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Estornudos de alarma
Las alergias suelen confundirse con la gripe común
GUADALAJARA, JALISCO (28/DIC/2012).- Hace más de una semana que llegó el invierno, y aunque el clima no ha estado del todo frío, es común que las ventiscas de la temporada lleven de un lado a otro la posibilidad de enfermarse. Pero atención, un estornudo no siempre está relacionado con una gripe. A veces, puede tratarse de una alergia de temporada.
Juan José Matta, médico alergólogo y pediatra del Colegio Mexicano de Pediatría y miembro del Colegio Mexicano de Alergia, Asma e Inmunología Pediátrica, explica a continuación los síntomas más frecuentes para detectar y clasificar oportunamente el primer estornudo.
El especialista señala que aunque durante todo el año los cuadros alérgicos se presentan sin respetar edad o sexo, es durante el otoño-invierno cuando las alergias y sus primeros síntomas adquieren mayor fuerza al momento de las primeras manifestaciones.
El clima es uno de los principales factores que pueden determinan el nivel de afectación que el cuerpo sufrirá, no solamente en lo que concierne a la percepción de la temperatura para sentir mayor frío o calor, aquí también interviene la humedad y el tiempo que un individuo permanece al interior de un espacio con mayor temperatura, como el hogar o la oficina.
“Con ello incrementan los factores y desencadenantes de síntomas, a la par de las condiciones del clima, además de aumentar el tiempo que, como pacientes, estamos expuestos a alérgenos que están presentes al interior del domicilio, como el ácaro del polvo, que es dentro de las causas alérgicas la número uno”, señala Matta.
Un buen diagnóstico
La rinitis alérgica es la alergia con mayor impacto, ocupando el puesto número uno de este tipo de enfermedades, por encima del asma, que se encuentra en el segundo escaño de más afectación a nivel internacional.
En la rinitis alérgica una de las principales advertencias es la obstrucción de ambas fosas nasales, situación que comúnmente se conoce como “estar mormado”, además de presentar un poco de moco, que en el caso del paciente alérgico, suele ser cristalino y demasiado líquido.
La comezón al interior de la nariz, así como en los ojos, es otro síntoma llamativo, principalmente cuando la sensación también pasa hasta los oídos, garganta y el paladar. En la cuestión asmática, quien la padece presenta una sensación de pecho apretada, acompañada de flemas y, en ocasiones, un sonido peculiar en su respiración, como un silbido.
El dolor de cabeza es una característica que inevitablemente acompaña a las alergias, que al decir del especialista, pueden iniciarse a cualquier edad, con mayor frecuencia en el tránsito de la infancia-adolescencia-adulto joven.
Aunque el paciente puede ser alérgico a cualquier tipo de agente, desde las cucarachas hasta los cambios bruscos de temperatura, es importante realizarse una prueba de detección para identificar el problema y emplear un alérgeno que contrarreste los síntomas.
Detección oportuna
Una rinitis alérgica que no es atendida oportunamente durante la infancia, puede complicarse en asma, padecimiento que hasta el momento es controlable, más no curable.
Juan José Matta, médico alergólogo y pediatra del Colegio Mexicano de Pediatría y miembro del Colegio Mexicano de Alergia, Asma e Inmunología Pediátrica, explica a continuación los síntomas más frecuentes para detectar y clasificar oportunamente el primer estornudo.
El especialista señala que aunque durante todo el año los cuadros alérgicos se presentan sin respetar edad o sexo, es durante el otoño-invierno cuando las alergias y sus primeros síntomas adquieren mayor fuerza al momento de las primeras manifestaciones.
El clima es uno de los principales factores que pueden determinan el nivel de afectación que el cuerpo sufrirá, no solamente en lo que concierne a la percepción de la temperatura para sentir mayor frío o calor, aquí también interviene la humedad y el tiempo que un individuo permanece al interior de un espacio con mayor temperatura, como el hogar o la oficina.
“Con ello incrementan los factores y desencadenantes de síntomas, a la par de las condiciones del clima, además de aumentar el tiempo que, como pacientes, estamos expuestos a alérgenos que están presentes al interior del domicilio, como el ácaro del polvo, que es dentro de las causas alérgicas la número uno”, señala Matta.
Un buen diagnóstico
La rinitis alérgica es la alergia con mayor impacto, ocupando el puesto número uno de este tipo de enfermedades, por encima del asma, que se encuentra en el segundo escaño de más afectación a nivel internacional.
En la rinitis alérgica una de las principales advertencias es la obstrucción de ambas fosas nasales, situación que comúnmente se conoce como “estar mormado”, además de presentar un poco de moco, que en el caso del paciente alérgico, suele ser cristalino y demasiado líquido.
La comezón al interior de la nariz, así como en los ojos, es otro síntoma llamativo, principalmente cuando la sensación también pasa hasta los oídos, garganta y el paladar. En la cuestión asmática, quien la padece presenta una sensación de pecho apretada, acompañada de flemas y, en ocasiones, un sonido peculiar en su respiración, como un silbido.
El dolor de cabeza es una característica que inevitablemente acompaña a las alergias, que al decir del especialista, pueden iniciarse a cualquier edad, con mayor frecuencia en el tránsito de la infancia-adolescencia-adulto joven.
Aunque el paciente puede ser alérgico a cualquier tipo de agente, desde las cucarachas hasta los cambios bruscos de temperatura, es importante realizarse una prueba de detección para identificar el problema y emplear un alérgeno que contrarreste los síntomas.
Detección oportuna
Una rinitis alérgica que no es atendida oportunamente durante la infancia, puede complicarse en asma, padecimiento que hasta el momento es controlable, más no curable.