Cuando el arte llena las salas
De Frida Kahlo a la escena artística de Jalisco, las exposiciones que han marcado la historia del MUSA revelan también cómo han cambiado los públicos del museo
Hay exposiciones que pasan por un museo y otras que terminan formando parte de su historia y, EL INFORMADOR ha sido testigo de ello. En el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA), esa historia también puede medirse en visitantes. Las cifras de sus muestras más concurridas revelan no sólo el poder de convocatoria de grandes nombres del arte, sino también cómo han cambiado los intereses del público y la propia programación del museo.
Durante años, las grandes figuras fueron protagonistas de estas convocatorias. En 2015, “Remedios Varo. La dimensión del pensamiento” reunió a 43 mil 207 visitantes; un año después, “Los modernos” alcanzó los 45 mil 854, y en 2018 “Los disparates de Goya” llegó a 44 mil 295. Eran exposiciones vinculadas con artistas y movimientos fundamentales de la historia del arte, una tendencia que marcaría buena parte de la programación del MUSA.
Pero el panorama comenzó a ampliarse. En 2024, “Sensacional de diseño mexicano” recibió 47 mil 560 visitantes, demostrando que el interés podía estar también en el diseño, la cultura visual cotidiana y las expresiones populares.
Y en 2025, dos propuestas contemporáneas se colocaron entre las de mayor convocatoria del museo: “Delirios abisales”, de Ermilo Espinosa, con 53 mil 796 visitantes, y “Recolectoras. Violeta Parra y Mon Laferte”, con 53 mil 186.
Esta última reunió por primera vez en Guadalajara la obra visual de Violeta Parra con la producción artística de Mon Laferte, estableciendo un diálogo entre dos generaciones de creadoras latinoamericanas y entre disciplinas como las artes visuales, la música, la memoria y la identidad.
Ese mismo año ocurrió algo particularmente significativo. “Raíces creativas: escena artística de Jalisco” reunió a 56 mil 171 visitantes, apenas 822 menos que la exposición “Kahlo sin fronteras”, que en 2023 recibió 56 mil 993.
La cercanía de ambas cifras dice mucho. “Kahlo sin fronteras” acercó al público a una faceta íntima de Frida Kahlo mediante correspondencia, fotografías y documentos médicos relacionados con los últimos años de su vida. “Raíces creativas”, en cambio, puso el foco en el presente y reunió más de 100 obras de 12 artistas de Jalisco. La distancia entre ambas convocatorias fue mínima: menos de mil visitantes separaron a una de las artistas mexicanas más reconocidas internacionalmente de una muestra dedicada a la producción artística del propio estado.
La lista también tiene un capítulo especial con “En casa con mis monstruos”, de Guillermo del Toro. La exposición reunió más de 900 piezas de la colección personal del cineasta y convirtió al MUSA en una extensión de su universo creativo.
Por sus características y su vinculación con el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, su cifra de visitantes no es directamente comparable con las anteriores, pero su impacto en la vida cultural de la ciudad ocupa un lugar propio.
Visto en conjunto, el recorrido muestra cómo el público del MUSA ha acompañado la transformación de su programación. Los grandes maestros siguen convocando, pero junto a ellos han ganado espacio el diseño, el arte contemporáneo, las voces latinoamericanas y, de manera cada vez más contundente, los creadores de Jalisco.
Las cifras cuentan, en realidad, una historia más amplia: la de un museo que ha diversificado sus propuestas y de un público dispuesto a seguirlas. Y quizá el dato más elocuente sea ese: en 2025, una exposición sobre artistas de Jalisco estuvo a sólo 822 visitantes de alcanzar la convocatoria de Frida Kahlo.
En el MUSA, la historia del arte también se escribe con quienes cruzan sus puertas.
Una historia llamada MUSA
La historia del Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara comenzó mucho antes de que sus salas recibieran su primera exposición. El edificio que hoy alberga al MUSA fue construido a partir de 1914 y, en 1937, pasó a formar parte de la Universidad de Guadalajara. Ese mismo año, José Clemente Orozco dejó en el Paraninfo dos de sus murales más importantes: “El hombre creador y rebelde”, en la cúpula, y “El pueblo y sus falsos líderes”, en los muros del estrado.
Fue el 10 de octubre de 1994 cuando abrió sus puertas el Museo de las Artes. El proyecto nació por iniciativa de Raúl Padilla López y de la Universidad de Guadalajara, con un acervo inicial de apenas unas decenas de piezas. Con el paso de los años, la colección creció mediante adquisiciones y donaciones hasta convertirse en uno de los principales acervos de arte moderno y contemporáneo de Jalisco.
En 2013, el museo fue ampliado, lo que permitió fortalecer su capacidad expositiva y ampliar sus actividades. Desde entonces, el MUSA ha combinado la exhibición de su colección con un programa de exposiciones temporales que reúne artistas de Jalisco, México y otros países.
A tres décadas de su creación, el MUSA se ha consolidado como un espacio universitario dedicado no sólo a conservar y mostrar arte, sino también a generar encuentros con el público. Su colección, que continúa creciendo, reúne actualmente más de un centenar de obras de artistas jaliscienses o vinculados con el estado, mientras sus exposiciones han ampliado el diálogo entre el arte moderno, el contemporáneo, el diseño y distintas expresiones de la cultura.
La historia del MUSA se construye en dos tiempos: la de un edificio que ha acompañado buena parte de la vida cultural de Guadalajara y la de un museo que, desde 1994, convirtió ese espacio en un lugar para conservar, cuestionar y acercarse al arte.
CT