Los actos anticipados de campaña
La coordinadora del Partido Movimiento Ciudadano (MC) en Jalisco, Mirza Flores Gómez, acudió ayer al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) para presentar una queja contra al menos tres personajes de Morena que, afirmó públicamente incurren en actos anticipados de campaña: Merilyn Gómez Pozos, Itzul Barrera y José María Martínez.
Además de presentar los documentos correspondientes –habrá que esperar a los tiempos del IEPC para que los procesen y resuelvan si la queja procede y qué respuesta ofrecerán–, compartió un breve video en redes sociales en el que aparece la dirigente estatal de Morena, Erika Pérez, indicando que no se permitirán hechos como la pinta de bardas para promocionar a aspirantes a cargos públicos.
Y efectivamente, la crítica por las bardas pintadas en Guadalajara lleva algunas semanas y se manifestó primero dentro de Morena. En el partido fundado por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador hay inconformidad por el activismo de los personajes señalados por la dirigente de MC. De hecho, están abiertamente confrontados con la estructura que encabeza Erika Pérez.
Y es que además, en las periódicas conferencias de información que semanalmente ofrecen los dirigentes morenistas, se le da tribuna y voz a otros integrantes del partido que llevan mucho tiempo anunciándose como aspirantes a candidaturas para la elección 2027, como la diputada Marta Arizmendi, de quien todos saben que quiere ser alcaldesa de Tonalá.
Pero en el tema de las contiendas electorales pasa como en la casa del jabonero: el que no cae, resbala.
¿Acaso se puede ignorar que hay varios personajes relacionados con el partido naranja que llevan semanas o meses en febril actividad para ganar ventaja en la búsqueda de una candidatura?
Y hay que añadir: se hace notorio este activismo anticipado en los municipios más importantes, en los más poblados, pero en amplias zonas del Estado ni siquiera se molestan en anticiparse porque ya todo está controlado y previsto para el siguiente proceso electoral.
Los partidos políticos tienen, en teoría, una obligación para con los ciudadanos: presentar a las mejores candidatas y los mejores candidatos para ocupar los cargos públicos, trátese de diputados, alcaldes o regidores. En la “vida real” ocurre que no llegan los más capaces, sino los más avezados en las contiendas internas.
La competencia más difícil no es contra los contendientes de otros partidos, sino contra los del propio partido.
En un período agitado como el que se vive en Jalisco y en México, donde los procesos electorales están evidentemente infiltrados por la delincuencia organizada y además se complejizaron las leyes para obligar candidaturas que sean representativas de sectores minoritarios, a la autoridad electoral le urge regresar a las reglas elementales.
Han pasado varias reformas y elecciones que se doblaron ante la realidad; ahí están los períodos oficiales de precampaña para demostrarlo.
Los actos anticipados de campaña son tan evidentes que lo sorprendente no es que ocurran, sino que las autoridades electorales ni siquiera se hagan cargo de que existen.
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@JonasJAL