Cultura

Tras el telón del Degollado

Para conmemorar sus 160 años de historia, el teatro inauguró la muestra titulada “Que nunca llegue el rumor de la discordia”

A simple vista, el Teatro Degollado es uno de los edificios más emblemáticos del Centro Histórico de Guadalajara. Sin embargo, detrás de su fachada neoclásica también se resguarda una memoria construida por miles de funciones, artistas y espectadores. Parte de esa historia ahora puede recorrerse en “Que nunca llegue el rumor de la discordia”, una exposición documental que abrió sus puertas en el lobby del recinto como parte de las actividades por el 160 aniversario de su inauguración.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 25 de septiembre con entrada gratuita, reúne fotografías, carteles, programas de mano, libros, autógrafos, objetos y materiales audiovisuales que reconstruyen distintas etapas de la vida del teatro. El recorrido permite descubrir no sólo la evolución arquitectónica del inmueble, sino también algunos de los acontecimientos que marcaron su programación durante más de un siglo.

Entre los documentos exhibidos aparecen episodios poco conocidos. Uno de ellos recuerda un maratón de baile celebrado en la década de 1930 que se prolongó durante más de 500 horas y que sólo concluyó después de la intervención del Ayuntamiento. También figuran programas y carteles de presentaciones de Agustín Lara, Tin Tan y el Ballet de Nueva York, junto con otros testimonios que muestran cómo el Degollado ha recibido espectáculos de ópera, danza, teatro, música popular y compañías internacionales.

La exposición surge de una revisión del acervo que resguarda el Centro Documental de las Artes de Jalisco, ubicado en el Centro Cultural Patio de los Ángeles. Ahí se conservan siete mil 82 registros documentales relacionados con la historia del recinto, entre ellos fotografías, programas de mano, carteles, libros, autógrafos y diversos objetos vinculados con artistas que han pasado por su escenario.

El recorrido está organizado en ocho pendones distribuidos en el vestíbulo del teatro. Cada uno aborda distintos aspectos de la historia del inmueble: desde las modificaciones que ha experimentado su fachada y la evolución de su identidad gráfica, hasta la diversidad de espectáculos que ha albergado desde su inauguración en el siglo XIX.

La propuesta también incorpora recursos contemporáneos. Una retroproyección presenta fotografías históricas animadas mediante herramientas de inteligencia artificial, mientras que una pieza sonora, elaborada por Pamela Maldonado, reúne testimonios de personas vinculadas con la historia del recinto. El recorrido concluye con una selección de caricaturas realizadas por José Luis Orozco García en homenaje a los artistas que durante décadas han trabajado en el exterior del teatro.

Gran parte del patrimonio documental que hoy integra la exposición fue preservado por Aurelio Hidalgo G., actor, dramaturgo y administrador del Teatro Degollado entre 1924 y 1959. Su labor permitió conservar buena parte de los registros que documentan la intensa actividad artística y social del recinto a lo largo del siglo XX.

Cabe señalar que el nombre de la exposición recupera la frase inscrita desde 1950 en el frontón del edificio: “Que nunca llegue el rumor de la discordia”. Más que un lema histórico, la inscripción resume la vocación con la que fue concebido el teatro: ser un espacio donde el arte funciona como punto de encuentro.

CT

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