Con el socialismo Trump intenta “salvar el pellejo”
La muy temprana “aparición” de la congresista Alexandria Ocasio-Cortez (D-Nueva York) al frente de las preferencias ciudadanas para buscar la nominación de su partido a las elecciones presidenciales -7 de noviembre de 2028- ha polemizado al interior su partido y causado beneplácito para quien despacha en la Casa Blanca.
Ocasio-Cortez, quien se define como socialista demócrata, lo mismo que el nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani -de origen musulmán-, y que ambos forma parte de Socialistas Democráticos de América (DSA) -organización que dice no buscar acabar con el capitalismo, sino reformarlo mediante mayor intervención en el Estado-, le han dado un excelente “arma de apoyo” a Donald Trump para apoyar sus campañas políticas con motivo de las próximas elecciones intermedias de noviembre, que son de “vida o muerte” para mantener o perder el control del Congreso.
Como antecedente, en el 2019 se realizó una encuesta sobre el tipo de candidatos que el ciudadano estadounidense prefería en la boleta electoral, y de origen “musulmán” y con “tendencia socialista”, fueron los últimos en la prioridad entre los encuestados. Hoy, un político de origen musulmán y una hispana, ambos socialistas, están “haciendo ruido” en la cúspide demócrata.
Al seno del partido demócrata, la denominación de esa tendencia “socialista” saben que les perjudica. Josh Harder (D-California), miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, durante una entrevista con la cadena Fox News, dijo que los integrantes del DSA “... no son demócratas” y rechazó que su filosofía sea compatible con el partido demócrata. “Me parece genial que tengan su propio partido, pero si están intentando hacerse del control de nuestro partido, eso me parece inaceptable”, dijo el congresista.
Y para Donald Trump, el triunfo de Mandani en Nueva York y la reciente encuesta que coloca a Ocasio-Cortez a la cabeza de las -muy tempranas- preferencias demócratas, le ha caído “como anillo al dedo” para emprender una campaña de miedo a la ciudadanía, elevando el tono contra el socialismo, como fue el caso de algunos de sus discursos con motivo del 250 aniversario de la Independencia de los Estados Unidos y en el más reciente mensaje enviado desde la Casa Blanca, en donde habla de “amenaza comunista” y asociándolo a sectores progresistas del partido opositor. Y el mensaje ha cobrado resonancia en importantes miembros del gabinete, como es el caso de Marco Rubio, secretario de Estado, quien la semana pasada al hacer referencia al tema, estableció que, “El socialismo suena inofensivo, pero en esencia el socialismo democrático es marxismo”, además de decir que es “... entregar tu libertad… a cambio de una falsa oferta de que te dan seguridad, salud y educación gratis”.
Para Trump, el socialismo es una nueva “arma”, en un momento en que más la necesita, cuando está “hundido” con apenas un histórico 32 por ciento de aprobación entre la ciudadanía, con un pronóstico de que, si pierde el control del Congreso, hasta su estancia en la presidencia pudiera estar en riesgo, y metiendo miedo sobre una supuesta “amenaza comunista”, intenta “salvar el -curtido- pellejo”.
Usted, ¿qué opina?