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''Estados Unidos quiere colonizar internet''
El informático alemán, que de acuerdo con el FBI ha causado daños a la industria cultural por 500 millones de dólares, era consciente de que había piratería en Megaupload
GUADALAJARA, JALISCO (31/MAR/2013).- Kim va a llamarle ahora”. Tras varios meses persiguiendo al informático más conocido del planeta —en libertad condicional en Nueva Zelanda— un escueto correo electrónico certifica que la caza ha terminado. Y, en efecto, a los dos minutos suena el teléfono. “Perdón por tanto retraso. Ahora tengo tiempo”, suelta Kim Dotcom (Kiel, 1974), en un inglés marcado por un fuerte acento alemán. Una hora, en concreto, en la primera entrevista con un medio español del hombre que causó daños por 500 millones de dólares a la industria cultural, de acuerdo con el FBI.
—Estados Unidos le llama criminal. ¿Cómo se definiría?
—Ciertamente, no un criminal. Si lo soy, lo son también YouTube, Google y cualquier web que permita almacenar contenidos y compartirlos. Proporciono un espacio en internet, cuyos términos de servicio aclaran que no se puede infringir el copyright. Lo que haces con ello es asunto tuyo. Nunca he subido un archivo que violara la ley a Megaupload. Quieren culparme por lo que hacen nuestros usuarios. EU está llevando a cabo contra nosotros un caso inédito. Detrás, está Chris Dodd, presidente de la MPAA (Asociación de los grandes estudios de Hollywood).
—Defiende que pelea por todos nosotros. ¿Qué quiere decir?
—Peleo por mí porque he sufrido un abuso. Pero si gano es una victoria para cualquiera que use la red. Si se salen con la suya eso desalentará a las páginas web que permiten que los usuarios compartan contenidos. Sería negativo para internet y la sociedad.
—¿Cómo fue su detención?
—La irrupción fue traumática para mi familia. Mi mujer sigue teniendo pesadillas. 72 hombres llegaron con metralletas y helicópteros a una casa residencial. No para matar a Bin Laden sino para tumbar la web de un tipo acusado de violar el copyright.
—¿Por qué vuelve con Mega?
—EU tumbó una empresa, destruyó 220 empleos y, mientras mantiene congelado nuestro dinero, prolonga el caso hasta que no tengamos recursos para pagar a los abogados. Ya que es injusto, y probablemente dure años, quisimos empezar algo distinto.
—No parece tan distinto. La diferencia principal respecto a Megaupload es una contraseña.
—Hay varias mejoras. La primera es la contraseña. La conexión es más eficaz. Y legalmente mucho ha cambiado, tras las alegaciones insensatas de EU. Nuestros abogados han estado implicados en la creación. Ni una línea de los códigos de Megaupload está en Mega. Naturalmente, el principio de subir algo que puedes compartir es el mismo.
—Si ha hecho cambios legales, le está dando la razón a EU.
—No. Cuando ganemos vamos a ajustar nuestro modelo de acuerdo con ello. Y ganaremos. Hay un tratado de extradición entre Nueva Zelanda y EU que no incluye infracciones del copyright. Si sólo nos hubiesen acusado de ello, no habría ni juicio. Por eso añadieron lo de organización criminal. Creamos una web para almacenar archivos y compartirlos con familiares o amigos. Nunca hubo intención de que fuera piratería a escondidas.
—¿Megaupload era un negocio?
—Claro que lo era.
—¿Se enriqueció con ello?
—Obviamente. Fue un producto muy popular. Nos pagaban por todos los usos legítimos que se podían hacer. Más de la mitad de los documentos subidos aún no han sido descargados ni una vez.
—Según el FBI, gracias a Megaupload ganó 173 millones de dólares. ¿Robó dinero que pertenecía a los creadores de contenidos?
—No. Google gana 40 mil millones de dólares al año. Y un amplio porcentaje de sus búsquedas tiene que ver con contenidos piratas. Todo proveedor que conecta a la gente a internet cobra por ello, da igual si el usuario baja una película pirata o no. La mitad del tráfico mundial en la red está probablemente relacionado con alguna violación.
—¿Se benefició de la piratería en su página?
—Habríamos funcionado bien sin ella. No lo veo como un beneficio. Da igual si gano, el daño ya está hecho. Este caso es un asunto político de un puñado de personas en la Casa Blanca. Y van a pagar por ello. En todo caso, la pregunta correcta es: ¿habría tenido éxito si Hollywood ofreciera sus contenidos en tiempo real, por un precio justo y los hiciera accesibles a todos los que usan páginas como Megaupload? Estaría feliz de trabajar con los creadores pero por desgracia aún no han alcanzado la era de internet.
