Juicio político a la “gober”
En un comunicado oficial del gobierno estatal de Chihuahua, la gobernadora Maru Campos “... reitera disposición a mantener una comunicación con el Gobierno Federal sobre el desarrollo de los procesos en curso”, pero hasta el momento -oficialmente- no le ha contestado la llamada a la presidenta Claudia Sheinbaum -la ignoró “olímpicamente”- que le hizo a consecuencia de la muerte de dos agentes de la Central de Inteligencia estadounidense (CIA) que supuestamente habían participado en un operativo de desmantelamiento de un laboratorio de drogas durante el fin de semana.
Maru Campos dice estar en “... total coincidencia con la presidenta de la República respecto a que los gobiernos… deben de trabajar juntos por la seguridad y la integridad soberana de nuestro país, en el marco de nuestras leyes y en un ambiente de confianza y coordinación”. Sin embargo, hasta el momento nada se ha clarificado sobre las circunstancias reales en que los agentes de la CIA estaban en uno de los automóviles accidentados cuando se regresaba del operativo, lo que se interpreta que no se “trabaja juntos” -gobiernos estatal y federal- y menos de que sea “en el marco de nuestras leyes”, por lo que no se ha creado “un ambiente de confianza” y menos de “coordinación”.
El comunicado habla de la reunión de la gobernadora con el secretario de Seguridad García Harfuch, pero no hace referencia a la justificación o explicación de la presencia de los agentes de la CIA, ni de las otras tres supuestas intervenciones en lo que va del año en otros operativos que fueron denunciados en diarios estadounidenses.
Ante la falta de información oficial sobre las circunstancias en que sucedieron los hechos y sobre la percepción de que el estado de Chihuahua actuó por “motu proprio” -iniciativa propia- y sin mantener informado al gabinete de Seguridad federal, lo que viola la Ley de Seguridad Nacional y la Constitución, la gobernadora Maru Campos corre el riesgo de ser destituida de su cargo, como lo señala el artículo 110 constitucional, “Los Gobernadores de los Estados… sólo podrán ser sujetos a juicio político en los términos de este Título por violaciones graves a esta Constitución y a las leyes federales que de ella emanen… Las sanciones consistirán en la destitución del servidor público y en su inhabilitación para desempeñar funciones, empleos, cargos o comisión de Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.
Ahora, la presidenta ignorada tiene “la sartén por el mango” y de tajo puede cortar las supuestas aspiraciones de Maru Campos de aparecer en la boleta presidencial del 2 de junio de 2030.
Usted, ¿qué opina?