Un lugar de antojo
En una casona de la Colonia Americana, los chefs María Ortega y Adolfo Galnares ofrecen una propuesta de cocina contemporánea
Dentro de la colonia más cool del mundo, la Americana, se encuentra esta hermosa casa que alguna vez albergó Viajes Panorama y que sigue siendo de la misma familia.
Hace algún tiempo decidieron transformarla en un hotel boutique, que apenas hace un mes se inauguró. Ahí, en lo que servía de servidumbre lateral, acondicionaron un comedor alargado y, al fondo, la cocina.
Ya teniendo la idea de renovar la finca en un hotel, invitaron a los afamados chefs María Ortega y Adolfo Galnares, quienes fueron reconocidos por la Guía Michelin hace un mes por su restaurante Allium, del que pronto les platicaré, para que instalaran ahí un restaurante que pudiera dar servicio al hotel. Con una carta breve, pero llena de sabor, atienden desde el desayuno hasta la cena y tienen un breve cierre de cocina de 12:30 a 1:30 p.m.
En compañía de mi querido Yorsh Menchaca, nos citamos ahí para probar los manjares y ponernos de acuerdo en algún negocio que tenemos en común, porque qué mejor que hacerlo alrededor de unos buenos bocados. Así pues, iniciamos con una muy buena Tostada Antoxo ($235). Esta es una excelente sugerencia para prender motores, como lo fue el negroni con el que empecé.
Está confeccionada en maíz azul, en una pieza de tamaño más bien mediano, cuya base laminan con aguacate para después cubrir con muy frescas lajas de atún. La coronan con pico de gallo, que bañan con una salsa macha de chicharrón y carne seca que no enchila, pero seduce desde la primera mordida, y terminan con pedacitos de mango para aportar un toque dulce y los famosos verdes para dar el gatazo.
Seguimos con un aguachile de camarón ($230). Este platillo tiene en su base una gordita de maíz azul de chicharrón prensado que le da un twist total. Encima de ella colocan un puré de aguacate y su porción de camarones bañados en una salsa nada picosa de chiles tatemados y cebollas cambray, que cubren con láminas de aguacate y una tostadita a manera de sombrero. Delicioso y desafiante platillo.
Por último llegaron dos platillos: una ensalada de betabel ($185) para lavar la culpa, porque quien peca y reza empata. Lleva betabel asado (previamente cocido, pues), al que espolvorean un buen queso gorgonzola que le aporta mucha personalidad; una compota de cerezas, vino tinto y balsámico que añade un dulzor que equilibra el platillo, además de nuez caramelizada.
Al centro colocan un montículo de arúgula que bañan con una vinagreta de jerez y Dijon. Sabrosa, sabrosa.
El segundo plato que no podíamos dejar pasar fue el bao de cachete de res ($235). El bao es ese “taco” asiático de pan al vapor, solo que su interpretación aquí es más bien como una bolita aplastada y rellena, digámoslo así. Encima lleva su característico puré de aguacate, cebolla encurtida y perejil chino, y lo acompañan con una salsa martajada. Delicioso final.
Larga vida a Antoxo.
¡Sé feliz!
Evaluación
Comida 5
Lugar 4
Servicio 5
Antoxo
Domicilio: C. José Guadalupe Zuno Hernández 2045, Col. Americana, Obrera, Guadalajara, Jal.
Horario: Martes a sábado de 9:00 a.m. a 11:00 p.m.; domingos de 9:00 a.m. a 6:30 p.m
IG: @antoxo___
Teléfono: 33 5093 3537
CT