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Yosemite, naturaleza pura
Cascadas, enormes formaciones de granito y árboles milenarios son parte de los atractivos con los que cuenta este paraíso esculpido durante millones de años
GUADALAJARA, JALISCO (19/JUL/2015).- Poner un pie en Yosemite es entrar en uno de los lienzos más perfectos pintados por la naturaleza. Caminar por sus senderos es aventurarse en una de las reservas ecológicas más importantes de América del Norte. Admirar su horizonte es lanzar una mirada a un autentico paraíso creado sobre la Tierra.
Pulmón natural de América del Norte y orgullo del Estado de California, es uno de los centros vacacionales más socorridos por todos aquellos que buscan alejarse del bullicio de las grandes ciudades. Sin embargo, eso no significa que el parque esté enmedio de la nada. Se encuentra relativamente cerca de San Francisco (que incluso ofrece tours para visitarlo) y cuenta con hoteles para aquellos exploradores que no deseen experimentar con el camping.
Pero muchos lectores podrían preguntarse ¿por qué viajar hasta otro país para visitar un bosque? Bueno, para comenzar, Yosemite no es un bosque cualquiera. Algunas de sus zonas ofrecen la posibilidad de apreciar maravillas naturales que únicamente se encuentran en esta latitud del planeta. Árboles con millones de años, formaciones naturales de caprichosa belleza y senderos donde el tiempo parece haberse detenido ¿Que tal si comenzamos la aventura?
Ecosistema en gran formato
El Valle de Yosemite es el punto de encuentro al que llega la mayor parte de los visitantes, y es también una zona ideal para comenzar a recorrerlo. El primer consejo para hacerlo es cargarse de paciencia, pues como suele ocurrir cuando se emprende el turismo ecológico, es necesario caminar largas distancias para apreciar lo que vale la pena. Lo segundo que hay que llevar es ropa cómoda, pues los senderos naturales van a requerir que en más de una ocasión hagamos algún esfuerzo para subir y bajar.
Si te gusta caminar, aquí vas a sentirte en casa, porque Yosemite cuenta con mil 300 kilómetros de senderos para que los visitantes disfruten sus cinco diferentes áreas: Yosemite Valley, Mariposa Gove, Tuolumne Meadows, Hetch Hetchy y White Wolf. Cada una, muy diferente entre sí, por lo que una visita no va a bastar para conocer este maravilloso lugar.
Los amantes de la historia antigua, van a toparse con unos tesoros naturales muy especiales: los árboles de sequoia, una de las especies más antiguas todavía con vida en nuestro planeta. Pueden llegar a crecer desde 50 a 85 metros de alto, con un diámetro de 5 a 7 metros. ¡Son impresionantes!
Espectáculo móvil e inmóvil
El rugido de la cascada Yosemite Falls es audible desde varios kilómetros a la distancia. No es algo extraño, si tomamos en cuenta que es la mayor cascada del parque y también una de las más grandes de Estados Unidos, con sus 739 metros de altura, lo que la ha convertido también en una de las estampas preferidas para los fotógrafos, que buscan llevarse una postal inolvidable de este parque.
La cascada se divide en tres secciones, para facilitar su visita, y el mejor momento para visitarla es en primavera, cuando la nieve invernal se derrite. Sin embargo, cuando el invierno no es riguroso en California y la caída de nieve es poca, lo más probable es que la cascada tenga poca corriente de agua e incluso se quede seca, por lo que es mejor verificar con los guías turísticos cuál es su condición antes de emprender la aventura.
Otro elemento que se puede apreciar a la distancia es El Capitán, un impresionante acantilado de granito que se convirtió en las décadas recientes en un imán irresistible para quienes practican escalada. Tallado durante la última época glaciar que azotó el Norte de nuestro continente, durante muchos años se consideró imposible de escalar en algunas secciones. Sin embargo, “imposible” es la palabra favorita de los escaladores, quienes durante el Siglo XX y los primeros años del presente han demostrado que con suficiente paciencia, es probable conquistar esta roca por todos sus ángulos.
El Capitán no es la única elevación que te quitará el aliento. Otras formaciones rocosas que vale la pena disfrutar son el Half Dome (un cono volcánico a la mitad) y el Inspiration Point, que ofrece una sensacional panorámica del valle.
El mejor momento para visitarlo
Al ser un gran parque, las condiciones de Yosemite cambian de acuerdo a la época del año en la cual sea visitado. Muchos prefieren la primavera, por ser el momento más suave y equilibrado del año en cuanto a temperatura.
Sin embargo, en años recientes ha crecido el interés de algunos turistas por disfrutarlo en invierno, además de que se ofrece una vista perfecta de los glaciares con los que cuenta el parque y que a lo largo del año no suelen formar parte de los grandes recorridos al perder parte de su tamaño. Algunos operadores turísticos han aprovechado esto para ofrecer “tours” en un “Yosemite blanco”, aunque aclarando que hay riesgos propios de la temporada invernal, además de que se debe ir bien abrigado.
Con sus maravillas naturales y listo para ser explorado, Yosemite levanta la mano como uno de los destinos que bien vale la pena visitar al menos una vez en la vida.
TOMA NOTA
La visita
Yosemite se encuentra en San Francisco, a donde puedes llegar por avión desde Guadalajara. Una vez allí algunos hoteles u operadores turísticos ofrecen visitas a este Parque Nacional como parte de sus paquetes de diversión, con duración de uno a cinco días.
SABER MÁS
Lo básico
• Yosemite cuenta con una extensión de 3081 kilómetros cuadrados, y fue establecido como Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1984 por la Unesco.
