¿Por qué el peso mexicano brilla frente al dólar pese a los riesgos globales?
La debilidad de la moneda estadounidense abre una ventana de oportunidad para los mercados emergentes, mientras los inversores vigilan la inflación y el crudo
El peso mexicano destaca como una moneda atractiva ante un dólar debilitado por los riesgos del petróleo. Aunque la Reserva Federal ajustó sus tasas de interés para frenar la inflación, los mercados internacionales muestran cautela rumbo al final de 2026.
Este escenario de alta volatilidad del dólar favorece a las divisas de América Latina, abriendo una ventana de oportunidad para los inversores que buscan mejores rendimientos.
El ciclo del dólar y su impacto regional
La moneda estadounidense acumula una pérdida cercana al 9 % entre enero de 2025 y agosto de 2026. Este retroceso sostenido mejora las condiciones financieras para los mercados emergentes, reduciendo la presión sobre sus respectivas economías locales.
Analistas de Citi, como Ernesto Revilla y Felipe Juncal, señalan que los periodos de debilidad del billete verde coinciden con etapas de mayor crecimiento regional. La depreciación facilita los flujos de capital hacia economías que ofrecen monedas fuertes y tasas de interés altas.
Además, un tipo de cambio favorable reduce el costo del servicio de la deuda externa y abarata la tecnología extranjera. Los expertos consideran que la región debe aprovechar este ciclo a su favor para consolidar una convergencia económica duradera.
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México y Brasil, bajo la lupa de inversores
El panorama de corto plazo respalda al peso mexicano gracias a datos de actividad económica superiores a lo esperado. La inflación general del país se ubicó en 3.12 % en julio, un factor que genera confianza entre los participantes del mercado cambiario.
En contraste, el Banco Central de Brasil redujo su tasa Selic al 14 %, con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de octubre. La política fiscal brasileña será un factor decisivo para los mercados, anticipando una pausa en los recortes para 2027.
El comportamiento de las monedas con mayor carry trade (estrategia financiera en la que un inversor pide prestado dinero en una moneda con una tasa de interés baja para invertirlo en activos o divisas con tasas de interés más altas) dependerá de la persistencia inflacionaria y del calendario político regional. Los inversores evaluarán estos elementos durante lo que resta de 2026 para determinar el atractivo real de las divisas latinoamericanas.
Cautela global ante la inflación y crudo
A nivel internacional, la claridad sobre la postura del banco central estadounidense aporta tranquilidad, pero persisten dudas. Los riesgos asociados con los precios del crudo y el avance de la inteligencia artificial limitan el optimismo de los inversores para comprometer sus capitales.
Estrategas de Barclays, liderados por Emmanuel Cau, advierten que las presiones inflacionarias del sector energético deben disminuir para estabilizar las acciones. Mientras tanto, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años roza el 5 %, atrayendo miradas por su alto retorno.
Si el conflicto en Irán mantiene altos los precios del diésel, las autoridades monetarias podrían adoptar posturas más restrictivas. A pesar de la volatilidad, firmas como Société Générale proyectan que el índice S&P 500 alcance los 8 mil puntos a fin de año si el crecimiento continúa.
Con información de Bloomberg.
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