—¿De verdad nunca sospechó que algo de su web fuera ilegal?
—No. Vas ahora mismo a cualquier otra web que ofrezca almacenamiento online y encontrarás contenidos que infringen la ley. A lo largo de los años tumbamos millones de documentos que violaban el copyright. Éramos conscientes de que había piratería en nuestra web: lo veíamos por las notificaciones de contenidos retirados. Pero la piratería no es un fenómeno de Megaupload, sino de internet. Si una película o una canción son lanzadas en algún lugar en el mundo, cualquiera debería poder tener acceso a ello al mismo tiempo. Si no, estás alentando la piratería.
—¿Por qué cree que la oferta legal online aún no es relevante?
—Hollywood obtiene el dinero para sus filmes diciéndoles a los socios de licencias: ‘Estamos haciendo una película. ¿Quieres los derechos?’. Así se lanzan sin riesgo financiero. Si empiezas a hacer los filmes accesibles desde todos los soportes en tiempo real este modelo muere. Por eso luchan. Y por eso existe la piratería, por cómo tratan al consumidor. Es ridículo poner tráilers de películas que se estrenan en EU y esperar que los usuarios del resto del mundo no los busquen. En cuanto están online, la gente encuentra la manera de hallar esos contenidos.
—Ofrece un almacén al usuario y le avisa de que no infrinja la ley. ¿No es lavarse las manos?
—Si envías 10 porros en un sobre a un amigo no cierran el Correo porque es ilegal. Cualquier proveedor de servicios en internet sabe que se está haciendo piratería gracias su conexión. Y sigue cobrando a sus clientes por conectarlos y jamás será responsable por sus usuarios.
—Tuvieron que quitar miles de archivos de Megaupload. ¿No se planteó hacer algo al respecto?
—Mis abogados me explicaron que la ley requiere que sean los propietarios de los contenidos los que persigan y tumben las violaciones. No es mi trabajo controlar lo que están haciendo nuestros usuarios. En EU hay leyes que prohíben a los proveedores de servicio mirar en las cuentas de sus clientes a menos que no haya alguna acción legal. Cuando nos envían una notificación para retirar un archivo lo hacemos. De todos modos, si eres Sony y quieres encontrar infracciones en la red lo que tienes que hacer es gastarte dos millones al año en un país con mano de obra barata: contratas a dos mil personas que sólo busquen tus contenidos online y tumben las violaciones.
—¿Qué pasó con los archivos legales subidos a Megaupload?
—Estados Unidos ha cometido la mayor masacre de datos de la historia digital. Millones de usuarios han perdido acceso a sus documentos. La fundación Electronic Frontier ha denunciado al Gobierno de EU en nombre de un usuario que ha sido privado de su propiedad por el cierre de Megaupload. Los servidores están en un almacén y esperamos que el tribunal dé la orden de reconectarlos para dar a nuestros usuarios acceso a sus propiedades.
—¿Qué opina del copyright?
—Tiene derecho a existir. La gente que gasta dinero y tiempo en una película o una canción debe ser pagada. Pero el copyright no debería afectar a otros derechos, como el de compartir documentos o de no ser tachado de criminal porque bajas algo que no puedes encontrar en ningún lado. Hay contenidos que no están disponibles para gente que querría pagarlos pero cuya única alternativa es la descarga ilegal.
—¿Cómo se conjuga eso con la defensa del copyright?
—Hasta que no haya una solución por parte de la industria no se puede criminalizar a la gente. Se llegará a una situación en la que ganen todos. Lanzaré Megabox, que permitirá a los músicos vender directamente a sus aficionados e ingresar más que con las discográficas. En 10 años las organizaciones de intermediarios desaparecerán. Los cineastas y los músicos lanzarán su producto al mismo tiempo en todo el mundo para todos los soportes y el precio probablemente bajará. ¿Por qué pagarías lo mismo por una película con valoraciones pésimas u óptimas? Los estudios te cobran por un hotel de cinco estrellas cuando estás en una tienda de campaña.
—¿Qué opina de Estados Unidos?
—Estaba a favor, me creía el sueño americano y siempre he pensado que soy más estadounidense que alemán. Me sorprendió cómo EU ha cambiado desde el 11-S: se está pasando en invadir los derechos de la gente, en ser la policía del planeta. Han identificado internet como un eje del futuro y quieren colonizarlo.
