Harfuch, “en boca de todos” y Claudia con la “papa caliente”
En la Conferencia Internacional de Control de Drogas celebrada el 2023 en Jamaica -a la que 130 países del mundo asistieron-, fue muy notoria la ausencia de México, tomando en cuenta que en nuestro país están los centros de operaciones de los carteles más importantes. Esta situación fue recordada la semana pasada por Derek Maltz, exdirector interino de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), quien, a propósito de la reunión llevada a cabo en Buenos Aires, Argentina, estableció que -en aquel entonces- “fue inaceptable y una clara señal de que la administración de AMLO no tenía ningún compromiso de librar esta difícil batalla”.
Y en el mismo mensaje de Maltz, celebraba la asistencia del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) al decir: “Hoy en Argentina contamos con la participación de @OHarfuch, de México, como ponente principal ante las autoridades policiales de todo el mundo. Esto es de vital importancia para la lucha unificada contra los carteles terroristas”.
Maltz -que trabajó para la DEA por 28 años- quien se retiró de la agencia en el 2014, pero que está activo como asesor, volvió a aparecer en las redes sociales el sábado pasado -mencionando nuevamente a García Harfuch- con motivo de la fugaz aparición de Rubén Rocha Moya en el Palacio de Gobierno de Culiacán, señalando que “¡Rubén Rocha debe rendir cuentas por sus acciones! Los políticos corruptos brindan servicios sustanciales y críticos a los Carteles del Terror”, solicitando que “Necesitamos otra operación de alto nivel de arresto y remoción hacia USA @OHarfuch para que Rocha enfrente la justicia”.
La semana pasada García Harfuch fue el orador principal en la sesión general y centro de atención en la reunión en Buenos Aires, en donde el administrador de la DEA, Terry Cole, lo describo como un “... socio de confianza y buen amigo de Estados Unidos”, ponderando sus casi dos décadas de servicio público dedicadas a la seguridad de México.
Con el delicado asunto de Rocha Moya, el secretario García Harfuch está “en boca de todos” en Washington y con la confianza depositada en él, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum, quien continúa en su posición de pedir las pruebas sobre la culpabilidad de los inculpados en la petición de extradición, tiene una “papa caliente en las manos” de la que tendrá que tomar decisiones muy pronto, máxime ahora que el gobernador con permiso de Sinaloa ha perdido abiertamente todo el apoyo del movimiento “transformador” de México.
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