¿Por cuánto vendieron a Sinaloa?
Leí las 34 páginas de la acusación de Jay Clayton, fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, así como nueve funcionarios.
En el largo listado de acusaciones por tráfico de drogas y armas en complicidad con “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, se mencionan los montos mensuales que supuestamente recibían los funcionarios.
¿Por cuánto dinero entregaron los narcopolíticos a Sinaloa?
Los montos en la acusación están en dólares. Hice la conversión a pesos para dimensionarlos.
Gerardo Mérida Sánchez, ex secretario de Seguridad Pública de Sinaloa con Rocha Moya entre 2023 y 2024, recibía 100 mil dólares mensuales (1.8 mdp) por avisar a “Los Chapitos” de redadas en narcolaboratorios y proteger a miembros del cártel.
Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, comandante de la Policía Municipal de Culiacán entre 2018 y 2024, recibía 41 mil dólares mensuales (738 mil pesos) a cambio de dar información, patrullas y radios. Brindó asistencia directa al cártel para matar y plagiar a sus rivales.
Marco Antonio Almanza Avilés, ex jefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía de Sinaloa de 2017 a 2022 recibía 16 mil dólares al mes (300 mil pesos) a cambio de facilitar el transporte de fentanilo y capturar a rivales del Cártel de Sinaloa.
Dámaso Castro Zaavedra, actual Vicefiscal General de la Fiscalía de Sinaloa, recibe 11 mil dólares al mes (200 mil pesos) a cambio de información sobre operativos contra el grupo criminal.
Juan de Dios Gámez Mendívil, actual alcalde de Culiacán, recibe 10 mil dólares mensuales (180 mil pesos) para dejar operar a “Los Chapitos”; y José Antonio Dionisio Hipólito, alias “Tornado”, comandante de la Policía Estatal, recibe 5 mil 500 dólares (100 mil pesos).
La acusación de Estados Unidos sólo refiere estos pagos y en algunos casos muestra imágenes de narconóminas escritas a mano, similares a las encontradas en la cabaña en donde capturaron a Nemesio Oseguera “El Mencho”.
El Cártel de Sinaloa ayudó a Rocha Moya a ganar la elección intimidando a sus rivales, según la imputación del fiscal Clayton, el mismo que acusó y arrestó a Nicolás Maduro por narcoterrorismo.
Esta red de complicidades trasciende colores o siglas; es la radiografía cruda de un narcoestado.
Es apenas creíble que el vulgar dinero, seguramente propiedades y otros bienes materiales, basten para vender una entidad en abonos mensuales con un saldo de cientos de homicidios y desaparecidos a la fecha.
Lo sabíamos, lo sabemos. El Estado de Sinaloa fue entregado al mejor postor. Y, con toda seguridad, no es el único.