Ideas

Trump tentalea su destitución

El miércoles pasado fue restringida la red de satélites que Ucrania usa para la comunicación militar y para interceptar drones en el conflicto con Rusia. El presidente Volodímir Zelensky denunció, durante una entrevista con el influyente periodista británico Piers Morgan, que su ejército ha visto disminuida su capacidad de defensa al tener limitados los servicios de Starshield —unidad de negocios de SpaceX (propiedad de Elon Musk) que desarrolla sistemas de satélites militares, de seguridad nacional y de inteligencia del Pentágono y agencias aliadas, utilizando la tecnología comercial Starlink—.

Todo esto sucede en medio de las diferencias entre Zelensky y el presidente Donald Trump, quien el sábado pasado declaró que “es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente”, bajo el argumento de que el mandatario ucraniano no ha hecho lo suficiente para poner fin a la guerra con Rusia, y mientras la Casa Blanca negocia con Putin sobre el abastecimiento de diésel a Estados Unidos, lo que los aliados europeos ven como un “darle la espalda” a Ucrania en medio del conflicto.

El jueves, Elon Musk apareció para aclarar que la decisión de restringir el servicio de Starshield a Ucrania es de Estados Unidos, que “son propiedad de Estados Unidos y están bajo su control. Cualquier limitación en la velocidad o uso es decidida por el ejército estadounidense y, en última instancia, por el presidente de los Estados Unidos”.

Y ayer, un funcionario de la Casa Blanca —según la agencia France Presse—, bajo condición de anonimato, dijo que “el presidente nunca hizo una solicitud de este tipo”. ¿Le creemos?

Lo cierto es que todos los días tenemos conocimiento de movimientos, acciones o decisiones que salen de la Oficina Oval que acercan la posibilidad de que se inicie un juicio de destitución —conocido como “impeachment”—, que no es nuevo para Donald Trump, porque sería la tercera ocasión en que se vería involucrado. La primera ocasión fue en 2019, cuando se descubrió la intención de chantajear al gobierno de Ucrania para que fabricara pruebas que pudieran utilizarse contra el expresidente Joe Biden en la antesala de la contienda presidencial de 2020. Y la segunda, en 2021, cuando el 6 de enero quiso anular los resultados electorales, que terminó con el asalto al Capitolio en Washington.

Al jugar con la seguridad de su aliado Ucrania —suspendiendo el servicio satelital y poniendo en riesgo la vida de millones de personas—, se pueden agregar las acusaciones que Trump tiene sobre el enriquecimiento ilícito a costa de la presidencia, el despliegue injustificado de la Guardia en algunas ciudades, el uso del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) como policía secreta, sus intentos de usurpar la facultad presupuestaria, sus ataques a la libertad de prensa, etc., lo que nos muestra claramente que el mandatario está tentaleando su destitución.

Usted, ¿qué opina?

daniel.rodriguez@dbhub.net

Temas

Sigue navegando