Trump responde desde la ONU
La tensión entre los gobiernos de México y Estados Unidos por temas del combate al narcotráfico volvió a escalar.
Cinco días después de que la Presidenta Claudia Sheinbaum dijera que México no requiere evaluaciones externas y exigiera al gobierno de Estados Unidos hacer también un informe de su combate a los cárteles del crimen organizado, vino la respuesta de Donald Trump desde su discurso de ayer en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Esta nueva serie de señalamientos se da también luego de que, el domingo pasado, la Presidenta señalara, en su visita al estado de Sinaloa, que la violencia desatada en esa entidad se debía a la injerencia extranjera. Una especie de reclamo por el término de la “pax narca” que se rompió tras la traición al fundador del Cártel de Sinaloa, Ismael “el Mayo” Zambada, luego de ser sometido por Los Chapitos el 25 de julio de 2024 y llevado a Estados Unidos. Lo que recordó también los reproches que su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, y ella hacen al Gobierno estadounidense por no informarles cómo llegó a ese país y si sus agencias antidrogas intervinieron o no.
Ayer, el presidente estadounidense acusó que México es el “epicentro de la violencia de los cárteles” y que era “inaceptable” compartir una frontera de más de tres mil kilómetros con esa situación, por lo que pidió al gobierno mexicano recuperar el control de su territorio de esos “enemigos de la humanidad”, a los que comparó con los terroristas del Estado Islámico.
Así, en menos de una semana, Trump lanzó por segunda ocasión fuertes críticas al gobierno de Sheinbaum. Apenas el miércoles pasado, el mismo día que habló por teléfono con su homóloga mexicana sobre asuntos de las negociaciones del T-MEC, el presidente estadounidense presentó al Congreso el informe llamado “Determinación Presidencial Anual sobre los Principales Países de Tránsito o Producción de Drogas Ilícitas”, que la ley estadounidense mandata enviar a los presidentes cada año fiscal como parte de su estrategia de seguridad nacional, en el que exige que el gobierno mexicano arreste y procese a los funcionarios públicos mexicanos que estén coludidos con los cárteles de la delincuencia organizada. Una petición formal enviada al Capitolio que elevó las presiones de Washington para que se detenga y les entreguen al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a siete de nueve funcionarios y exfuncionarios que les faltan y a los que acusan de estar coludidos con el narco desde finales del mes de abril.
Al igual que el miércoles pasado, Trump reconoció avances y aseguró que “la seguridad llegará a México”, que mantiene una buena relación con el gobierno de Sheinbaum porque “tampoco quiere a los cárteles”, pero, sin pedir esa posibilidad al gobierno mexicano como lo ha hecho en otras ocasiones, advirtió que utilizará el poder militar estadounidense si es necesario.
Lo lamentable es que muchos de los exabruptos de Trump seguirán haciendo sentido entre los pobladores de las muchas regiones de México que controlan los grupos del crimen organizado.