Tecnología
Crean piercing para controlar silla de ruedas
Una barra magnética instalada en la lengua que actúa como palanca
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (29/NOV/2013).- Ahora un piercing en la lengua facilitará la movilidad de las personas que sufren de parálisis del cuello para abajo. Pero no es cualquier piercing, se trata de un sistema inalámbrico con el que se podrá controlar la silla de ruedas.
Los usuarios se someten a una perforación en la lengua para instalar una barra magnética que actúa como una palanca, lo que les permite más movilidad e independencia.
El equipo de investigadores en Atlanta y Chicago puso a prueba el sistema, llamado ''Tongue Drive System'', a la par de la tecnología más probada y extendida, aquella en la que usuarios operan la silla de ruedas soplando en una pajita.
Al menos 11 personas paralizadas del cuello para abajo aprendieron a usar el aparato para conducir sus sillas de ruedas por una pista de obstáculos llena de curvas, y también para operar una computadora.
“Es realmente poderoso, porque es muy intuitivo “, dijo Jason DiSanto, de 39 años, que es uno de los primeros pacientes con lesiones de la médula espinal en probar el sistema. “La primera vez que lo usé, le gente pensó que lo había estado haciendo por años”.
El sistema funciona así: un sensor con forma de auriculares que se coloca en la cabeza detecta la posición de la lengua cuando el usuario mueve la barra magnética. Por ejemplo, tocas un punto en los dientes inferiores derechos para girar a la derecha. El sensor en la cabeza transmite inalámbricamente la información a un teléfono celular que lleva el usuario. Un programa en el teléfono entonces envía el comando a la silla de ruedas o la computadora.
Los usuarios se someten a una perforación en la lengua para instalar una barra magnética que actúa como una palanca, lo que les permite más movilidad e independencia.
El equipo de investigadores en Atlanta y Chicago puso a prueba el sistema, llamado ''Tongue Drive System'', a la par de la tecnología más probada y extendida, aquella en la que usuarios operan la silla de ruedas soplando en una pajita.
Al menos 11 personas paralizadas del cuello para abajo aprendieron a usar el aparato para conducir sus sillas de ruedas por una pista de obstáculos llena de curvas, y también para operar una computadora.
“Es realmente poderoso, porque es muy intuitivo “, dijo Jason DiSanto, de 39 años, que es uno de los primeros pacientes con lesiones de la médula espinal en probar el sistema. “La primera vez que lo usé, le gente pensó que lo había estado haciendo por años”.
El sistema funciona así: un sensor con forma de auriculares que se coloca en la cabeza detecta la posición de la lengua cuando el usuario mueve la barra magnética. Por ejemplo, tocas un punto en los dientes inferiores derechos para girar a la derecha. El sensor en la cabeza transmite inalámbricamente la información a un teléfono celular que lleva el usuario. Un programa en el teléfono entonces envía el comando a la silla de ruedas o la computadora.