Becky G se juega todas sus cartas
El álbum titulado “Baraja Bendita” nace de una dualidad que ha acompañado a la cantante durante años: Becky G y Rebbeca, la figura pública y la persona que existe detrás de ella
Después de explorar profundamente sus raíces mexicanas en “Esquinas y Encuentros”, Becky G abre un nuevo capítulo con “Baraja Bendita”, su quinto álbum de estudio. El proyecto reúne 17 canciones, entre ellas los sencillos previamente lanzados “EPA”, “Marathon” y “Patrona”, y representa una de las etapas más personales de su carrera.
El concepto del álbum nace de una dualidad que ha acompañado a la artista durante años: Becky G y Rebbeca, la figura pública y la persona que existe detrás de ella. En lugar de elegir entre esas dos versiones, Becky convierte esa convivencia en el centro de su propuesta artística.
“Es sobre confiar lo suficiente en mí misma como para dejar de elegir entre las distintas partes de quién soy”.
La cantante explica que durante mucho tiempo sintió la presión de ser definida por una sola característica: un idioma, un género musical o determinada versión de sí misma. “Baraja Bendita” representa, precisamente, la decisión de romper con esas etiquetas y asumir cada una de sus facetas como parte de una misma identidad.
“Este álbum no es sobre convertirme en alguien nueva. Se trata de asumir plenamente cada parte de quien siempre he sido”, señala.
Musicalmente, el disco también refleja esa libertad. Tras dos proyectos marcados por una fuerte conexión con la música mexicana, Becky regresa a un terreno pop, urbano y global, sin dejar de lado las distintas influencias que forman parte de su identidad.
El álbum transita por una amplia variedad de sonidos. “Chula” mezcla kizomba y R&B, mientras “Te va a doler” se adentra en la bachata. “Mal tiempo” incorpora elementos del merengue y “Bandera Blanca” explora el reggae. A lo largo del proyecto también aparecen el reggaetón, el house y diferentes texturas electrónicas.
CT