“Y lo que está por suceder”
La declaración de Terry Cole, director de la Administración de Control de Drogas (DEA), no fue improvisada, repentina o producto de una entrevista “banquetera”; fue un pronunciamiento durante una conferencia de prensa formal desde el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, en donde estaba flanqueado por Todd Blanche, fiscal general, y Kash Patel, director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), entre otros. La advertencia fue a los funcionarios mexicanos que “... utilizan cargos públicos para proteger cárteles. La DEA va por ustedes. Ningún título, cargo ni conexión política los protegerá”.
Y hasta para una persona con “dos dedos de frente” se entiende entre líneas -no hay duda- que el mensaje está dirigido hasta para quien despacha en Palacio Nacional: “Esto incluye a miembros del gobierno mexicano que protegen a los líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación de ser entregados a la justicia y que facilitan el narcotráfico, el lavado de dinero y la violencia”. Al hablar “... de ser entregados”, habrá que recordar -solo como antecedente- el pendiente que existe respecto a la petición de extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y de otros siete exfuncionarios del estado.
“Es una acción histórica”, es como inicia el mismo comunicado oficial del Departamento de Justicia sobre la conferencia de ayer, en donde se anunció la recompensa de “... hasta 102 millones de dólares por información que conduzca a la detención y/o condena, en cualquier país, de ocho líderes y asociados del Cártel Nueva Generación (CNG)”. Además, se dio a conocer la imposición de restricciones de visa a 65 familiares o socios personales o comerciales cercanos a integrantes de esa organización delincuencial.
Y aunque Terry Cole continúa ponderando la estupenda coordinación que tiene con Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), e incluso lo ha felicitado por los resultados que se han tenido en los últimos meses, ayer fue enfático en señalar que falta mucho por hacer. “Nos mantenemos firmes, no solo en los casos actuales, los casos que han sido revelados y lo que está por suceder”.
Tradicionalmente, cuando se anuncian recompensas por algunos delincuentes, el Departamento de Justicia los boletina -siempre acompañado de una fotografía-, pero no monta una monumental conferencia de prensa con la presencia del fiscal general, los directores del FBI y la DEA, y representantes de Homeland Security Investigations (HSI), del Servicio de Recaudación de Impuestos (IRS), del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y del Centro de Coordinación Nacional, en donde además “se deja en el aire” la frase “... y lo que está por suceder”, que a muchos debe tener preocupados o nerviosos.
Usted, ¿qué opina?