Jalisco, evolución satisfactoria y focos amarillos
Hace una semana escribí que el aislamiento social en Jalisco estaba dando buenos resultados, mismos que se podían corroborar objetivamente analizando los datos de casos confirmados en el país y por Estado, publicados por la Secretaría de Salud.
También precisaba que esos números, evidentemente subestimados por la falta de pruebas diagnósticas, eran representativos estadísticamente por estarse midiendo el conjunto y subconjuntos con el mismo criterio, y hacer el comparativo con datos relativos.
Hoy felizmente podemos afirmar que, aunque se haya observado que las medidas de aislamiento han sido relajadas por buena parte de la población, los casos negativos siguen a la baja.
Las gráficas actualizadas con datos del 16 de abril muestran que en Jalisco se ubica poco menos de 3% de los casos registrados en el país, mientras que en CDMX se concentra cerca de la tercera parte del total nacional.
Para hacer más objetiva la comparación anterior, es importante señalar que la población total de ambas entidades es muy similar. De acuerdo con las más recientes proyecciones del Conapo, en CDMX se estima una población de 8.9 millones de habitantes, mientras que en Jalisco se calcula de 8.3 millones.
La tendencia reductiva de los casos relativos confirmados en Jalisco se ha mantenido, lo cual es sin duda un motivo de satisfacción y aliento; sin embargo, conlleva al riesgo que mucha gente suponga que el problema está quedando atrás y siga relajando las medidas de aislamiento. Esto podría llevar a un repunte, especialmente en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Adicionalmente, hay otro foco amarillo por el cual en esta ocasión se han incorporado los datos del Estado de Baja California (BC) a la gráfica: se puede apreciar claramente que en esa Entidad ya se refleja un crecimiento exponencial de los casos confirmados de COVID-19.
Es evidente que dada la ubicación de BC, el muro de Trump no sería suficiente para evitar que tarde o temprano la crisis de contagios de California (en donde se registran 22 mil 450 casos confirmados) llegase a nuestro país. En Baja California ya se registra cerca de 10% de casos nacionales.
Ahora bien, se puede pensar que Jalisco está a más de dos mil kilómetros de esa frontera, sin embargo, hay que tener en cuenta que cientos de miles de jaliscienses han emigrado a ese Estado de la Unión Americana y que muy probablemente algunos de ellos estén regresando a sus lugares de origen.
Sin datos duros que soporten lo anteriormente expuesto, la lógica hace suponer que varios de los “ilegales”, al quedarse sin empleo y carecer de seguridad social, preferirán regresar a su tierra. Asimismo, cabe la posibilidad que migrantes “documentados” que están en sus casas esperando que la actividad económica se reactive, hayan pensado aprovechar la ocasión para venir a pasar unos días a su país.
Seguramente no es casualidad que los vuelos comerciales de Tijuana a Guadalajara sigan operando, hay cinco vuelos directos (tres de Volaris, uno de Aeroméxico y uno de Viva Aerobús). Si prevalecen es porque tienen demanda, y no hay que pensar demasiado para imaginar quiénes pueden ser mayoritariamente los pasajeros de estos viajes.
En consecuencia, como medida preventiva para evitar que los contagios comunitarios se empiecen a dispersar en el interior de la Entidad, especialmente en municipios generadores de migrantes (como ya ocurrió en el municipio de Cuautla, que registra 10 casos), es importante que las autoridades estatales lleven a cabo la aplicación de pruebas rápidas en las llegadas de vuelos de este origen, actúen en consecuencia y realicen un monitoreo en los municipios de destino.
Al resto de los mortales nos toca también hacer nuestra parte para que esta pandemia llegue con menor intensidad: ¡Quedémonos en casa!