históricos a adversarios comerciales
Veinticinco años después de aquellos acontecimientos, la relación entre Canadá y Estados Unidos luce muy distinta.
Una encuesta publicada el 5 de septiembre por la firma Léger encontró que 41% de los canadienses considera a Estados Unidos un país enemigo, mientras que apenas 22% todavía lo identifica como un aliado. La proporción que ve al país vecino como un enemigo aumentó 15 puntos desde junio de 2025.
La guerra comercial entre ambos países es uno de los principales factores detrás de este cambio de percepción.
Trump ha planteado en repetidas ocasiones que Canadá debería convertirse en el estado 51 de Estados Unidos y ha utilizado los aranceles como una herramienta de presión durante las negociaciones comerciales.
En las últimas semanas, las tensiones incluso han alcanzado símbolos nacionales. Entre ellos está la decisión de Trump de utilizar el nombre “Lake America” para referirse al lago Ontario en documentos y usos federales estadounidenses, una medida que Canadá rechazó.
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Gander recuerda el espíritu del 11S
El cambio de clima político también ha alcanzado a Gander, la localidad que hace 25 años se convirtió en símbolo de solidaridad con los estadounidenses.
Ante las críticas por la invitación al embajador estadounidense en Canadá, Pete Hoekstra, para participar en los actos del 25 aniversario, el ayuntamiento defendió la decisión y recordó que el 11 de septiembre representa algo más que las diferencias políticas del presente.
El contraste resulta inevitable: en 2001, cuando Estados Unidos atravesaba uno de sus momentos más dolorosos, Canadá abrió sus puertas para recibir a miles de personas.
En 2026, la relación entre ambos países está marcada por aranceles, amenazas comerciales y una creciente desconfianza.
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AO