• Algunas áreas del parque no son accesibles durante la época de lluvias o nevadas, esto es, entre noviembre y mayo.
• El Aeropuerto Internacional de San Francisco se encuentra a 4 horas de Yosemite.
• Cuenta con su propia línea de autobuses, The Yosemite Area Regional Transportation System (YARTS).
Pulmón natural de América del Norte y orgullo del Estado de California, es uno de los centros vacacionales más socorridos por todos aquellos que buscan alejarse del bullicio de las grandes ciudades. Sin embargo, eso no significa que el parque esté enmedio de la nada. Se encuentra relativamente cerca de San Francisco (que incluso ofrece tours para visitarlo) y cuenta con hoteles para aquellos exploradores que no deseen experimentar con el camping.
Pero muchos lectores podrían preguntarse ¿por qué viajar hasta otro país para visitar un bosque? Bueno, para comenzar, Yosemite no es un bosque cualquiera. Algunas de sus zonas ofrecen la posibilidad de apreciar maravillas naturales que únicamente se encuentran en esta latitud del planeta. Árboles con millones de años, formaciones naturales de caprichosa belleza y senderos donde el tiempo parece haberse detenido ¿Que tal si comenzamos la aventura?
Ecosistema en gran formato
El Valle de Yosemite es el punto de encuentro al que llega la mayor parte de los visitantes, y es también una zona ideal para comenzar a recorrerlo. El primer consejo para hacerlo es cargarse de paciencia, pues como suele ocurrir cuando se emprende el turismo ecológico, es necesario caminar largas distancias para apreciar lo que vale la pena. Lo segundo que hay que llevar es ropa cómoda, pues los senderos naturales van a requerir que en más de una ocasión hagamos algún esfuerzo para subir y bajar.
Si te gusta caminar, aquí vas a sentirte en casa, porque Yosemite cuenta con mil 300 kilómetros de senderos para que los visitantes disfruten sus cinco diferentes áreas: Yosemite Valley, Mariposa Gove, Tuolumne Meadows, Hetch Hetchy y White Wolf. Cada una, muy diferente entre sí, por lo que una visita no va a bastar para conocer este maravilloso lugar.
Los amantes de la historia antigua, van a toparse con unos tesoros naturales muy especiales: los árboles de sequoia, una de las especies más antiguas todavía con vida en nuestro planeta. Pueden llegar a crecer desde 50 a 85 metros de alto, con un diámetro de 5 a 7 metros. ¡Son impresionantes!
Espectáculo móvil e inmóvil
El rugido de la cascada Yosemite Falls es audible desde varios kilómetros a la distancia. No es algo extraño, si tomamos en cuenta que es la mayor cascada del parque y también una de las más grandes de Estados Unidos, con sus 739 metros de altura, lo que la ha convertido también en una de las estampas preferidas para los fotógrafos, que buscan llevarse una postal inolvidable de este parque.
La cascada se divide en tres secciones, para facilitar su visita, y el mejor momento para visitarla es en primavera, cuando la nieve invernal se derrite. Sin embargo, cuando el invierno no es riguroso en California y la caída de nieve es poca, lo más probable es que la cascada tenga poca corriente de agua e incluso se quede seca, por lo que es mejor verificar con los guías turísticos cuál es su condición antes de emprender la aventura.
Otro elemento que se puede apreciar a la distancia es El Capitán, un impresionante acantilado de granito que se convirtió en las décadas recientes en un imán irresistible para quienes practican escalada. Tallado durante la última época glaciar que azotó el Norte de nuestro continente, durante muchos años se consideró imposible de escalar en algunas secciones. Sin embargo, “imposible” es la palabra favorita de los escaladores, quienes durante el Siglo XX y los primeros años del presente han demostrado que con suficiente paciencia, es probable conquistar esta roca por todos sus ángulos.
El Capitán no es la única elevación que te quitará el aliento. Otras formaciones rocosas que vale la pena disfrutar son el Half Dome (un cono volcánico a la mitad) y el Inspiration Point, que ofrece una sensacional panorámica del valle.
El mejor momento para visitarlo
Al ser un gran parque, las condiciones de Yosemite cambian de acuerdo a la época del año en la cual sea visitado. Muchos prefieren la primavera, por ser el momento más suave y equilibrado del año en cuanto a temperatura.
Sin embargo, en años recientes ha crecido el interés de algunos turistas por disfrutarlo en invierno, además de que se ofrece una vista perfecta de los glaciares con los que cuenta el parque y que a lo largo del año no suelen formar parte de los grandes recorridos al perder parte de su tamaño. Algunos operadores turísticos han aprovechado esto para ofrecer “tours” en un “Yosemite blanco”, aunque aclarando que hay riesgos propios de la temporada invernal, además de que se debe ir bien abrigado.
Con sus maravillas naturales y listo para ser explorado, Yosemite levanta la mano como uno de los destinos que bien vale la pena visitar al menos una vez en la vida.
TOMA NOTA
La visita
Yosemite se encuentra en San Francisco, a donde puedes llegar por avión desde Guadalajara. Una vez allí algunos hoteles u operadores turísticos ofrecen visitas a este Parque Nacional como parte de sus paquetes de diversión, con duración de uno a cinco días.
SABER MÁS
Lo básico
• Yosemite cuenta con una extensión de 3081 kilómetros cuadrados, y fue establecido como Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1984 por la Unesco.
• Algunas áreas del parque no son accesibles durante la época de lluvias o nevadas, esto es, entre noviembre y mayo.
• El Aeropuerto Internacional de San Francisco se encuentra a 4 horas de Yosemite.
• Cuenta con su propia línea de autobuses, The Yosemite Area Regional Transportation System (YARTS).