Suplementos
La escena desde la promoción
Entre las piernas
Cuando hice teatro en la universidad, tenía la loca idea de que todo trabajo escénico que se hacía, nacía de la colectividad. Y es que con la obra Frida Kahlo, autorretrato, -en la que participé-, todo lo hacíamos todos. Si bien el maestro Ernesto Minakata (qepd) hizo el diseño escenográfico y del programa (creo), la realización de la escenografía la hicimos todos juntos y entrelazados; la pintamos, la pegamos y en cada función nos encargábamos de ponerla y quitarla.
La utilería la compramos, aunque creo que la mayor parte era de cosillas que cada quien encontraba en su cantón; del vestuario cada quien se hacía responsable del propio, tomando en cuenta las indicaciones de la directora, Mary Paz Gómez Pruneda.
Con Frida tuvimos funciones en Guadalajara en la Casa de Teatro El Venero y el Foro de Arte y Cultura; supongo que la gente que nos fue a ver se enteró por alguno de los que integrábamos el grupo o los amigos de los amigos. Alguna vez leí una nota de la obra en EL INFORMADOR y el extinto Siglo 21, pero no tengo idea de cómo se gestionó la entrevista o si por azares del destino el reportero que cubría la fuente de teatro se enteró y fue a ver la obra.
También actuamos en Tala, aunque ese recuerdo lo tengo medio borroso; y en Degollado -el municipio, no el teatro-, porque un par de compañeros era de allá. Ahí dimos la función en un cine y poco antes de la presentación estuvimos afuera del lugar para llamar la atención de la gente.
Dimos otra función en Jacona, Michoacán, y sinceramente no sé por qué razón fuimos para allá. En ese caso, tres compañeros se fueron un día antes para hacer promoción de la obra, en una camioneta con altavoz, anunciando la súper presentación de la obra.
Frida Kahlo, autorretrato, nos llevó también a Mazatlán y en ese caso el contacto lo hizo una chica que trabajaba allá y que había sido alumna de Mary Paz. Siendo ésa la presentación con más caché y gastos, debo confesar que no recuerdo si nos invitaron y cada quien pagó su viaje, o si fue una invitación de neta y nos pagaron viáticos y toda la cosa.
En ese caso, recuerdo que fuimos a una entrevista a la televisora del lugar (no me acuerdo cuál) y algunas Fridas hicimos acto de presencia con nuestro bonito atuendo e incluso dijimos algunos detalles de la obra; repartimos volantes por doquier y a pesar de eso, el Teatro Ángela Peralta no se llenó, aunque recuerdo que ésa fue la mejor función en mucho tiempo (es que todos estábamos de un humor endemoniado, lo que ayudó en mucho para ofrecer un trabajo apasionado). Después salieron algunas notas en los diarios, recuerdo particularmente la del Noroeste.
Hablo de todo esto para mostrar cómo es que antes el trabajo escénico no solo se quedaba en la escena; sino que había que hacer talacha como actor en otros ámbitos que eran ajenos: la promoción, la producción.
Si bien todavía hay algunos grupos que trabajan de esta forma, debido a que los presupuestos para teatro o danza no son tan grandes como quisiéramos; ya ha habido avances e incluso existen algunas ¿organizaciones, asociaciones? que se encargan solamente de la producción y son contratados para hacer esa tarea.
Así también la promoción es un área que puede hacerse contratando los servicios de otros, porque aunque el director bien podría contactarse con los reporteros que conoce (digo el director, porque hay que recordar que en esta ciudad los periodistas a veces no toman en cuenta a los actores o bailarines), la verdad es que no hay nada como dejar en manos de “expertos” esa tarea, para no distraerse de las otras que tienen que ver exclusivamente con el hecho escénico.
La promoción no solamente consiste en llamar a los medios a una rueda de prensa o solicitar entrevistas; sino que también los promotores deben trabajar de manera cercana con el creativo para el diseño de las postales o flyers, hacerse cargo de las impresiones, cotizar precios -lo más económico de preferencia-, ocuparse de la distribución del material pensando en el público meta y plantear ángulos para hacer que el proyecto escénico resulte más atractivo para los reporteros y sus periódicos, revistas, televisoras, radiodifusoras o anexos
Parece fácil, pero no. Así que bien vale la pena reconocer también el trabajo que hacen estas personas, fundamentalmente individuos que tienen su corazón en las artes escénicas, tanto como los productores, escenógrafos, iluminadores, musicalizadores, actores, actrices, directores, asistentes de dirección y todos los que tienen que ver con esta maravillosa labor.
lexeemia@gmail.com
La utilería la compramos, aunque creo que la mayor parte era de cosillas que cada quien encontraba en su cantón; del vestuario cada quien se hacía responsable del propio, tomando en cuenta las indicaciones de la directora, Mary Paz Gómez Pruneda.
