Ocho programas, distintas maneras de escuchar: la nueva temporada de la OFJ
La Orquesta Filarmónica de Jalisco iniciará este jueves 15 de octubre su tercera temporada de 2026, con ocho programas que recorrerán distintas épocas y lenguajes musicales
¿Qué tienen en común la Séptima Sinfonía de Beethoven, la música de Stravinsky y una composición del mexicano Rodolfo Halffter? Para José Luis Castillo, la respuesta está en la danza. Aunque pertenecen a épocas y tradiciones distintas, las tres obras comparten una relación con el ritmo y el movimiento que permitirá escucharlas desde otra perspectiva durante el concierto inaugural de la tercera temporada de 2026 de la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ).
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El jueves 15 de octubre, a las 20:30 horas, el Teatro Degollado recibirá el primero de ocho programas que se extenderán hasta diciembre. La apertura reunirá la Obertura festiva, de Halffter; la suite de Pulcinella, de Stravinsky, y la Séptima Sinfonía de Beethoven, descrita por Richard Wagner como la “apoteosis de la danza”. La selección responde a una manera particular de entender la programación musical. Castillo considera que cada concierto debe proponer relaciones entre las composiciones y ofrecer al público la posibilidad de descubrir aspectos que podrían pasar inadvertidos cuando las obras se escuchan por separado.
“Creo que es importante para todos, para la orquesta y, por supuesto, para su público, que un concierto, un programa, una temporada o varias temporadas tengan su razón de ser”, explica el director artístico en entrevista con EL INFORMADOR.
Esa idea atraviesa una temporada que incluirá primeras audiciones de la OFJ, composiciones mexicanas, directores invitados y el estreno absoluto de una obra encargada al compositor tapatío Ricardo Zohn-Muldoon.
Una programación que propone nuevas rutas
Para Castillo, los conciertos deben ofrecer experiencias musicales que vayan más allá de reunir composiciones reconocidas. “Más allá de ser una sumatoria de piezas, deben tener una propuesta. No quiero decir una lógica, porque a veces la lógica no es tan importante, pero por lo menos una propuesta, de tal manera que la orquesta y el público puedan transitar semana tras semana por territorios, recorridos y rutas que quizás, de otra manera, con una programación más tradicional o convencional, no tendrían”.
El director destaca que Pulcinella permitirá escuchar a los músicos principales de la propia OFJ en funciones solistas. La composición de Stravinsky recupera elementos del concerto grosso, una forma musical que establece un diálogo entre un grupo reducido de instrumentos y el conjunto orquestal. “En el primer programa, el solista será un solista múltiple: los propios músicos de la orquesta”, explica.
El segundo programa, previsto para el 22 y 25 de octubre, contará con el violonchelista David Cohen, quien interpretará el Concierto para violonchelo núm. 1 de Alfred Schnittke, una obra que llegará por primera vez al repertorio de la OFJ. La presentación incluirá también la Tercera Sinfonía de Jean Sibelius. Castillo considera que la convivencia de lenguajes musicales distintos permite establecer contrastes y ampliar las posibilidades expresivas de la agrupación.
El tercer programa, programado para el 29 de octubre y el primero de noviembre, coincidirá con las celebraciones del Día de Muertos. Por esa razón, la OFJ reunirá composiciones que abordan la muerte y la trascendencia. “Coincide con las festividades de muertos, con el domingo primero de noviembre, la Filarmónica de Jalisco decidió hacer una reflexión sobre la muerte y la trascendencia”, señala Castillo.
El repertorio incluirá Noche transfigurada, de Arnold Schoenberg; Sinfonías de instrumentos de viento, de Stravinsky, y Muerte y transfiguración, de Richard Strauss. La temporada continuará el 5 y 8 de noviembre con el Concierto para piano núm. 1 del jalisciense Gonzalo Curiel, interpretado por Rodolfo Ritter, y selecciones de El lago de los cisnes, de Tchaikovsky.
Los días 12 y 15 de noviembre, la OFJ explorará distintas expresiones de identidad cultural mediante composiciones de Florence Price, Carlos Chávez, Camargo Guarnieri y Joaquín Turina, bajo la dirección invitada de José María Moreno. El sexto programa, previsto para el 19 y 22 de noviembre, reunirá obras de Khachaturian, Beethoven y Brahms, con Rodrigo Sierra Moncayo como director invitado y Carlos Gutiérrez al piano. Uno de los acontecimientos de la temporada llegará el 26 y 29 de noviembre, cuando la OFJ estrene Ruiseñor de la sombra, una composición encargada al músico tapatío Ricardo Zohn-Muldoon, con Dieter Hennings como guitarrista solista.
El mismo programa incluirá la versión original, en cinco movimientos, de la Primera Sinfonía de Gustav Mahler, que conserva Blumine, un movimiento retirado posteriormente por el compositor. Castillo reconoce que está de acuerdo con la decisión de Mahler de eliminarlo, pero considera importante que los asistentes tengan la oportunidad de escucharlo y elaborar sus propias conclusiones.
“Lo que la Filarmónica quiere hacer es presentar exactamente ese momento en la vida de Mahler y que sea el público quien se posicione, quien tome decisiones y decida si está de acuerdo o no con el propio Mahler por haber descartado ese movimiento”, explica.
La temporada concluirá el 3 y 6 de diciembre con Rebecca Miller como directora invitada, Cristian Coliver como solista de fagot y composiciones de Augusta Holmès, André Jolivet y Antonín Dvořák.
El compromiso de ampliar el repertorio
Para Castillo, incorporar obras menos frecuentes constituye una responsabilidad de las orquestas públicas. La diversidad de repertorios permite desarrollar las capacidades de los músicos y ofrecer al público experiencias distintas. “Si las orquestas comenzamos a tocar siempre el mismo repertorio, el público escucha siempre las mismas piezas. Puede ser que, en un primer momento, eso sea una experiencia feliz, pero finalmente las orquestas acaban encerrándose en sí mismas”.
El director sostiene que la formación artística de una agrupación también depende de las obras que todavía no ha interpretado. “Una orquesta pública tiene entre sus objetivos, funciones y compromisos fundamentales acercar la buena música al público, pero también acercar la buena música a la propia orquesta”.
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Respecto a la recepción de los asistentes, Castillo destaca la respuesta que han tenido las propuestas de la OFJ, tanto en el Teatro Degollado como en otros espacios donde la agrupación ha realizado presentaciones dirigidas a públicos diversos. “El público está ávido de escuchar música y de tener experiencias acústicas, críticas y artísticas. No podemos dejar al público atrás. Necesitamos responder a las necesidades que parece ser que el propio público plantea”.
La tercera temporada ofrecerá conciertos los jueves a las 20:30 horas y domingos a las 12:30 horas en el Teatro Degollado, hasta el 6 de diciembre. Para Castillo, el interés de los asistentes confirma la importancia de mantener una programación que permita descubrir composiciones, revisar obras conocidas y establecer nuevas relaciones con la música sinfónica.
SV