Economía

Empresarios piden cambiar el trato fiscal al precio del tequila

Plantean estímulos a pequeños productores; advierten efectos en salud por mayor carga a bebidas

La Cámara Nacional de la Industria Tequilera reiteró su solicitud al Congreso de la Unión para modificar el tratamiento fiscal aplicado a las bebidas alcohólicas, con el objetivo de simplificar y modernizar el esquema actual del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

Durante reuniones recientes con el grupo de trabajo sobre el tratamiento fiscal a las bebidas alcohólicas, el organismo planteó la necesidad de migrar del modelo vigente, basado en el valor de las bebidas (ad valorem), a uno sustentado en los grados de alcohol de cada producto (ad quantum). De acuerdo con la industria, este cambio permitiría generar beneficios tanto para la recaudación fiscal como para el conjunto del sector.

Actualmente, el IEPS se calcula sobre el precio de la bebida, con tasas diferenciadas según su graduación alcohólica. En el caso de los productos con más de 20 grados de alcohol, como el tequila, se aplica una tasa del 53% sobre su valor. La propuesta no implica la creación de un nuevo impuesto, sino una recomposición del existente.

La Cámara explicó que la simplificación del esquema tributario abriría la posibilidad de cerrar espacios a la evasión y la elusión fiscales. Citó que, de acuerdo con Euromonitor, en 2023 la pérdida fiscal derivada de la informalidad en bebidas destiladas ascendió a 19.5 mil millones de pesos.

Además, sostuvo que el nuevo modelo propiciaría una mayor eficiencia en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del Impuesto sobre la Renta (ISR). Esto se lograría al concentrar los esfuerzos de fiscalización en un número reducido de contribuyentes. Según el organismo, en lugar de supervisar a 800 mil contribuyentes, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) podría enfocarse en aproximadamente 900, de los cuales menos de 20 generan más del 70% de la recaudación del IEPS.

El planteamiento también contempla simplificar los procesos de fiscalización mediante el etiquetado del producto, en lugar de depender de la facturación, lo que permitiría eliminar prácticas como la subvaluación de facturas.

En cuanto al impacto en los consumidores, la Cámara aseguró que la medida no afectaría a los sectores con menor capacidad económica. Explicó que la cerveza concentra el 94% del volumen del mercado y que, con la propuesta, su precio no variaría o registraría un incremento mínimo, estimado en 70 centavos por lata de 355 mililitros.

El restante 6% del mercado corresponde a vinos de mesa, bebidas refrescantes y bebidas alcohólicas destiladas. Dentro de este segmento, los aguardientes representan apenas el 0.67% del volumen comercializado, por lo que menos del 1% de los productos consumidos se vería impactado.

La industria subrayó que el nuevo esquema no distorsionaría la participación de mercado entre las distintas categorías de bebidas. No obstante, advirtió que establecer cuotas elevadas por grado de alcohol podría afectar la participación de algunas categorías, tanto en valor como en volumen de producción, y generar un efecto recaudatorio negativo al incentivar el mercado ilegal debido al aumento en la carga fiscal y los precios.

Como parte de la propuesta, también se plantea un estímulo para pequeños productores. Este consistiría en otorgar un crédito fiscal equivalente a un porcentaje de la cuota ad quantum a quienes, en el año inmediato anterior, hayan producido o importado hasta 10 mil litros de alcohol puro. El objetivo es incentivar la producción artesanal y fomentar la formalidad en este segmento del sector.

Finalmente, el organismo señaló que el cambio en el tratamiento fiscal tendría efectos positivos en materia de salud pública. Al basar el impuesto en los grados de alcohol y no en el precio, las bebidas de baja calidad con alto contenido alcohólico enfrentarían una mayor carga fiscal, lo que desincentivaría su consumo. Esto, añadió, podría traducirse en ahorros para las finanzas públicas por concepto de gasto en salud.

EL INFORMADOR

IEPS por grado alcohólico reduciría consumo de bebidas de alto riesgo

  • La propuesta de modificar el esquema del IEPS hacia un modelo basado en los grados de alcohol plantea efectos positivos en materia de salud pública. 
  • Al establecer la carga fiscal conforme al contenido alcohólico y no al precio, las bebidas de baja calidad con alta graduación tendrían un mayor impuesto, lo que desincentivaría su consumo. 
  • Este ajuste busca reducir la ingesta de productos más riesgosos, asociados a mayores daños a la salud. 
  • Además, al limitar la presencia de estas bebidas en el mercado, se podría disminuir la demanda de opciones informales o adulteradas. 
  • El organismo sostiene que este cambio también contribuiría a generar ahorros en las finanzas públicas, al reducir el gasto en atención médica relacionado con el consumo de alcohol de alto riesgo.

CT

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