Estudio halla dato impactante sobre el cerebro de cientos de exjugadores de NFL tras morir
Este resultado permite establecer un rango, y no una cifra única, sobre la posible prevalencia de la enfermedad entre todos los exjugadores fallecidos
Un estudio publicado este martes 25 de agosto en el British Medical Journal (BMJ) encontró un dato impactante: como mínimo, casi una cuarta parte de los exjugadores de la NFL que murieron entre 2016 y 2021 tenía neuropatología compatible con encefalopatía traumática crónica (CTE). Sin embargo, los investigadores advierten que la prevalencia real podría ser mucho mayor.
El estudio analizó a más de mil 700 exjugadores de la NFL
La investigación incluyó a mil 712 exjugadores de la NFL que murieron entre 2008 y 2021 en Estados Unidos. Los investigadores utilizaron información personal y datos sobre las causas de muerte obtenidos del National Death Index (NDI).
De ese grupo, 338 jugadores donaron sus cerebros para una evaluación neuropatológica a través de los bancos de cerebros UNITE y del University of California, San Francisco Alzheimer’s Disease Research Center (UCSF ADRC).
Los neuropatólogos analizaron las muestras sin conocer la historia clínica o deportiva de los jugadores. De los 338 cerebros examinados, 315, equivalentes al 93.2%, presentaron un diagnóstico de CTE.
Este resultado permite establecer un rango, y no una cifra única, sobre la posible prevalencia de la enfermedad entre todos los exjugadores fallecidos.
La posible prevalencia de CTE llegó hasta 98.7%
De acuerdo con el estudio del BMJ, los investigadores calcularon dos escenarios para estimar la prevalencia de encefalopatía traumática crónica al momento de la muerte.
El mínimo correspondió a los casos confirmados mediante donación cerebral: 315 diagnósticos entre los mil 712 exjugadores fallecidos. Bajo este escenario, la prevalencia fue de 18.5 por ciento.
El máximo se calculó bajo la posibilidad de que todos los jugadores que no donaron su cerebro hubieran tenido CTE. Con ese supuesto, la prevalencia posible alcanzaría 98.7 por ciento.
Los investigadores señalan que esta diferencia refleja una limitación importante: solo una parte de los exjugadores fallecidos fue sometida a una evaluación neuropatológica. Por ello, los resultados no permiten afirmar que ese porcentaje máximo represente la prevalencia real.
Entre 2016 y 2021, periodo en el que las donaciones cerebrales fueron más frecuentes, el rango estimado fue de 24.5% a 97.7 por ciento.
Los casos más graves de CTE se asociaron con demencia
La investigación también examinó la relación entre la severidad de la CTE y la demencia en los jugadores que donaron su cerebro.
De los 338 donantes, 104 (30.8%) presentaron CTE en etapa IV, la categoría más avanzada considerada en el estudio.
Además, 202 jugadores (59.8%) tenían un diagnóstico de demencia establecido por los investigadores a partir de sus registros médicos e historias proporcionadas por informantes.
La edad promedio de aparición de la demencia fue de 63.4 años, mientras que la edad promedio al morir fue de 73.1 años.
Después de considerar mediante ponderación estadística la posible influencia de la selección de los jugadores que donaron su cerebro, los investigadores encontraron que la CTE en etapa IV estaba asociada con un mayor riesgo de demencia.
El riesgo relativo fue de 1.44, con un intervalo de confianza del 95% de 1.16 a 1.78 y un valor de P menor a 0.001.
La enfermedad neurodegenerativa no siempre apareció como causa de muerte
Otro dato del estudio muestra por qué revisar únicamente los certificados de defunción puede no ser suficiente para identificar los casos relacionados con enfermedades neurodegenerativas.
Entre los donantes, 63 jugadores (18.6%) tenían una enfermedad neurodegenerativa registrada como causa principal de muerte.
Sin embargo, entre los 202 donantes que habían recibido un diagnóstico de demencia, únicamente el 40.6% tenía una enfermedad neurodegenerativa registrada como causa principal o secundaria de muerte.
Esto significa que una proporción considerable de los jugadores con demencia diagnosticada durante la investigación no tenía una enfermedad neurodegenerativa consignada entre las causas de muerte.
¿Qué significa el estudio sobre la CTE en la NFL?
Los autores concluyeron que, como mínimo, casi una cuarta parte de los exjugadores de futbol americano fallecidos entre 2016 y 2021 tenía neuropatología de CTE al morir.
El estudio no establece que todos los jugadores que no donaron su cerebro tuvieran la enfermedad. Por ello, el rango de hasta 97.7% durante ese periodo representa un escenario estadístico máximo y no una estimación directa de la prevalencia real.
El trabajo, publicado este martes en BMJ, encontró dos datos relevantes: la CTE estuvo presente en la mayoría de los cerebros de exjugadores de la NFL examinados y los casos de CTE en etapa IV se asociaron con un mayor riesgo de demencia.
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