Octubre ya en puerta: Los amarrados y otros aún luchando
Octubre ya está prácticamente en la puerta y el mapa de la postemporada empieza a dividirse entre quienes ya aseguraron su sitio y quienes todavía tienen que sobrevivir una última semana de presión. En la Nacional, Milwaukee y Dodgers ya están instalados entre los grandes protagonistas y Atlanta también llega muy bien colocado. Cubs, Philadelphia y San Diego aparecen con fuerza en zona de comodín, mientras Arizona todavía intenta abrirse paso. La sensación general es que la Nacional está bastante más definida que la Americana: hay favoritos claros, varios equipos con boleto muy encaminado y menos margen para sorpresas de último minuto. Entre los mexicanos, Javier Assad aparece con Cubs en una posición favorable y con posibilidades reales de llegar a octubre como una pieza útil por su capacidad para abrir o trabajar varias entradas; no necesita ser el as para terminar siendo importante en una serie corta.
Milwaukee ha sido el equipo más consistente de la Nacional y Dodgers volvió a confirmar que sabe vivir en postemporada como pocos. Atlanta permanece fuerte y Philadelphia se ha mantenido como un conjunto incómodo por su equilibrio entre ofensiva y pitcheo. San Diego también llega bien colocado y puede convertirse en uno de esos comodines que, si entra caliente, altera por completo el cuadro. Arizona todavía tiene oportunidad, pero a estas alturas cada derrota pesa mucho más. No hay ya demasiado espacio para corregir. Quien llegue mal a la última semana puede quedarse fuera antes de tener siquiera oportunidad de demostrar lo que tenía.
La Americana presenta una historia muy distinta. Tampa Bay y Yankees ya están amarrados y Boston se mantiene en una posición favorable, pero detrás de ellos prácticamente todo sigue abierto. Jonathan Aranda llegará a octubre con Tampa Bay no como figura decorativa, sino como parte importante de un equipo que ha construido una temporada muy sólida. Jarren Durán, con Boston, también está bien encaminado y representa justamente el tipo de jugador que puede ser muy útil cuando los partidos empiezan a resolverse por detalles. La velocidad, el contacto y la capacidad para fabricar una carrera pueden pesar muchísimo más en octubre que durante cualquier tramo ordinario del calendario.
Donde realmente se concentra la tensión es en la Central y el Oeste. Cleveland y White Sox están prácticamente pegados y cualquiera puede terminar llevándose la división o viéndose obligado a pelear por el comodín. En el Oeste, Houston y Texas están empatados, y ahí cada juego ya parece una eliminatoria anticipada. Isaac Paredes está metido en esa batalla con Astros y puede todavía llegar a octubre como pieza importante de un equipo que, aun sin dominar como en otros años, conserva suficiente experiencia como para resultar peligroso si consigue sobrevivir. Texas está en la misma situación: no tiene margen y probablemente tendrá que jugar cada noche como si ya estuviera en postemporada.
Toronto todavía conserva una posibilidad, aunque su camino se ha complicado. Ahí aparecen Alejandro Kirk, Brandon Valenzuela y ahora José “Tibu” Rodríguez, tres mexicanos dentro de una organización que todavía intenta mantenerse viva. Kirk aporta experiencia y producción desde la receptoría; Valenzuela, profundidad y trabajo defensivo; Rodríguez acaba de llegar a Grandes Ligas y todavía es pronto para saber si tendrá alguna función en una eventual postemporada, pero ya forma parte de esa presencia mexicana en un equipo que sigue peleando. Para Blue Jays, prácticamente no hay margen para regalar nada: cualquier tropiezo puede terminar con la temporada.
El panorama, entonces, es bastante claro. En la Nacional, Milwaukee, Dodgers y Atlanta parten con ventaja, mientras Cubs, Philadelphia y Padres parecen bien encaminados y Arizona todavía busca una última oportunidad. En la Americana, Tampa y Yankees ya pueden pensar en acomodar su llegada, Boston tiene una posición favorable y después viene la guerra: Cleveland contra White Sox, Houston contra Texas y Toronto tratando de mantenerse con vida.
A estas alturas ya no importa demasiado quién parecía mejor en junio o quién tuvo la racha más espectacular en agosto. Importa quién llega sano, quién tiene pitcheo disponible, quién administra mejor su bullpen y quién resiste la presión de una semana donde cada derrota puede valer la temporada completa.
Octubre ya está en puerta. Algunos ya tienen boleto. Otros todavía tienen que ganárselo.