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Dog moms y cat moms: La UNAM explica por qué cada vez más personas consideran a sus mascotas parte de la familia

Los animales son vistos cada vez más como seres sintientes, con derechos y un papel importante dentro del entorno familiar

Cada vez es más común escuchar términos como dog mom, cat mom, perrihijos o gatihijos. Lejos de tratarse de una moda pasajera, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aseguran que este fenómeno refleja una profunda transformación en la manera en que las personas construyen sus familias y expresan el afecto. 

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Durante el seminario virtual "Mamás dog o mamás gatunas: ¿Sustitución o desplazamiento de la maternidad?", académicas y especialistas coincidieron en que la creciente integración de perros y gatos al núcleo familiar responde a cambios sociales, económicos y culturales que han modificado la idea tradicional de la maternidad y la familia.

Las familias multiespecie son una nueva realidad

Naomi Libertad Morales Ángeles, estudiante de la Maestría en Trabajo Social de la UNAM, explicó que en las últimas décadas la maternidad y la estructura familiar han experimentado un proceso de transformación que ha dado origen a las llamadas familias multiespecie, donde los animales de compañía ocupan un lugar central dentro del hogar. 

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La especialista señaló que el fenómeno de los pet parents responde a nuevas formas de convivencia derivadas de cambios en la vivienda, la economía y los proyectos de vida de las personas.

Actualmente, muchas parejas conocidas como DINK (doble ingreso, sin hijos) y mujeres que viven solas encuentran en perros y gatos un espacio para desarrollar vínculos de cuidado y afecto, sin que ello implique necesariamente sustituir la maternidad.

¿Las mascotas reemplazan a los hijos?

De acuerdo con la investigación presentada por la UNAM, la respuesta es no.

Morales Ángeles explicó que, en el caso de muchas mujeres identificadas como PANK (Professional Aunt, No Kids o tías profesionales sin hijos), la decisión de no tener descendencia es completamente consciente y planificada.

Por ello, el vínculo con un perro o un gato no busca llenar un vacío, sino expresar la capacidad de cuidar y generar relaciones afectivas con otro ser sintiente.

"La identidad de dog mom representa una forma de volcar la capacidad afectiva y de cuidado en un ser que es valorado por sí mismo, sin las exigencias propias de la crianza de un hijo", explicó.

Los "perrihijos" y "gatihijos" reflejan nuevas formas de afecto

Por su parte, Verónica Nazaret Cruz López, egresada de la Maestría en Trabajo Social de la UNAM, señaló que la familia siempre ha sido una institución en constante transformación.

Explicó que llamar perrihijos o gatihijos a los animales de compañía no significa necesariamente que las personas los consideren literalmente hijos, sino que refleja la intensidad del vínculo emocional construido con ellos.

Entre las actividades que fortalecen esa relación destacan:

  • Llevarlos al veterinario. 
  • Alimentarlos diariamente. 
  • Procurar su bienestar físico y emocional. 
  • Integrarlos a la rutina familiar. 
  • Celebrar fechas especiales junto a ellos. 

La especialista destacó que estos cuidados provienen de vínculos elegidos libremente y que no deben ser vistos como un comportamiento anormal, sino como una expresión contemporánea de las relaciones afectivas.

La humanización de las mascotas también tiene límites

Aunque reconocieron el crecimiento del mercado dedicado al bienestar animal, las especialistas hicieron un llamado a evitar la sobreprotección o la excesiva humanización de perros y gatos.

Morales Ángeles subrayó la importancia de respetar el comportamiento natural de cada especie.

"Es necesario cuidar al perro como perro y al gato como gato", explicó, al señalar que los animales tienen necesidades biológicas específicas que no deben ignorarse por intentar tratarlos como personas.

Los animales ya son considerados integrantes de la familia

Durante el seminario, Luz María Galindo Vilchis, jefa de la carrera de Sociología de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, recordó que el concepto de mascota ha evolucionado considerablemente.

Actualmente, los animales son vistos cada vez más como seres sintientes, con derechos y un papel importante dentro del entorno familiar. 

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Incluso mencionó que países como Colombia y Argentina ya contemplan mecanismos legales mediante los cuales, en caso de separación de una pareja, puede establecerse una pensión para garantizar el bienestar del animal.

En México, añadió, también existe un movimiento creciente que impulsa el reconocimiento de los derechos de los animales y promueve que sean considerados un integrante más de la familia.

El bienestar animal debe ser una responsabilidad compartida

Las especialistas coincidieron en que el cuidado de perros y gatos implica garantizarles alimentación adecuada, atención veterinaria, un espacio seguro, libertad para expresar su comportamiento natural y protección contra el dolor y las enfermedades.

Además, recalcaron que esta responsabilidad no debe recaer únicamente en las mujeres, sino que también corresponde a los hombres, las familias y las instituciones públicas.

El auge de las dog moms y cat moms muestra cómo las nuevas generaciones están redefiniendo el concepto de familia, demostrando que los vínculos afectivos ya no se limitan exclusivamente a las relaciones humanas, sino que también incluyen a los animales de compañía como parte esencial del hogar. 

Con información de la UNAM

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