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Ilegalidad sobre dos ruedas

Uber y Didi ofrecen viajes ilegales en motocicleta en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) en medio de un alza de accidentes fatales y el aumento sostenido del parque vehicular de dos ruedas.

La Ley de Movilidad de Jalisco (Artículo 215, fracción XVI), prohíbe “utilizar la motocicleta para cualquier servicio de transporte público”.

Estas dos plataformas ofrecen traslados ilegales de pasajeros desde julio del año pasado, como lo advertí en ese momento en mi columna titulada “Vienen más motos y más precariedad”.

Entre 2019 y 2025 las muertes de motociclistas se duplicaron de 67 a 139, la cifra más alta en los últimos siete años. A eso se suman más de medio millar de heridos el año pasado, según datos del Consejo Estatal para la Prevención de Accidentes.

Uber y Didi dicen que ofrecen un “servicio necesario” para la movilidad de las ciudades. Su gancho es que un traslado en moto resulta más rápido y barato, pero -esto no lo dice su publicidad- también es más letal sin las medidas de seguridad adecuadas.

El uso de un casco certificado reduce en 72% las lesiones y un 39% la posibilidad de muerte ante un accidente en moto, según la NOM-206.

Sin embargo, el AMG es la ciudad con menor uso de casco entre 13 urbes principales del país, de acuerdo con el estudio de campo “Uso de cascos seguros en México” del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP) realizado en 2023.

Mientras en la Zona Metropolitana del Valle de México solo el 8% de los motociclistas circula sin casco, en Guadalajara esa cifra sube al 20%. En Zapotlanejo el panorama es peor: casi la mitad de los conductores prescinde de protección.

El problema va más allá: en el AMG, solo uno de cada tres motociclistas que porta casco lleva uno certificado y de la talla adecuada (CEPAJ). Un casco mal ajustado o sin certificación deja al conductor tan desprotegido como si no lo portara.

Uber y Didi sólo piden que lleves tu casco si tomas un viaje en moto. También aseguran que para todos los traslados el pasajero y conductor están asegurados, pero no comparten las cláusulas o instrumento contractual de esta modalidad, sólo menciones en blogs y páginas de marketing.

En México, una moto multiplica por seis el riesgo de lesiones graves y por tres el de muerte frente a un automóvil, de acuerdo con la NOM-206.

La Policía Vial y la Secretaría de Transporte firman convenios de “colaboración” con Didi y Uber y posan para la foto mientras estas plataformas prestan un servicio ilegal y alimentan la crisis de movilidad y siniestralidad en moto que crece cada año en la metrópoli.

La tarde de ayer un viaje en Didi o en Uber moto de la Catedral de Guadalajara a la Basílica de Zapopan costaba 85 pesos mientras que en auto salía en 140 pesos.

Sí es más barato y más rápido, pero también ilegal. Y en Guadalajara, cada año más letal.

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