Lemus necesita bajar avión
Cierta ocasión, una reina fue informada acerca de una terrible hambruna que azotaba a su pueblo por escasez de pan. Sorprendida, la monarca respondió seriamente: “Pues que coman pastel”.
Esta anécdota, usada para ejemplificar la desconexión entre la clase gobernante y sus gobernados, alcanzó una versión Al Estilo Jalisco en la figura del gobernador Pablo Lemus y sus polémicas declaraciones sobre la tarjeta única.
En días pasados, el mandatario resaltó las bondades del plástico, pues al tener el aval de VISA, dijo, “si te quieres comprar un café en Nueva York, pagas con tu tarjeta única”.
El asunto pudo concluir ahí, en una anécdota como la de aquella monarca frívola y alejada del pópulo, que imagina que todos pueden elegir entre pan y pastel.
Sin embargo, en una clase magistral de irrealidad y dobleclasismo, ayer Lemus intentó contener las críticas abriendo su billetera personal.
“Voy a pagar tres vuelos redondos a Nueva York a personas que se inscriban a la credencial única”, anunció.
Las redes oficiales del Gobierno estatal, en una institucionalización de la burla, comenzaron a difundir imágenes de la Estatua de la Libertad con una tarjeta única Al Estilo Jalisco.
La crítica no surge, como dijo el mandatario, de la “extrema izquierda”, sino de la extrema lógica y sentido común.
Imaginemos a un usuario que tramitó su tarjeta única para ahorrarse tres pesos por pasaje, y se gana el viaje a Nueva York.
Este pasajero hipotético tiene un ingreso de 10 mil pesos al mes, según un promedio ponderado a partir de quienes accedieron a reportar su ingreso en la última encuesta de satisfacción sobre el transporte público.
Para tomar ese vuelo a la Gran Manzana deberá desembolsar, en números redondos, 3 mil 500 pesos de la VISA americana y mil 800 pesos del pasaporte si carece de ambos documentos.
Hay que sumar cuatro noches de un hotel muy barato, es decir, otros 12 mil pesos; más 6 mil pesos para comidas austeras, y 5 mil pesos para transporte y algún espectáculo, así como 250 pesos de cuatro cafés con su tarjeta única Al Estilo Jalisco.
Esto representaría un gasto de más de 28 mil pesos bajita la mano.
En estas condiciones, yo sería el primero en querer “no ganarme” por ahorita, joven, ese boleto a Nueva York.
La declaración del gobernador tiene la ligereza de quien ignora la realidad que gobierna.
Las personas usuarias del transporte público, que lo padecen, tienen el derecho -y la obligación- de reclamarle a Lemus para que entienda que el tamaño de su prejuicio e ignorancia de la realidad social se magnifica proporcionalmente al poder que ostenta.
El gobernador necesita bajar avión urgentemente. Y comer jericallas más seguido.