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Un majestuoso escenario natural
El Cañón del Sumidero es digno representante de la belleza natural chiapaneca
GUADALAJARA, JALISCO (31/AGO/2014).- El estado de Campeche posee uno de los destinos esenciales del ecoturismo en el sur de México, el Cañón del Sumidero, es una formación rocosa que tiene más de 136 millones de años de antigüedad. Sus “paredes” son casi totalmente verticales, y algunas llegan a los mil metros de altura. Gracias a estas peculiaridades naturales por la verticalidad se dan ciertos microambientes que difieren del ecosistema que predomina en los alrededores: son de destacar su riqueza en la flora y fauna, además de sus detalles en la arqueología, ya que hay fosas que tienen erosionando aproximadamente doce millones de años. En 1980 se decretó el área como Parque Nacional, con una superficie de 21 mil 789 hectáreas, que abarcan territorio de los municipios chiapanecos de Tuxtla Gutiérrez, Chiapa de Corzo, Nuevo Usumacinta y San Fernando.
En cuanto a historia, se cuenta la leyenda de que el Cañón del Sumidero fue testigo de un trágico episodio de la conquista. A comienzos de 1527 llegó a Soctón y a Tochtla (Tuxtla Gutiérrez en la actualidad) la expedición de Diego Mazariegos, obligando al pago de tributos. Los indígenas locales no accedieron y respondieron con ataques, pero como eventualmente se vieron debilitados, éstos tomaron la decisión de arrojarse de la parte más alta del cañón y prefirieron morir antes de ser conquistados por los invasores, ahogándose en el Grijalva.
Cuatro formas de llegar
Existen cuatro las opciones de llegada al Cañón del Sumidero. Primero, en Chiapa de Corzo hay dos embarcaderos (uno en el malecón y otro en su Unidad Deportiva), y en la localidad de Cahuaré (en el embarcadero epónimo y en el Belisario Domínguez). Sus horarios son de 8:00 a 16:00 horas, con un costo de 175 pesos por persona aproximadamente. El recorrido se hace en lancha, y dura aproximadamente dos horas y media. Desde Guadalajara, por supuesto, hay que hacer antes una escala en Tuxtla Gutiérrez, si se viaja en avión: la falla geológica del Cañón del Sumidero está a sólo cinco kilómetros de Tuxtla, y a menos de una hora está San Cristóbal de las casas.
Para el recorrido por el Río Grijalva y sus los casi 32 kilómetros de longitud por el cañón, se recomienda llevar ropa cómoda, impermeable y protección para la cámara fotográfica, y lentes de Sol. En el camino te encontrarás con varios puntos de interés en los que hace escala el recorrido, como lo son un par de cuevas: la Cueva del silencio o la Cueva de los Colores, cuya singularidad colorida, son los tonos rosa, blanco, verde y gris, generados por el agua y los minerales que contiene debido a su paso por las rocas.
En esta misma cueva está colocada una imagen de la virgen de Guadalupe, motivo por el cual cada doce de diciembre tiene lugar una peregrinación religiosa en lancha.
Muchos de los viajeros que se adentran en las aguas del Grijalva lo hacen con un fin muy específico, pues como destino del ecoturismo y la aventura, convoca a una innumerable cantidad de escaladores que han conquistado su cima rocosa, además de ser un lugar de sumo interés para la observación de aves, por contar con varias especies de difícil avistamiento.
Para los aventureros el viaje no se queda sólo en la navegación en lancha, ya que existe el Parque Ecoturístico Cañón del Sumidero, una opción para completar el viaje y sumarle intensidad: en él hay oportunidad de hacer ciclismo de montaña, rápel y tirolesa. Aunque si no se tiene ese espíritu de riesgo, el parque también ofrece la oportunidad de caminar por varios senderos y disfrutar del entorno natural. Los horarios del parque son de 9:00 a 17:00 horas.
