SIAPA: más allá de tubos
Hoy, Claudia Sheinbaum y Pablo Lemus presentan el plan hídrico para atender la crisis del agua en Guadalajara, centrado en la construcción del nuevo acueducto Guadalajara-Chapala, que será útil solo si atacan el origen del problema.
Una ingeniera industrial me contó que, en muchas empresas, para resolver un problema se emplea un sistema que me pareció muy útil.
Lo resumo en cuatro pasos: 1) definir cuantitativamente el problema; 2) desarrollar un plan inmediato de contención provisional para mitigarlo; 3) identificar la causa raíz para realizar acciones correctivas permanentes, y 4) generar medidas preventivas para evitar que se repita en el futuro.
Si como ciudadanos aplicamos este mismo método al problema del agua, podemos tener más claras las exigencias hacia las autoridades.
El primer paso está dado: el agua llega sucia a los hogares. Pero habría que exigir un diagnóstico claro: a cuántos hogares afecta, con qué frecuencia y cuál es la calidad del agua que reciben. Ese es el mínimo esperable y el SIAPA lo sigue debiendo.
Segundo: el plan de contención provisional para mitigar el problema consiste en los tandeos. Sobra decir que las acciones de contención deben basarse en criterios técnicos y ser efectivas; si son superficiales o equivocadas, el problema continuará.
Hasta ahora, al menos 72 colonias han padecido cortes de agua a pesar de no estar contempladas en los tandeos, según corroboró el investigador Carlos Ruiz Chávez. Vecinos han cerrado vialidades todos los días porque la falta de suministro se ha prolongado durante jornadas enteras.
Respecto al tercer punto -la causa raíz del agua sucia-, los especialistas coinciden en que hay que acabar con la contaminación de ríos, arroyos y cauces, sobre todo con las descargas industriales de las grandes empresas. Es una responsabilidad de los tres niveles de gobierno.
El cuarto punto, la prevención, pasa por consolidar un sistema de monitoreo de descargas mediante tecnología, inspecciones y mediciones en tiempo real (de esto escribo mañana).
A la luz de estos principios sencillos, hay que analizar el mensaje de hoy en la mañanera.