Éramos muchos y parió la abuela
Ahora sí ya no sabe uno si correr o quedarse quieto, pues nuestros amados gobernantes, que tanto se sacrifican por nosotros, han decidido sorprendernos. Y así, la presidenta más sexy que haya tenido México decidió declarar soberanía sobre el sol y el aire, que son nuestros y, por tanto, no tenemos que pedir permiso a nadie para gozarlos. Y, hecha tan sorprendente declaración, lanzó a toda la comunidad a decir sus verdades, entre ellas las de la Corte, que empezó a demostrarnos que ya cambiaron los ministros y que ya cambió el concepto tradicional que del derecho había. Los legisladores lanzaron una ley que en principio es muy popular y a todos nos gusta, y es que se acaben las pensiones abusivas, lo que a todos los que no tenemos una pensión abusiva nos cae muy bien, pero tenemos que reconocer que a quienes ya las tienen no les va a gustar y van a alegar que no pueden darse efectos retroactivos a la ley, lo cual ha sido un criterio generalmente aceptado en nuestro país, pero no es universal, dado que en derecho europeo no se tiene ese concepto de derecho adquirido, por lo que habrá que decidir si siguen con el criterio de la vieja Corte o lo modifican.
Por su parte, la ministra Batres, en una opinión muy sincera, ha establecido que el principio de superioridad constitucional ha pasado de moda y lo que corresponde es que cualquier interés del Estado debe ser atendido; así, antes pensábamos que la Constitución concedía obligaciones del Estado para con los ciudadanos y, de ahora en adelante, sabemos que es el interés del Estado el que la Corte debe preservar. Por lo que pasamos del Estado de derecho a satisfacer el sano sentimiento de la nación, o sea, friéguense, lo cual en buena castilla significa “el Estado soy yo” y que le busques por donde quieras, “el Estado soy yo”.
Otra ministra, encarrerada con el hecho de que ahora la Procuraduría podrá congelar fondos en ciertas condiciones, con lo cual es un asunto de ricos, porque a los jodidos difícilmente nos van a congelar las cuentas y a mí me gustaría que me congelaran las tarjetas de crédito, pero eso no creo que se llegue a dar. Pero la ministra determinó que no es lo mismo el derecho de propiedad que el derecho a la propiedad, que es, como hubiera dicho el alcalde de Lagos: “Se venden listones de todos los colores y también verdes”. Verdaderamente vale la pena escuchar esos argumentos filosóficos.
La Corte, en general, está aplicando un nuevo derecho y, como fue elegida por el pueblo y el pueblo nunca se equivoca, pues tendremos que aprender las nuevas reglas.
Pero, en fin, lo que importa en realidad es que venga el Mundial, que va a traer a millones de gentes y todos vamos a estar listos para atender a los visitantes, menos los que manejan vehículos, que dicen que si el tráfico está duro, en esos días va a estar peor.
@enrigue_zuloaga