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Los jugos están de moda
Beberlos ayuda a eliminar toxinas; se recomienda no abusar de su consumo
GUADALAJARA, JALISCO (10/DIC/2013).- Mientras exprime coles, pepinos y espinacas en su casa en Venice Beach, al oeste de Los Ángeles, la instructora de yoga Kia Miller dice que se “energiza” cuando ayuna tomando solamente jugos verdes, porque es la oportunidad para reflexionar sobre su “relación con la comida”.
Los jugos “son una poderosa manera de obtener nutrientes. Alcalinizan el cuerpo y, cuando el cuerpo está alcalino, se desintoxica”, explica Miller, mientras exprime coles, perejil y cúrcuma en su casa.
Kia usa el sustantivo como verbo, para decir que a ella le encanta “juguear” en lugar de “tomar jugo”: “Cuando dejo de pensar en la comida y me centro sólo en la simplicidad de ‘juguear’, me siento más conectada conmigo misma, con la Fuente y con lo Divino”.
Miller, de 44 años, no es nada excéntrica ni mucho menos hipster, pues según explica, los jugos verdes y los ayunos con esta bebida en particular, han dejado de ser una práctica reservada a yoguis y místicos: “Es el nuevo vino”.
En vecindarios adinerados como Santa Mónica o Beverly Hills hay prácticamente un “juice bar” por cuadra y es frecuente ver a los angelinos con un brebaje de verduras en la mano.
Una experiencia “casi adictiva”
Hay quienes beben ocasionalmente un jugo verde, pero están los que realizan las llamadas “limpiezas”, “desintoxicaciones” o “ayunos con jugos”, que consisten en beber litros de zumos de verduras durante tres, siete o treinta días sin ingerir nada sólido.
En una “limpieza” de cinco días se pueden perder 10 kg, pero los militantes esgrimen razones espirituales para ayunar.
Heather, una fisioterapeuta de 42 años que no quiere decir su apellido y acaba de terminar un ayuno de tres días, cuenta que la experiencia es “casi adictiva” porque “reinicia” su cuerpo. David Goodman, un músico de 37 años, asegura que duerme mejor y se siente más joven ahora que se “desintoxica” con frecuencia.
La moda del “jugueo”
Los nutricionistas aplauden la moda del “jugueo”, aunque dudan de los beneficios reales del ayuno en sí: “Nuestro cuerpo está hecho para desintoxicarse. Tiene riñones y un hígado, además de la piel. Si dejamos de incorporar toxinas al cuerpo, estaremos más saludables de todos modos. No es necesario hacer una limpieza con jugos”, señala Julieanna Hever, especializada en nutrición a base de plantas.
El ayuno con jugos “está bien si ayuda a la gente a poner el foco en modificar su dieta y comer saludablemente”.
No obstante, si bien el ayuno con jugos “no produce ningún daño si se hace bajo supervisión médica. No hay ninguna investigación que demuestre que tiene algún beneficio y, a la larga, conduce al yo-yo”, es decir, a ganar más peso del que se perdió originalmente: “El problema es que siempre buscamos esta ‘supercomida’ que salvará nuestras vidas, y eso es una simplificación”.
Los jugos “son una poderosa manera de obtener nutrientes. Alcalinizan el cuerpo y, cuando el cuerpo está alcalino, se desintoxica”, explica Miller, mientras exprime coles, perejil y cúrcuma en su casa.
Kia usa el sustantivo como verbo, para decir que a ella le encanta “juguear” en lugar de “tomar jugo”: “Cuando dejo de pensar en la comida y me centro sólo en la simplicidad de ‘juguear’, me siento más conectada conmigo misma, con la Fuente y con lo Divino”.
Miller, de 44 años, no es nada excéntrica ni mucho menos hipster, pues según explica, los jugos verdes y los ayunos con esta bebida en particular, han dejado de ser una práctica reservada a yoguis y místicos: “Es el nuevo vino”.
En vecindarios adinerados como Santa Mónica o Beverly Hills hay prácticamente un “juice bar” por cuadra y es frecuente ver a los angelinos con un brebaje de verduras en la mano.
Una experiencia “casi adictiva”
Hay quienes beben ocasionalmente un jugo verde, pero están los que realizan las llamadas “limpiezas”, “desintoxicaciones” o “ayunos con jugos”, que consisten en beber litros de zumos de verduras durante tres, siete o treinta días sin ingerir nada sólido.
En una “limpieza” de cinco días se pueden perder 10 kg, pero los militantes esgrimen razones espirituales para ayunar.
Heather, una fisioterapeuta de 42 años que no quiere decir su apellido y acaba de terminar un ayuno de tres días, cuenta que la experiencia es “casi adictiva” porque “reinicia” su cuerpo. David Goodman, un músico de 37 años, asegura que duerme mejor y se siente más joven ahora que se “desintoxica” con frecuencia.
La moda del “jugueo”
Los nutricionistas aplauden la moda del “jugueo”, aunque dudan de los beneficios reales del ayuno en sí: “Nuestro cuerpo está hecho para desintoxicarse. Tiene riñones y un hígado, además de la piel. Si dejamos de incorporar toxinas al cuerpo, estaremos más saludables de todos modos. No es necesario hacer una limpieza con jugos”, señala Julieanna Hever, especializada en nutrición a base de plantas.
El ayuno con jugos “está bien si ayuda a la gente a poner el foco en modificar su dieta y comer saludablemente”.
No obstante, si bien el ayuno con jugos “no produce ningún daño si se hace bajo supervisión médica. No hay ninguna investigación que demuestre que tiene algún beneficio y, a la larga, conduce al yo-yo”, es decir, a ganar más peso del que se perdió originalmente: “El problema es que siempre buscamos esta ‘supercomida’ que salvará nuestras vidas, y eso es una simplificación”.