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STJ en jaque por Lucio “N”

El nuevo escándalo que había estallado en el ya muy cuestionado Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco (STJ), por la liberación ilegal de Lucio “N” la tarde del miércoles, dejó de escalar ayer que fue recapturado.

Desde luego el caso no debe quedar ahí y las investigaciones del Consejo de la Judicatura deben llegar hasta sus últimas consecuencias en las averiguaciones de la irregular conducta del juez Luis Ignacio “N”, luego de que lo suspendió de sus funciones y le abrió un proceso sancionador por concederle indebidamente la libertad.

En su caso, el Consejo de la Judicatura no solo debe inhabilitar a este juzgador, sino dar todos los elementos a la Fiscalía estatal, que le abrió también una investigación por la liberación irregular del ex director del DIF Jalisco, quien estaba preso por el delito de violación en contra de una subordinada de esa dependencia en un viaje de capacitación laboral en Tapalpa en el 2024. Falta que amerita prisión preventiva de manera oficiosa.

Difícilmente el juzgador confesará desde dónde llegaron las presiones y de qué tipo, y quiénes fueron los personajes de la clase política y gubernamental emecista, para que liberara irregularmente a quien también fuera alcalde interino de Tlajomulco a mediados de la década pasada, cuando ya estaba dentro del círculo de poder del alfarismo.

La excarcelación de Lucio “N” cayó como balde de agua fría en Palacio de Gobierno, porque unas horas antes el gobernador Pablo Lemus, al igual que lo habían manifestado antes su secretario general de Gobierno, Salvador Zamora, y su jefe de gabinete, Alberto Esquer, aseguró que el ex funcionario público se quedaría preso hasta que llegara la sentencia del juez.

Ponía en entredicho también las promesas de su Gobierno de combatir la violencia contra las mujeres en Jalisco, terminando con la impunidad y con la protección patriarcal que en estos casos siempre se activa en el Poder Judicial de Jalisco.

Ahí está, por ejemplo, el caso del desaforado magistrado del STJ, José de Jesús Covarrubias Dueñas, quien cumplió ya cuatro años y siete meses prófugo de un aparato de justicia que parece no hacer nada para llevarlo ante un juez y responda por las acusaciones de abuso sexual infantil y corrupción de menores, que hizo su ex pareja Blanca Paredes a partir de unos videos en los que se le ve acariciar a su sobrina menor de edad. 

El miércoles todos nos fuimos a dormir con la idea de que se había repetido este patrón en el que los juzgadores, fuera de toda perspectiva de género, dejan en libertad a agresores y feminicidas, y despliegan una especie de blindaje para no enjuiciar a uno de los suyos del Poder Judicial, o protegido por el poder, como todo hace suponer, sucedió con Lucio “N”.

Con su recaptura el Poder Judicial salió del jaque, evitó una mancha más y el gobierno de Lemus se salvó de que se pusiera en entredicho sus promesas de lucha contra la violencia hacia las mujeres.

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