¡Tercera llamada… !
La presidenta Sheinbaum “... está muy asustada”, fue el tajante comentario del presidente Trump, que se escuchó en todo el mundo. El mandatario estadounidense usó la conferencia del G7 en Évian-les-Bains, Francia, donde se reunieron las potencias industriales, como “balcón” para expresar su punto de vista.
Los temas globales prioritarios de la reunión eran otros, pero Trump necesitaba enviar un mensaje a su base, una vez que -su arrebatada e inconsciente decisión de iniciar una guerra- el tema de Irán empieza a fenecer con el supuesto acuerdo al que han llegado para hacer un alto a las hostilidades, y México y el narcotráfico es un estupendo argumento para continuar con su verborrea populachera.
Sin embargo, dentro de su cantaleta se lleva “entre las patas” a la mandataria mexicana, de quien repitió, “Es una mujer muy buena, pero está muy asustada”, insistiendo en que “México ha perdido el control de su país” y “Los carteles de la droga están completamente al mando de México. Los cárteles dirigen México, y es triste”.
Y con la premisa de los riesgos que provoca el narcotráfico para la seguridad nacional, Trump siente tener la razón para amenazar con incursiones en territorio mexicano, una vez que el gobierno mexicano ha rechazado la propuesta de tener una más “íntima” participación en el combate en nuestro territorio, y acabar con el origen del problema que supuestamente provoca la alta incidencia en territorio estadounidense.
Trump se ampara que en México es “el epicentro de la violencia de los cárteles”, lo que representa una amenaza a la estabilidad social de su país y urge tomar acciones inmediatas y certeras en contra de los grupos delincuenciales, mientras que desde Palacio Nacional se ha repetido en innumerables ocasiones que la incursión estadounidense directa en nuestro territorio “no es una opción” por cuestiones de “soberanía”.
La redundancia de Trump -sobre las acciones directas de sus militares- se contrapone con la posición que muchos funcionarios de diferentes dependencias de seguridad estadounidense han expresado en las últimas semanas, donde hablan de que México está cooperando “mejor que nunca” en la coordinación en temas de seguridad. Sin embargo, quien da “la última orden” es quien despacha desde la oficina Oval de la Casa Blanca, por lo que el comentario de que “México ha perdido el control de su país” y desde el lugar donde lo hizo, da la impresión -al estilo que se usa en los teatros- que esto representa la ¡Tercera llamada… !
Usted, ¿qué opina?