Del hospital al caos: el momento de Martín Saracho
Entre un médico residente en “DOC” y un personaje psicológicamente contenido en “Yellow”, el actor vive una etapa intensa frente a cámaras
Mientras las plataformas apuestan por historias cada vez más complejas y personajes emocionalmente fracturados, el actor mexicano Martín Saracho atraviesa uno de los momentos más activos de su carrera. Entre el reciente estreno de “DOC” en Netflix y su participación protagónica en “Yellow”, serie de HBO, el intérprete reconoce que vive una etapa de “cosecha” tras varios años de trabajo constante frente a las cámaras.
“Me siento muy satisfecho, la verdad, de lo que va en los últimos meses. Estoy feliz de tener trabajo actualmente y muy emocionado de que la gente esté viendo los proyectos”, comparte en entrevista con EL INFORMADOR.
Saracho ha construido una trayectoria en cine y televisión con títulos como “Encuentro”, “Tres llamadas perdidas”, “Háblame de ti”, además de series como “Quién mató a Sara”, “El Club” y “Papá Soltero”. Sin embargo, reconoce que “Yellow” representó un punto importante en su evolución actoral.
“Yellow” sigue la historia de dos mujeres que, tras cometer un robo improvisado, secuestran un taxi y emprenden una huida marcada por el caos, la amistad y la necesidad de comenzar de nuevo. Ahí, Saracho interpreta a Richie, un corredor cuya aparente serenidad esconde un conflicto interno constante.
“La parte psicológica era bastante compleja. El no sonreír de más, no gesticular de más, me parecía un reto muy interesante”, explica.
Actualmente, el actor forma parte de “DOC”, serie de Netflix donde da vida a Ricardo Quintana, un médico residente que intenta mantenerse a flote dentro de un entorno hospitalario altamente exigente. El proyecto, admite, le provocó nervios particulares debido al lenguaje técnico y la precisión médica que requería el personaje.
“Me daba mucho nervio ver cómo quedó toda la parte técnica, los tecnicismos médicos, los procedimientos. Antes me molestaba mucho verme, me enjuiciaba todo el tiempo, pero poco a poco aprendí a disfrutar más de los personajes”.
Con el paso de los años, Saracho asegura que ha aprendido a observar sus trabajos desde otro lugar, entendiendo que cada personaje termina convertido en una construcción colectiva donde intervienen directores, editores y escritores.
“Ahora puedo verlo como un producto terminado y también como aprendizaje. Claro que sigo pensando que puedo mejorar pero ya disfruto más el proceso”.
Para el actor, uno de los aspectos más enriquecedores de la profesión es precisamente la posibilidad de habitar mundos ajenos y aprender de ellos. Desde familiarizarse con automóviles para “Yellow” hasta comprender términos médicos para “DOC”, considera que cada proyecto le deja algo más allá de la actuación.
“Eso es algo muy bonito de la carrera. De pronto puedes estar aprendiendo ballet para un personaje y luego medicina. Son cosas que probablemente nunca estudiarías en otra profesión”.
Saracho también reflexiona sobre el tipo de historias que actualmente llegan a la televisión. Considera que producciones recientes han ayudado a normalizar conversaciones alrededor de la salud mental, un tema que durante años permaneció rodeado de estigmas.
“Soy fiel creyente de que la televisión y los medios nos ayudan a formarnos. Antes predominaba mucho el dramatismo de las telenovelas y ahora se están mezclando historias entretenidas con temas más humanos y actuales”, indica.
La importancia de la salud mental
El actor considera que hablar de terapia, ansiedad o estabilidad emocional desde la ficción puede generar cambios importantes en la conversación pública: “En nuestra generación ya es más aceptado el ir a terapia. Eso abre la puerta para que otras personas también se cuestionen cosas”.
En lo personal, explica que intenta proteger su equilibrio emocional: “Lo que hago es aislarme un poco de todo eso y encontrar personas que me hagan sentir cosas bonitas de la vida. Afuera todo el tiempo hay información terrible, estrés, miedo. Entonces trato de volver a lugares donde pueda ser yo y no estar a la defensiva”.
Sobre la construcción de su carrera, Saracho reconoce que gran parte del camino ha estado marcado por oportunidades que llegan en momentos específicos.
“Nunca he tenido que elegir entre dos proyectos. Creo que en México no funciona así para la mayoría de los actores. Más bien llegan personajes que conectan contigo y decides irte por ahí”.
Ahora, el actor atraviesa una etapa particularmente movida. Además de “DOC” y “Yellow”, prepara el estreno de dos nuevas series y continúa el recorrido en festivales del cortometraje “Cuando miras en los ojos de la bestia”, una producción de fantasía que próximamente llegará al Festival de Cine Latino de San Diego.
“Siento que en México de pronto estamos muy cerrados a ciertas temáticas y cuando aparece algo fantástico pareciera raro, pero claro que se puede hacer. La imaginación también merece espacio”.
Por lo pronto, Saracho continúa grabando un nuevo proyecto del que aún no puede revelar detalles. También, busca acercarse nuevamente al teatro y comenzar a producir sus propias obras.
“Me encuentro en una época en la que aprecio los frutos de algo que sembramos hace tiempo. Me siento muy tranquilo y feliz”.
CT