—¿Qué espera del juicio sobre su extradición a EU?
—Es un fraude. No seremos extraditados. Nos acusan de ser una mafia, pero las pruebas están construidas. Este caso no era el objetivo: sólo querían destruir Megaupload. Y ya lo lograron.
Tomasso Koch / El País
—Estados Unidos le llama criminal. ¿Cómo se definiría?
—Ciertamente, no un criminal. Si lo soy, lo son también YouTube, Google y cualquier web que permita almacenar contenidos y compartirlos. Proporciono un espacio en internet, cuyos términos de servicio aclaran que no se puede infringir el copyright. Lo que haces con ello es asunto tuyo. Nunca he subido un archivo que violara la ley a Megaupload. Quieren culparme por lo que hacen nuestros usuarios. EU está llevando a cabo contra nosotros un caso inédito. Detrás, está Chris Dodd, presidente de la MPAA (Asociación de los grandes estudios de Hollywood).
—Defiende que pelea por todos nosotros. ¿Qué quiere decir?
—Peleo por mí porque he sufrido un abuso. Pero si gano es una victoria para cualquiera que use la red. Si se salen con la suya eso desalentará a las páginas web que permiten que los usuarios compartan contenidos. Sería negativo para internet y la sociedad.
—¿Cómo fue su detención?
—La irrupción fue traumática para mi familia. Mi mujer sigue teniendo pesadillas. 72 hombres llegaron con metralletas y helicópteros a una casa residencial. No para matar a Bin Laden sino para tumbar la web de un tipo acusado de violar el copyright.
—¿Por qué vuelve con Mega?
—EU tumbó una empresa, destruyó 220 empleos y, mientras mantiene congelado nuestro dinero, prolonga el caso hasta que no tengamos recursos para pagar a los abogados. Ya que es injusto, y probablemente dure años, quisimos empezar algo distinto.
—No parece tan distinto. La diferencia principal respecto a Megaupload es una contraseña.
—Hay varias mejoras. La primera es la contraseña. La conexión es más eficaz. Y legalmente mucho ha cambiado, tras las alegaciones insensatas de EU. Nuestros abogados han estado implicados en la creación. Ni una línea de los códigos de Megaupload está en Mega. Naturalmente, el principio de subir algo que puedes compartir es el mismo.
—Si ha hecho cambios legales, le está dando la razón a EU.
—No. Cuando ganemos vamos a ajustar nuestro modelo de acuerdo con ello. Y ganaremos. Hay un tratado de extradición entre Nueva Zelanda y EU que no incluye infracciones del copyright. Si sólo nos hubiesen acusado de ello, no habría ni juicio. Por eso añadieron lo de organización criminal. Creamos una web para almacenar archivos y compartirlos con familiares o amigos. Nunca hubo intención de que fuera piratería a escondidas.
—¿Megaupload era un negocio?
—Claro que lo era.
—¿Se enriqueció con ello?
—Obviamente. Fue un producto muy popular. Nos pagaban por todos los usos legítimos que se podían hacer. Más de la mitad de los documentos subidos aún no han sido descargados ni una vez.
—Según el FBI, gracias a Megaupload ganó 173 millones de dólares. ¿Robó dinero que pertenecía a los creadores de contenidos?
—No. Google gana 40 mil millones de dólares al año. Y un amplio porcentaje de sus búsquedas tiene que ver con contenidos piratas. Todo proveedor que conecta a la gente a internet cobra por ello, da igual si el usuario baja una película pirata o no. La mitad del tráfico mundial en la red está probablemente relacionado con alguna violación.
—¿Se benefició de la piratería en su página?
—Habríamos funcionado bien sin ella. No lo veo como un beneficio. Da igual si gano, el daño ya está hecho. Este caso es un asunto político de un puñado de personas en la Casa Blanca. Y van a pagar por ello. En todo caso, la pregunta correcta es: ¿habría tenido éxito si Hollywood ofreciera sus contenidos en tiempo real, por un precio justo y los hiciera accesibles a todos los que usan páginas como Megaupload? Estaría feliz de trabajar con los creadores pero por desgracia aún no han alcanzado la era de internet.
—¿De verdad nunca sospechó que algo de su web fuera ilegal?
