¿Por qué tratamos a los perros como humanos?
Descubre los mecanismos biológicos y neurológicos que explican por qué el vínculo con nuestros canes se asemeja tanto a las relaciones humanas, según las últimas investigaciones científicas
Si alguna vez te has sorprendido contándole tu día a tu mascota, no estás perdiendo la razón. La ciencia ha descubierto que tratar a los perros como humanos no es una simple excentricidad, sino una respuesta biológica profundamente arraigada en nuestro cerebro que mejora nuestra salud mental hoy mismo.
Este fenómeno cotidiano responde a una pregunta fundamental que millones de dueños se hacen a diario: ¿Qué ocurre exactamente en nuestra mente y cuerpo cuando interactuamos con nuestro can?
La respuesta a este enigma se encuentra en la oxitocina, un poderoso neuropéptido conocido popularmente como la hormona del amor, responsable de regular nuestros vínculos afectivos más profundos.
El bucle de la mirada y la biología
El investigador Takefumi Kikusui, científico de la Universidad de Azabu en Japón, fue pionero en demostrar empíricamente cómo funciona este fascinante mecanismo evolutivo entre ambas especies.
Su equipo descubrió que cuando un humano y su perro cruzan la mirada de forma sostenida, los dos experimentan un pico hormonal sumamente significativo en su torrente sanguíneo.
Lee: ¿El SAT vigila tu cuenta? Los movimientos que encienden las alertas fiscales
Este complejo proceso biológico ha demostrado ser neurológicamente idéntico al que ocurre de forma natural entre una madre y su bebé durante los primeros meses de desarrollo infantil.
En consecuencia, nuestro sistema nervioso reacciona ante nuestra mascota activando las mismas redes neuronales que los seres humanos utilizamos para gestionar el cuidado maternal o paternal.
Es por esta razón fisiológica que, de manera instintiva, tendemos a modificar nuestro tono de voz y utilizamos un lenguaje más simplificado y agudo al dirigirnos a ellos.
La evidencia en los escáneres cerebrales
Para entender mejor este proceso, el neurocientífico Gregory Berns logró entrenar a decenas de perros para someterlos a pruebas de resonancia magnética funcional (fMRI) sin necesidad de sedarlos.
Las imágenes obtenidas revelaron que el cerebro canino procesa las voces humanas y las recompensas emocionales en áreas anatómicas análogas a las que utilizamos nosotros en nuestro día a día.
Consulta: ¿El peso le gana al dólar? Así cerró la moneda esta semana de julio
Paralelamente, estudios recientes llevados a cabo en la Universidad Eötvös Loránd en Hungría confirmaron que los perros tienen la capacidad de distinguir perfectamente nuestro tono emocional al hablarles.
Los investigadores húngaros demostraron que los canes procesan el vocabulario en el hemisferio izquierdo de su cerebro y la entonación en el derecho, exactamente igual que los humanos.
Un vínculo forjado por la evolución
Esta profunda conexión interespecífica no es un accidente de la vida moderna, sino el resultado directo de más de treinta mil años de domesticación y adaptación conjunta.
Consulta: Loret revela operativo secreto para ocultar a Rocha Moya de EU
Al final, hablar con nuestros perros como si fueran personas no es una debilidad, sino la prueba científica de que la evolución nos diseñó biológicamente para entendernos mutuamente.
Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor
*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***
OA