Elecciones en medio del agua sucia
La pregunta circula de boca en boca entre políticos y analistas: ¿qué tanto afectará la crisis del agua sucia en la elección de 2027 en la Zona Metropolitana de Guadalajara? Los morenistas están seguros de que esa crisis es su oportunidad de ganar el poder en Jalisco. PAN y PRI creen que es una ventana para aumentar su votación. Los naranjas están muy preocupados, pues no tienen tan claro que el problema vaya a resolverse antes del periodo electoral, entre otras cosas porque nadie tiene muy claro cuál es el problema.
Hay certeza de que la calidad del agua que llega de Chapala por los canales Atequiza-El Capulín-Las Pintas es de muy mala calidad y tiene contaminantes químicos que los trenes de potabilización de la planta de tratamiento de Miravalle, en el cerro del Cuatro, no son capaces de tratar. Eso explica que el Siapa esté surtiendo un agua de color amarillento, los malos olores e incluso el exceso de metales pesados. Ese es el problema que se está atendiendo con la renovación de la planta y con la derivación provisional que irá de La Calera a la parte alta del acueducto Chapala-Guadalajara. Si ese fuera el único problema, la mala calidad del agua sería la misma en todas las colonias, pero no es así. Hay reportes de aguas fétidas y amarillentas y otras de colores café o negro y con contaminantes biológicos que, al menos en teoría, la planta de Miravalle sí es capaz de tratar.
Eso implicaría que además de la contaminación del canal y la obsolescencia de la planta existen otros problemas de contaminación, sea porque hay infiltración de aguas negras en las redes del Siapa, que no es fácil, pero puede suceder, o porque las redes de agua potable en realidad ya no existen y solo son oquedades en la tierra que arrastran todo tipo de sólidos a su paso. Ambas cosas implicarían un problema en las redes de distribución que no se soluciona con las obras que está haciendo el Gobierno del Estado.
Algunos funcionarios sospechan incluso de un boicot interno en el Siapa, que operarios del organismo con interés en que se dé una alternancia política en los municipios de Zapopan y Guadalajara puedan estar saboteando la red. Me parece difícil y, más aún, si eso está sucediendo desde hace varias semanas y no han sido capaces de detenerlos, la inoperancia del organismo es más grave de lo que pensamos. Finalmente, existe la posibilidad de que el problema sea dentro de las casas y no en las redes.
Lo más seguro es que, en diferente medida, el problema sea una suma de todas las razones. Si el agua vuelve a salir transparente y sin olores en las llaves de las casas un par de meses antes de la elección, no afectará la intención del voto. Si, por incapacidad o porque Morena no tenga interés en solucionar el problema (o más bien, tenga interés en que no se solucione) llegamos a junio del 2027 con esta calidad de agua, sin duda afectará el resultado electoral.