El Grito también se vive en los Pueblos Mágicos
Tres destinos que permiten combinar la fecha histórica con los paisajes que distinguen diversas regiones de Jalisco
La noche del 15 de septiembre suele colocar las plazas de Guadalajara en el centro de las celebraciones, pero la fiesta patria se extiende mucho más allá de la capital jalisciense. Entre bosques de pino, calles empedradas, montañas y la ribera del Lago de Chapala, varios Pueblos Mágicos preparan días completos de música, desfiles, jaripeos, globos de papel y reuniones alrededor de sus plazas.
Tapalpa, Mascota y Ajijic permiten aprovechar el puente del 16 de septiembre para salir de la ciudad y observar cómo una misma fecha adquiere rasgos distintos según el paisaje. En la sierra, las noches frescas acompañan las celebraciones; junto al lago, los fuegos artificiales encuentran un segundo destello sobre el agua. La agenda, además, rebasa la ceremonia del Grito y permite construir una escapada de varios días.
Tapalpa: Fiesta entre pinos
Septiembre encuentra a Tapalpa rodeado por el verde de la sierra. El camino comienza a internarse entre pinos antes de alcanzar un pueblo de tejados, portales y calles empedradas donde las temperaturas suelen sentirse más frescas que en Guadalajara. Durante las Fiestas Patrias, ese escenario serrano cambia con música, charreadas y celebraciones que ocupan las calles.
La programación de este año se extiende hasta el 18 de septiembre. Uno de sus momentos tradicionales llegará desde el sábado 12 con la Guerra de Flores, que recorrerá las principales calles de Tapalpa. Ese mismo día habrá jaripeo y baile en el Lienzo Charro Buenavista. Durante los días siguientes continuarán las charreadas, actividades deportivas, presentaciones culturales y música. El calendario permite pensar en algo más amplio que asistir al Grito y regresar esa misma noche. Desde Guadalajara, Tapalpa se encuentra a poco más de dos horas por carretera, y las cabañas repartidas alrededor del bosque permiten pasar las noches entre chimeneas, árboles y el silencio de la montaña.
Durante el día se puede caminar por el centro, visitar sus templos y prolongar la salida hacia la Sierra de Tapalpa. Quienes dispongan de más tiempo pueden acercarse también a Las Piedrotas, uno de los paisajes más conocidos de la zona. Al caer la tarde, el movimiento regresa al pueblo y las calles recuperan el ambiente de las celebraciones. Así, la fecha patria ocurre entre dos escenarios: el de la plaza y el de la montaña. Una mañana puede comenzar entre senderos y bosque; unas horas después, continuar entre música, caballos y familias reunidas en el centro.
Mascota: Septiembre en la sierra
Más lejos de Guadalajara, Mascota ofrece otra posibilidad para pasar el 16 de septiembre entre montañas. El Pueblo Mágico se encuentra en la Sierra Madre Occidental, rodeado por encinos y pinos, y conserva una plaza central alrededor de la cual se desarrolla buena parte de su vida pública. Sus Fiestas Patrias comenzaron el 5 de septiembre y terminarán el jueves 17. La programación reúne presentaciones culturales y artísticas, mariachi y agrupaciones de música regional mexicana, con actividades gratuitas.
El martes 15, la Plaza Principal concentrará los actos centrales. A las 13:00 horas habrá una presentación monumental de folclor y, a las 22:00 horas, se realizará la ceremonia oficial del Grito de Independencia. La celebración continuará la mañana siguiente: el miércoles 16, a las 09:00 horas, partirá desde la misma plaza el desfile cívico conmemorativo.
Quedarse después del desfile abre tiempo para conocer el paisaje alrededor de Mascota. La Presa Corrinchis, cercana al pueblo, está rodeada por montañas y permite realizar actividades como caminatas, paseos en kayak o lancha y pesca. También se encuentran en la región la Laguna de Juanacatlán y distintos caminos serranos. Dentro del pueblo, la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, los museos y las construcciones tradicionales permiten recorrer el centro a pie. Septiembre añade mariachi y música regional a ese paisaje de cantera, techos y montañas.
Ajijic: El Grito junto al lago
En Ajijic la celebración cambia de horizonte. Aquí no son los bosques los que enmarcan la fiesta, sino el Lago de Chapala. Las calles empedradas desembocan cerca del malecón y, cuando llega la noche, el agua amplifica visualmente las luces de la ribera. Las Fiestas Patrias de Ajijic se realizan del 4 al 16 de septiembre y reúnen eventos artísticos, concursos, música y actividades deportivas. Entre sus tradiciones destaca la regata de globos de papel, una de las imágenes más características de las celebraciones locales: figuras de papel de distintos tamaños son preparadas para elevarse mediante aire caliente y llenar el cielo de formas y colores.
El 15 de septiembre ofrece la oportunidad de permanecer junto a la ribera durante las horas previas al Grito. Antes de que oscurezca, se puede caminar por el malecón, recorrer la plaza principal o sentarse frente al lago. Conforme avanza la noche, la actividad se concentra en el pueblo y los fuegos artificiales adquieren una dimensión particular cuando sus destellos alcanzan también la superficie del Chapala. El miércoles 16 marca el cierre de las fiestas de este año, por lo que quienes permanezcan en Ajijic después de la noche del Grito todavía podrán recorrer sus calles y la ribera durante el día feriado.
A diferencia de una celebración limitada a unas horas, los tres destinos permiten combinar la fecha histórica con los paisajes que distinguen distintas regiones de Jalisco. Tapalpa coloca la fiesta entre pinos y cabañas; Mascota la lleva hacia la profundidad de la sierra; Ajijic la sitúa frente al lago. El calendario patrio puede ser, entonces, una excusa para mirar fuera de Guadalajara. El mismo septiembre que llena las plazas de banderas también alcanza caminos serranos, lienzos charros, malecones y pueblos donde la noche del Grito se escucha bajo los pinos o frente a una extensión de agua en distintos rincones del Estado.
CT