El recorrido previo al cañón también resulta de interés, pues se pasa por la presa hidroeléctrica conocida como Chicoasén (su nombre oficial es Presa Manuel Moreno Torres, y se trata de una de las de mayor tamaño en el continente). De hecho, gracias a esta presa el cauce del río subió y volvió al Grijalva en uno de los ríos en México con más agua, hecho que favoreció la navegación de embarcaciones turísticas, además de que atrajo a una gran cantidad de aves acuáticas, entre las que se encuentran las garzas y los zopilotes.
Otros de los animales cuyo hábitat natural es el Cañón del Sumidero son los tejones, mapaches, monos araña, además de reptiles como víboras, tortugas y cocodrilos. Además de las rocas, una de las joyas que visten al cañón es el Árbol de Navidad, una cascada que ha visto reducida su majestuosidad debido a los asentamientos humanos irregulares en la zona, que perturban su flujo de agua.
Si se desea disfrutar de la vista del Cañón del Sumidero sin navegar por las aguas del Grijalva, también es posible observarlo (un poco más de lejos) desde la carretera, vía el recorrido que comienza en Tuxtla hacia cinco miradores. Por sus dimensiones, importancia y popularidad, este cañón ha sido comparado con el Gran Cañón, en Colorado (Estados Unidos), pero lo que los hace diferentes es el rico ecosistema del Cañón del Sumidero, ya que mientras el cañón mexicano se encuentra en medio de una zona riquísima en vegetación, el cañón estadounidense tiene una vida más desértica.
TOMA NOTA
¿Dónde dormir?
* Hotel la Ceiba, Av. Domingo Ruiz 300 (T: 9616 1607 73, 9616 1603 89). Sus precios oscilan entre los $780 pesos y los $850.
* Hotel River Side, en la rivera Cahuaré, km. 9.3 (T: 9611 4541 28) Los costos de las habitaciones van de los $650 pesos a los $826.
EXPLORA
Otras opciones
En Chiapa de Corzo (la población más cercana) no puede dejar de visitar las Cascadas el Chorreadero, a tan sólo quince minutos. En el propio centro de la localidad también se ofertan numerosas artesanías de la región, y tiene lugar la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, contigua a su Ex Convento.
La gastronomía local presume el puerco con arroz, pero igualmente se estila el cochito horneado, tradicional en la zona. O se puede comer terminado el tour, por ejemplo, en el embarcadero de Cahuaré está el Restaurante Río Grande (T: 9616 1615 73), con desayunos a $75 pesos y comidas a $120 pesos.
En cuanto a historia, se cuenta la leyenda de que el Cañón del Sumidero fue testigo de un trágico episodio de la conquista. A comienzos de 1527 llegó a Soctón y a Tochtla (Tuxtla Gutiérrez en la actualidad) la expedición de Diego Mazariegos, obligando al pago de tributos. Los indígenas locales no accedieron y respondieron con ataques, pero como eventualmente se vieron debilitados, éstos tomaron la decisión de arrojarse de la parte más alta del cañón y prefirieron morir antes de ser conquistados por los invasores, ahogándose en el Grijalva.
Cuatro formas de llegar
Existen cuatro las opciones de llegada al Cañón del Sumidero. Primero, en Chiapa de Corzo hay dos embarcaderos (uno en el malecón y otro en su Unidad Deportiva), y en la localidad de Cahuaré (en el embarcadero epónimo y en el Belisario Domínguez). Sus horarios son de 8:00 a 16:00 horas, con un costo de 175 pesos por persona aproximadamente. El recorrido se hace en lancha, y dura aproximadamente dos horas y media. Desde Guadalajara, por supuesto, hay que hacer antes una escala en Tuxtla Gutiérrez, si se viaja en avión: la falla geológica del Cañón del Sumidero está a sólo cinco kilómetros de Tuxtla, y a menos de una hora está San Cristóbal de las casas.
