Economía

Mundial 2026: ¿Cómo les fue a los hoteles en México?

La estrategia de precios altos salvó la temporada para el sector hotelero, transformando un escenario de baja ocupación en un éxito de derrama económica

El Mundial de 2026 representó una de las mayores oportunidades para la industria hotelera mexicana, especialmente en las ciudades sede y en los principales destinos turísticos del país. La llegada de miles de aficionados impulsó la ocupación, elevó las tarifas y puso a prueba la capacidad del sector para atender una demanda extraordinaria. Pero, ¿cumplió el torneo con las expectativas del gremio? Estos son los resultados que dejó la Copa del Mundo para los hoteles en México.

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El Gobierno federal proyectó la llegada de más de cinco millones de turistas a México con motivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, al ser uno de los tres países anfitriones del torneo. Bajo esa previsión, también se esperaba una importante derrama económica para el sector turístico; sin embargo, las cifras finales estuvieron muy por debajo de esas expectativas.

El presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), Antonio Cosío, informó en conferencia de prensa que los resultados reales distan de las estimaciones oficiales. De acuerdo con el organismo, la cifra de visitantes internacionales vinculados al Mundial se ubicó más cerca de los 850 mil turistas, muy lejos de los más de cinco millones previstos inicialmente.

A pesar del déficit en el volumen de visitantes, una agresiva estrategia tarifaria logró rescatar la derrama económica, alineándose con las metas financieras originales.

¿Cómo les fue a los hoteles en México?

A los hoteles en México les fue económicamente muy bien gracias al aumento de tarifas, a pesar de que la ocupación general quedó por debajo de las expectativas iniciales de la industria. Esto se debió a un incremento agresivo en los precios por noche, lo que compensó una menor llegada de turistas de negocios y cancelaciones masivas previas al evento.

Aunque las proyecciones estimaban superar el 80% de habitaciones ocupadas en las ciudades sede, el promedio real rondó entre el 60% y el 65%. Este fenómeno se debió principalmente a que el turismo corporativo habitual decidió evitar viajar a estas metrópolis durante el torneo, sumado a las cancelaciones de última hora. A principios de año, la FIFA liberó inesperadamente el 40% de las habitaciones que mantenía bloqueadas en la capital, obligando a los hoteles a reestructurar sus estrategias de venta a contrarreloj

Impacto por ciudades sede

A pesar del menor volumen de huéspedes, las ganancias subieron exponencialmente debido al costo de los cuartos:

Ciudad de México: Registró la menor caída en ocupación (solo dos puntos porcentuales menos) y lideró los beneficios con un aumento promedio del 46.7% en sus tarifas por noche.

Guadalajara: La ocupación se situó en un 62%, pero la Secretaría de Turismo de Jalisco reportó un éxito rotundo gracias a que el costo promedio por noche se disparó de mil 800 a cuatro mil 800 pesos; un incremento del 180% en la zona metropolitana.

Monterrey: Sufrió una baja de 5.8 puntos en su ocupación habitual de junio, pero las asociaciones hoteleras reportaron un alza del 39.8% en el costo de los cuartos, consolidándose además como la sede más económica del torneo para los aficionados.

A pesar de las bajas, el fenómeno de poca ocupación no fue exclusivo de México, sino que reflejó una tendencia en toda la región norteamericana, afectando severamente a Estados Unidos.

KR

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