El apocalipsis mundial según Sicilia y Dayán
Jacobo Dayán y Javier Sicilia dialogan en su nuevo libro sobre la violencia en México y el mundo, y llaman a detener la barbarie antes de pensar en cualquier reconstrucción social
“Primero hay que detener la barbarie, no hay alternativa”. Con esa frase contundente, Jacobo Dayán, especialista en derecho penal internacional, justicia y derechos humanos, sintetiza una de las ideas centrales que atraviesan “Crisis o apocalipsis. El mal en nuestro tiempo” (Taurus), libro escrito a partir de una conversación profunda y sin concesiones con el poeta y activista social Javier Sicilia. Más que un diagnóstico académico, el texto es un ejercicio de reflexión ética frente a un mundo -y un país- atravesados por múltiples violencias.
Dayán insiste en que antes de pensar en reformas al modelo económico, al sistema de salud o a las políticas educativas, es imprescindible poner un alto a la violencia que ha normalizado el horror. “Tenemos primero que parar la barbarie. Y para eso lo que necesitamos es un ‘Ya basta’, no ideológico”, afirma, retomando la idea de Sicilia. Para él, ese límite no puede estar condicionado por colores partidistas ni disputas electorales. “Esto no se trata de azules ni verdes ni rojos ni naranjas ni guindas. Sino un ‘Ya basta’”, subraya.
Desde su perspectiva, la violencia no se detiene únicamente con más policías ni con discursos que apelan a “atender las causas” sin enfrentar las responsabilidades. “Eso se detiene con la verdad y la justicia”, afirma Dayán, quien señala como uno de los grandes retos contemporáneos la necesidad de “descapturar al Estado de intereses corruptos y criminales”. Sin embargo, reconoce con escepticismo que esa tarea no parece estar en la agenda real de la clase política mexicana.
La conversación con Sicilia trasciende el contexto nacional y se abre a una reflexión global. Ambos coinciden en que las crisis actuales -la fragilidad de la democracia, el cambio climático, la emergencia de la inteligencia artificial y la violencia estructural- no son fenómenos aislados, sino procesos simultáneos que están redefiniendo el mundo. Para Sicilia, el desafío no recae únicamente en los gobiernos, sino en la sociedad misma. “Somos nosotros a los que nos toca reconfigurar y reimaginar el futuro”, sostiene.
No obstante, el poeta advierte que la acción ciudadana aún no logra articularse más allá del enojo. “Lo que está es sólo el enojo, nada más”, dice. Enumera las luchas legítimas que hoy se expresan de forma fragmentada: el reclamo de las feministas ante los feminicidios, la búsqueda incansable de las madres de personas desaparecidas, la defensa territorial de los pueblos indígenas. Para Sicilia, el problema es que ese dolor compartido no ha logrado convertirse en una agenda común de propuestas, sino que permanece como protesta dispersa.
En ese sentido, “Crisis o apocalipsis” no pretende ofrecer soluciones ni recetas inmediatas. Dayán lo deja claro: la intención del libro es abrir una reflexión distinta sobre la crisis contemporánea. “No desde lo político, lo legal o lo institucional, sino desde las violencias, desde la ética, desde la verdad”, explica. El texto invita a mirar el presente sin eufemismos y a preguntarse, con honestidad, si el mundo se encuentra ante una crisis profunda o al borde de un punto de no retorno.
Con información de El Universal
CT