Para el recorrido por el Río Grijalva y sus los casi 32 kilómetros de longitud por el cañón, se recomienda llevar ropa cómoda, impermeable y protección para la cámara fotográfica, y lentes de Sol. En el camino te encontrarás con varios puntos de interés en los que hace escala el recorrido, como lo son un par de cuevas: la Cueva del silencio o la Cueva de los Colores, cuya singularidad colorida, son los tonos rosa, blanco, verde y gris, generados por el agua y los minerales que contiene debido a su paso por las rocas.
En esta misma cueva está colocada una imagen de la virgen de Guadalupe, motivo por el cual cada doce de diciembre tiene lugar una peregrinación religiosa en lancha.
Muchos de los viajeros que se adentran en las aguas del Grijalva lo hacen con un fin muy específico, pues como destino del ecoturismo y la aventura, convoca a una innumerable cantidad de escaladores que han conquistado su cima rocosa, además de ser un lugar de sumo interés para la observación de aves, por contar con varias especies de difícil avistamiento.
Para los aventureros el viaje no se queda sólo en la navegación en lancha, ya que existe el Parque Ecoturístico Cañón del Sumidero, una opción para completar el viaje y sumarle intensidad: en él hay oportunidad de hacer ciclismo de montaña, rápel y tirolesa. Aunque si no se tiene ese espíritu de riesgo, el parque también ofrece la oportunidad de caminar por varios senderos y disfrutar del entorno natural. Los horarios del parque son de 9:00 a 17:00 horas.
El recorrido previo al cañón también resulta de interés, pues se pasa por la presa hidroeléctrica conocida como Chicoasén (su nombre oficial es Presa Manuel Moreno Torres, y se trata de una de las de mayor tamaño en el continente). De hecho, gracias a esta presa el cauce del río subió y volvió al Grijalva en uno de los ríos en México con más agua, hecho que favoreció la navegación de embarcaciones turísticas, además de que atrajo a una gran cantidad de aves acuáticas, entre las que se encuentran las garzas y los zopilotes.
Otros de los animales cuyo hábitat natural es el Cañón del Sumidero son los tejones, mapaches, monos araña, además de reptiles como víboras, tortugas y cocodrilos. Además de las rocas, una de las joyas que visten al cañón es el Árbol de Navidad, una cascada que ha visto reducida su majestuosidad debido a los asentamientos humanos irregulares en la zona, que perturban su flujo de agua.
Si se desea disfrutar de la vista del Cañón del Sumidero sin navegar por las aguas del Grijalva, también es posible observarlo (un poco más de lejos) desde la carretera, vía el recorrido que comienza en Tuxtla hacia cinco miradores. Por sus dimensiones, importancia y popularidad, este cañón ha sido comparado con el Gran Cañón, en Colorado (Estados Unidos), pero lo que los hace diferentes es el rico ecosistema del Cañón del Sumidero, ya que mientras el cañón mexicano se encuentra en medio de una zona riquísima en vegetación, el cañón estadounidense tiene una vida más desértica.
TOMA NOTA
¿Dónde dormir?
* Hotel la Ceiba, Av. Domingo Ruiz 300 (T: 9616 1607 73, 9616 1603 89). Sus precios oscilan entre los $780 pesos y los $850.
* Hotel River Side, en la rivera Cahuaré, km. 9.3 (T: 9611 4541 28) Los costos de las habitaciones van de los $650 pesos a los $826.
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Otras opciones
En Chiapa de Corzo (la población más cercana) no puede dejar de visitar las Cascadas el Chorreadero, a tan sólo quince minutos. En el propio centro de la localidad también se ofertan numerosas artesanías de la región, y tiene lugar la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, contigua a su Ex Convento.
La gastronomía local presume el puerco con arroz, pero igualmente se estila el cochito horneado, tradicional en la zona. O se puede comer terminado el tour, por ejemplo, en el embarcadero de Cahuaré está el Restaurante Río Grande (T: 9616 1615 73), con desayunos a $75 pesos y comidas a $120 pesos.