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¿Te levantas con dolor? Esta es la mejor posición para dormir según ortopedistas

Una buena postura, combinada con un colchón adecuado, previene dolores y mejora el descanso nocturno

¿Despiertas con dolor de espalda o cuello rígido? La respuesta podría estar en tu postura nocturna. Adoptar la posición correcta al dormir no solo mejora tu descanso inmediato, sino que previene lesiones crónicas, garantizando que tu cuerpo se recupere del estrés diario de manera óptima y sin molestias.

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La calidad de nuestro sueño depende de múltiples factores, siendo la postura uno de los más determinantes. El doctor Alejandro García Cacho Lascuráin, reconocido especialista en Ortopedia y traumatología, ha revelado que la forma en la que reposamos durante la noche dicta cómo se distribuye el peso corporal. Esta distribución es vital para evitar que ciertas zonas queden demasiado elevadas o hundidas, lo que inevitablemente genera puntos de presión que se traducen en dolor al amanecer.

Entre las tres posturas más comunes —boca arriba, boca abajo y de lado—, la ciencia médica tiene una clara ganadora. El experto señala que el decúbito lateral, es decir, dormir de lado, es la opción más conveniente para la anatomía humana. Esta posición permite que la columna vertebral, el cuello, la cadera y las rodillas conserven una alineación mucho más uniforme y natural, reduciendo la tensión acumulada en los músculos y articulaciones tras una larga jornada de actividad física o sedentarismo.

El peligro de las posturas incorrectas

Por el contrario, descansar boca abajo es una de las prácticas menos recomendadas dentro de la higiene del sueño. Al adoptar esta postura, el individuo se ve obligado a rotar el cuello de forma antinatural para poder respirar, lo que desalinea por completo las vértebras cervicales respecto al resto de la espalda. Este giro sostenido durante siete u ocho horas provoca una torsión perjudicial que no solo afecta la zona cervical, sino que repercute negativamente en la zona lumbar y en la cadera.

Sin embargo, la postura por sí sola no hace milagros si no cuenta con el soporte adecuado. El doctor García Cacho enfatiza que la superficie de descanso juega un papel coprotagonista en esta ecuación de salud. Un colchón de firmeza media es el aliado perfecto, ya que cede ligeramente bajo las partes más pesadas del cuerpo, como los hombros y la pelvis, mientras proporciona el soporte necesario en las áreas más ligeras, manteniendo la rectitud del eje corporal.

Elementos clave para un descanso reparador

Además del colchón, la elección de la almohada resulta fundamental para coronar una postura lateral perfecta. La altura de este accesorio debe ser la exacta para rellenar el hueco entre el hombro y la cabeza, evitando que el cuello se incline hacia arriba o caiga hacia el colchón. Cuando la cabeza se mantiene en el mismo eje que el resto del torso, los músculos cervicales logran relajarse por completo, facilitando un sueño profundo y verdaderamente reparador.

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Para implementar estos consejos médicos y transformar tus noches, es necesario prestar atención a los detalles de tu entorno de descanso. Los especialistas sugieren realizar pequeños ajustes que, sumados, marcan una diferencia abismal en cómo te sientes al despertar. A continuación, se presentan algunas recomendaciones prácticas para optimizar tu postura lateral y asegurar que tu cuerpo reciba el cuidado nocturno que merece.

  • Usa una almohada entre las rodillas: Al dormir de lado, colocar un cojín entre las piernas evita que la cadera rote hacia adelante, manteniendo la pelvis neutral.
  • Verifica la firmeza de tu colchón: Si te hundes demasiado o lo sientes como una tabla, es momento de cambiarlo por uno de firmeza media.
  • Alinea tu cabeza: Asegúrate de que tu almohada principal no sea ni muy alta ni muy baja; tu cuello debe estar paralelo al colchón.
  • Evita la posición fetal extrema: Flexiona las rodillas ligeramente, pero no las lleves hasta el pecho para no curvar en exceso la espalda.
  • Alterna los lados: Cambiar de lado durante la noche previene la acumulación de presión en un solo hombro o cadera.

JM

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