Con Frida tuvimos funciones en Guadalajara en la Casa de Teatro El Venero y el Foro de Arte y Cultura; supongo que la gente que nos fue a ver se enteró por alguno de los que integrábamos el grupo o los amigos de los amigos. Alguna vez leí una nota de la obra en EL INFORMADOR y el extinto Siglo 21, pero no tengo idea de cómo se gestionó la entrevista o si por azares del destino el reportero que cubría la fuente de teatro se enteró y fue a ver la obra.
También actuamos en Tala, aunque ese recuerdo lo tengo medio borroso; y en Degollado -el municipio, no el teatro-, porque un par de compañeros era de allá. Ahí dimos la función en un cine y poco antes de la presentación estuvimos afuera del lugar para llamar la atención de la gente.
Dimos otra función en Jacona, Michoacán, y sinceramente no sé por qué razón fuimos para allá. En ese caso, tres compañeros se fueron un día antes para hacer promoción de la obra, en una camioneta con altavoz, anunciando la súper presentación de la obra.
Frida Kahlo, autorretrato, nos llevó también a Mazatlán y en ese caso el contacto lo hizo una chica que trabajaba allá y que había sido alumna de Mary Paz. Siendo ésa la presentación con más caché y gastos, debo confesar que no recuerdo si nos invitaron y cada quien pagó su viaje, o si fue una invitación de neta y nos pagaron viáticos y toda la cosa.
En ese caso, recuerdo que fuimos a una entrevista a la televisora del lugar (no me acuerdo cuál) y algunas Fridas hicimos acto de presencia con nuestro bonito atuendo e incluso dijimos algunos detalles de la obra; repartimos volantes por doquier y a pesar de eso, el Teatro Ángela Peralta no se llenó, aunque recuerdo que ésa fue la mejor función en mucho tiempo (es que todos estábamos de un humor endemoniado, lo que ayudó en mucho para ofrecer un trabajo apasionado). Después salieron algunas notas en los diarios, recuerdo particularmente la del Noroeste.
Hablo de todo esto para mostrar cómo es que antes el trabajo escénico no solo se quedaba en la escena; sino que había que hacer talacha como actor en otros ámbitos que eran ajenos: la promoción, la producción.
Si bien todavía hay algunos grupos que trabajan de esta forma, debido a que los presupuestos para teatro o danza no son tan grandes como quisiéramos; ya ha habido avances e incluso existen algunas ¿organizaciones, asociaciones? que se encargan solamente de la producción y son contratados para hacer esa tarea.
Así también la promoción es un área que puede hacerse contratando los servicios de otros, porque aunque el director bien podría contactarse con los reporteros que conoce (digo el director, porque hay que recordar que en esta ciudad los periodistas a veces no toman en cuenta a los actores o bailarines), la verdad es que no hay nada como dejar en manos de “expertos” esa tarea, para no distraerse de las otras que tienen que ver exclusivamente con el hecho escénico.
La promoción no solamente consiste en llamar a los medios a una rueda de prensa o solicitar entrevistas; sino que también los promotores deben trabajar de manera cercana con el creativo para el diseño de las postales o flyers, hacerse cargo de las impresiones, cotizar precios -lo más económico de preferencia-, ocuparse de la distribución del material pensando en el público meta y plantear ángulos para hacer que el proyecto escénico resulte más atractivo para los reporteros y sus periódicos, revistas, televisoras, radiodifusoras o anexos
Parece fácil, pero no. Así que bien vale la pena reconocer también el trabajo que hacen estas personas, fundamentalmente individuos que tienen su corazón en las artes escénicas, tanto como los productores, escenógrafos, iluminadores, musicalizadores, actores, actrices, directores, asistentes de dirección y todos los que tienen que ver con esta maravillosa labor.
lexeemia@gmail.com