—No. Vas ahora mismo a cualquier otra web que ofrezca almacenamiento online y encontrarás contenidos que infringen la ley. A lo largo de los años tumbamos millones de documentos que violaban el copyright. Éramos conscientes de que había piratería en nuestra web: lo veíamos por las notificaciones de contenidos retirados. Pero la piratería no es un fenómeno de Megaupload, sino de internet. Si una película o una canción son lanzadas en algún lugar en el mundo, cualquiera debería poder tener acceso a ello al mismo tiempo. Si no, estás alentando la piratería.
—¿Por qué cree que la oferta legal online aún no es relevante?
—Hollywood obtiene el dinero para sus filmes diciéndoles a los socios de licencias: ‘Estamos haciendo una película. ¿Quieres los derechos?’. Así se lanzan sin riesgo financiero. Si empiezas a hacer los filmes accesibles desde todos los soportes en tiempo real este modelo muere. Por eso luchan. Y por eso existe la piratería, por cómo tratan al consumidor. Es ridículo poner tráilers de películas que se estrenan en EU y esperar que los usuarios del resto del mundo no los busquen. En cuanto están online, la gente encuentra la manera de hallar esos contenidos.
—Ofrece un almacén al usuario y le avisa de que no infrinja la ley. ¿No es lavarse las manos?
—Si envías 10 porros en un sobre a un amigo no cierran el Correo porque es ilegal. Cualquier proveedor de servicios en internet sabe que se está haciendo piratería gracias su conexión. Y sigue cobrando a sus clientes por conectarlos y jamás será responsable por sus usuarios.
—Tuvieron que quitar miles de archivos de Megaupload. ¿No se planteó hacer algo al respecto?
—Mis abogados me explicaron que la ley requiere que sean los propietarios de los contenidos los que persigan y tumben las violaciones. No es mi trabajo controlar lo que están haciendo nuestros usuarios. En EU hay leyes que prohíben a los proveedores de servicio mirar en las cuentas de sus clientes a menos que no haya alguna acción legal. Cuando nos envían una notificación para retirar un archivo lo hacemos. De todos modos, si eres Sony y quieres encontrar infracciones en la red lo que tienes que hacer es gastarte dos millones al año en un país con mano de obra barata: contratas a dos mil personas que sólo busquen tus contenidos online y tumben las violaciones.
—¿Qué pasó con los archivos legales subidos a Megaupload?
—Estados Unidos ha cometido la mayor masacre de datos de la historia digital. Millones de usuarios han perdido acceso a sus documentos. La fundación Electronic Frontier ha denunciado al Gobierno de EU en nombre de un usuario que ha sido privado de su propiedad por el cierre de Megaupload. Los servidores están en un almacén y esperamos que el tribunal dé la orden de reconectarlos para dar a nuestros usuarios acceso a sus propiedades.
—¿Qué opina del copyright?
—Tiene derecho a existir. La gente que gasta dinero y tiempo en una película o una canción debe ser pagada. Pero el copyright no debería afectar a otros derechos, como el de compartir documentos o de no ser tachado de criminal porque bajas algo que no puedes encontrar en ningún lado. Hay contenidos que no están disponibles para gente que querría pagarlos pero cuya única alternativa es la descarga ilegal.
—¿Cómo se conjuga eso con la defensa del copyright?
—Hasta que no haya una solución por parte de la industria no se puede criminalizar a la gente. Se llegará a una situación en la que ganen todos. Lanzaré Megabox, que permitirá a los músicos vender directamente a sus aficionados e ingresar más que con las discográficas. En 10 años las organizaciones de intermediarios desaparecerán. Los cineastas y los músicos lanzarán su producto al mismo tiempo en todo el mundo para todos los soportes y el precio probablemente bajará. ¿Por qué pagarías lo mismo por una película con valoraciones pésimas u óptimas? Los estudios te cobran por un hotel de cinco estrellas cuando estás en una tienda de campaña.
—¿Qué opina de Estados Unidos?
—Estaba a favor, me creía el sueño americano y siempre he pensado que soy más estadounidense que alemán. Me sorprendió cómo EU ha cambiado desde el 11-S: se está pasando en invadir los derechos de la gente, en ser la policía del planeta. Han identificado internet como un eje del futuro y quieren colonizarlo.
—¿Qué espera del juicio sobre su extradición a EU?
—Es un fraude. No seremos extraditados. Nos acusan de ser una mafia, pero las pruebas están construidas. Este caso no era el objetivo: sólo querían destruir Megaupload. Y ya lo lograron.
Tomasso Koch / El País