Suplementos
Entre las piernas
Hoy… hace un año
Hace un año estábamos volviéndonos locos con la llegada de la influenza porcina, después bautizada como AH1N1. Prácticamente todos los tapatíos, mexicanos en general, se volcaron a las farmacias para hacerse de un cubrebocas, instrumento protector contra ése y cualquier otro virus que se desplazara por el ambiente.
Parecía que la película Exterminio dejaría de ser ficción para convertirse en una cruel realidad; ya empezábamos a ver zombies deambulando por las calles en busca de ampliar su clan de infectados.
Las secciones culturales de los diarios se llenaron de notas de cancelaciones, pues los teatros cerraron y los artistas de la escena comenzaron a ver cómo su trabajo se caía en pedazos. Y aunque no todos creyéramos al 100% en la epidemia, al final las afectaciones llegaron a todas partes, desde la comunidad cultural, con la merma de su trabajo, hasta las reducciones y cancelaciones de distintos eventos, como el Festival Cultural de Mayo (FCM) que se redujo a alrededor de dos semanas y la “postergación” del festejo del Día Internacional de a Danza.
La verdad es que me da un poco de pena volver a aquellos días, pues por esas fechas recuerdo haber cubierto una rueda de prensa en torno a la temporada de la puesta en escena Anamorphosys, a cargo de la compañía Teatro Rabinal, cuya primera función sería -si mal no recuerdo- el 25 de abril.
Hacía mucho que no escuchaba del grupo y me emocionaba ser prácticamente la única reportera que tenía idea de quiénes eran los integrantes de la agrupación, o al menos su director: Jorge Ángeles.
La primera vez que vi una obra de este grupo fue en el Instituto Goethe, se me cruzan los cables, pero tengo idea de que fue en 1996. La verdad es que no me acuerdo bien a bien de qué trataba el montaje -tengo la vaga idea de que se trataba de Toca la tierra-, pero sí recuerdo que había tambores, fuego y humo; así como el hecho de que me pareció una obra densa, distinta a lo que hasta entonces había visto en teatro.
Por eso es que Anamorphosys me hizo ojitos y me interesó verla, pero entre tanto drama “influenzino” me perdí de la recortada temporada y la verdad es que quién sabe cuándo haya oportunidad de ver en la cartelera de nueva cuenta el montaje; pues me parece que Teatro Rabinal se ocupa más de un trabajo “jondo” de investigación para llevar a escena un trabajo, pero después son pocas las oportunidades de acceder al trabajo. Quizá me equivoco, pero ésa es la impresión que me da.
Hoy, al paso de un año, ya pocos se acuerdan de aquellos días de cubrebocas y gel antibacterial, porque en este país, en este Estado y en esta ciudad no hay memoria; pero los que nos acordamos en verdad esperamos que no vuelva una etapa como ésta, tan cruel para el arte… y para todos.
Ahora sí habrá celebración por el Día Internacional de la Danza con una semana de festejos, probablemente para sacarse la espinita del año pasado. Y aunque la fecha oficial es el 29 de abril, la Secretaría de Cultura se pone con el festejo desde el día 26 (este lunes). Además de mucha danza, habrá diálogos con especialistas en esta disciplina artística, así como la entrega del Galardón al Mérito Dancístico Jalisco 2010, reconocimiento que se pretende institucionalizar y otorgar cada año. Nomás falta que lo entreguen -para no variar- a Isaac Ramírez o a su hermano Esteban, o a alguno de los integrantes del “comité directivo” de la Compañía de Danza Clásica y Neoclásica de Jalisco.
En fin… pues ¡a bailar se ha dicho!
lexeemia@gmail.com
Parecía que la película Exterminio dejaría de ser ficción para convertirse en una cruel realidad; ya empezábamos a ver zombies deambulando por las calles en busca de ampliar su clan de infectados.
Las secciones culturales de los diarios se llenaron de notas de cancelaciones, pues los teatros cerraron y los artistas de la escena comenzaron a ver cómo su trabajo se caía en pedazos. Y aunque no todos creyéramos al 100% en la epidemia, al final las afectaciones llegaron a todas partes, desde la comunidad cultural, con la merma de su trabajo, hasta las reducciones y cancelaciones de distintos eventos, como el Festival Cultural de Mayo (FCM) que se redujo a alrededor de dos semanas y la “postergación” del festejo del Día Internacional de a Danza.
La verdad es que me da un poco de pena volver a aquellos días, pues por esas fechas recuerdo haber cubierto una rueda de prensa en torno a la temporada de la puesta en escena Anamorphosys, a cargo de la compañía Teatro Rabinal, cuya primera función sería -si mal no recuerdo- el 25 de abril.
Hacía mucho que no escuchaba del grupo y me emocionaba ser prácticamente la única reportera que tenía idea de quiénes eran los integrantes de la agrupación, o al menos su director: Jorge Ángeles.
La primera vez que vi una obra de este grupo fue en el Instituto Goethe, se me cruzan los cables, pero tengo idea de que fue en 1996. La verdad es que no me acuerdo bien a bien de qué trataba el montaje -tengo la vaga idea de que se trataba de Toca la tierra-, pero sí recuerdo que había tambores, fuego y humo; así como el hecho de que me pareció una obra densa, distinta a lo que hasta entonces había visto en teatro.
Por eso es que Anamorphosys me hizo ojitos y me interesó verla, pero entre tanto drama “influenzino” me perdí de la recortada temporada y la verdad es que quién sabe cuándo haya oportunidad de ver en la cartelera de nueva cuenta el montaje; pues me parece que Teatro Rabinal se ocupa más de un trabajo “jondo” de investigación para llevar a escena un trabajo, pero después son pocas las oportunidades de acceder al trabajo. Quizá me equivoco, pero ésa es la impresión que me da.
Hoy, al paso de un año, ya pocos se acuerdan de aquellos días de cubrebocas y gel antibacterial, porque en este país, en este Estado y en esta ciudad no hay memoria; pero los que nos acordamos en verdad esperamos que no vuelva una etapa como ésta, tan cruel para el arte… y para todos.
Ahora sí habrá celebración por el Día Internacional de la Danza con una semana de festejos, probablemente para sacarse la espinita del año pasado. Y aunque la fecha oficial es el 29 de abril, la Secretaría de Cultura se pone con el festejo desde el día 26 (este lunes). Además de mucha danza, habrá diálogos con especialistas en esta disciplina artística, así como la entrega del Galardón al Mérito Dancístico Jalisco 2010, reconocimiento que se pretende institucionalizar y otorgar cada año. Nomás falta que lo entreguen -para no variar- a Isaac Ramírez o a su hermano Esteban, o a alguno de los integrantes del “comité directivo” de la Compañía de Danza Clásica y Neoclásica de Jalisco.
En fin… pues ¡a bailar se ha dicho!
lexeemia@gmail.com