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Entre cambios y emociones
La adolescencia es un proceso en el que se vive con incertidumbre por los cambios que se experimentan
GUADALAJARA, JALISCO (11/MAR/2011).- ''En la adolescencia no eres adulto pero tampoco niño, no cabes en tu propio cuerpo, no encuentras estabilidad ni en tu casa ni en otra parte, clamas libertad pero también necesitas protección'', dice la escritora Anaí López mientras en sus ojos se logra ver que viaja años atrás para recordar que ella también vivió la etapa de la pubertad. La escritora capitalina presenta su primera novela ''Quiéreme cinco minutos'' donde presenta a Elena, una joven de 15 años con los conflictos que la hacen exclamar: ¿Qué pasa conmigo?
Elena va en tercero de secundaria y le ocurren, en muy poco tiempo, ''muchas primeras veces''. La historia es contada por la propia protagonista, pauta que tiene el lector para engancharse ya que ella no sólo cuenta su historia, además vive los procesos por los que pasa y siente', detalla Anaí, quien se adentra en el proceso de su novela, texto que es referencia de un contexto que se vive actualmente, en el que los jóvenes tienen a la mano tantas herramientas que útiles, o erróneas, los llenan de información. ''El chiste de esta historia es que está muy apegada a la realidad, hablando de un contexto cercano palpable y con un lenguaje que hablan los chavos de ahora, lo cual lo vuelve un texto muy íntimo”, asegura.
-¿Cómo surge tu protagonista Elena?
-Creo que debe de tener algo mío, inevitablemente uno se refleja en los personajes, no es autobiográfico. Los partícipes de esta historia son inventados y uno de mis materiales más importantes para la creación de mi novela fueron mis propios diarios de adolescente.
-¿Por qué escribir para el público juvenil?
-Son dos puntos muy importantes: el primero fue la fascinación personal por esa etapa, es cuando más feo te sientes pero es cuando más intensamente te enamoras, es una etapa bien dura y los es sobre todo porque empiezas a ejercer la autonomía, te da una sensación de libertad y al mismo tiempo es una bronca cuando te enfrentas a los adultos. Y el segundo punto, es que sentí que no se estaba abordando bien esta etapa por ninguna parte, ni el cine, ni en la literatura. Hay un montón de productos para adolescentes pero sólo son eso, productos, y todo es ajeno a la realidad de lo que verdaderamente se vive en este proceso, no es que este libro sea comercial pero no es un fin en sí mismo.
-¿A qué se debe el título del libro?
-Hace referencia a una petición interna que haría cualquier adolescente, la frase no aparece en ningún momento del libro, es como un clamor para pedirle atención a quien más quieres o necesitas en ese momento. Este libro es una historia apegada a la realidad para que cada quien saque sus conclusiones.
Una adolescente en la vida real
Diana es una jovencita que acaba de cumplir 13 años, va en primero de secundaria y a su corta edad ha vivido una serie de acontecimientos que muchos otros jóvenes que también inician la adolescencia, están experimentando. Cuando tenía nueve años sus padres se divorciaron; ella es la mayor de cuatro hermanos. ''Me gusta ser la más grande, soy alguien que ayuda a sus hermanos en lo que puede'', asegura.
Diana confiesa que hace un mes tuvo su primer ciclo menstrual y eso la llenó de mucho miedo pues no sabía cómo reaccionar, pero afortunadamente, junto a ella estuvo su tía para apoyarla.
''Mi tía Esther fue quien me explicó lo que pasará en mi cuerpo cada mes, me dio un abrazo y me dijo que no me preocupara, que son procesos por los que todas las jovencitas pasan, ¡pero eso sí, me dieron muchos cólicos!''.
Diana quiere prepararse y estudiar para tener una gran profesión y, aunque los niños le comienzan a llamar la atención, como toda adolescente rebelde asegura que no pensará en el matrimonio.
''Yo no me voy a casar, quiero ser una mujer trabajadora y con muchos logros'', destaca la adolescente llena de aspiraciones.
PARA SABER
La escritora ya trabaja en la segunda parte de la historia. En la nueva entrega, Elena tendrá 17 años y desde luego, nuevas vivencias y conflictos típicos de adolescentes.
EL INFORMADOR/ ENRIQUE ESPARZA
Elena va en tercero de secundaria y le ocurren, en muy poco tiempo, ''muchas primeras veces''. La historia es contada por la propia protagonista, pauta que tiene el lector para engancharse ya que ella no sólo cuenta su historia, además vive los procesos por los que pasa y siente', detalla Anaí, quien se adentra en el proceso de su novela, texto que es referencia de un contexto que se vive actualmente, en el que los jóvenes tienen a la mano tantas herramientas que útiles, o erróneas, los llenan de información. ''El chiste de esta historia es que está muy apegada a la realidad, hablando de un contexto cercano palpable y con un lenguaje que hablan los chavos de ahora, lo cual lo vuelve un texto muy íntimo”, asegura.
-¿Cómo surge tu protagonista Elena?
-Creo que debe de tener algo mío, inevitablemente uno se refleja en los personajes, no es autobiográfico. Los partícipes de esta historia son inventados y uno de mis materiales más importantes para la creación de mi novela fueron mis propios diarios de adolescente.
-¿Por qué escribir para el público juvenil?
-Son dos puntos muy importantes: el primero fue la fascinación personal por esa etapa, es cuando más feo te sientes pero es cuando más intensamente te enamoras, es una etapa bien dura y los es sobre todo porque empiezas a ejercer la autonomía, te da una sensación de libertad y al mismo tiempo es una bronca cuando te enfrentas a los adultos. Y el segundo punto, es que sentí que no se estaba abordando bien esta etapa por ninguna parte, ni el cine, ni en la literatura. Hay un montón de productos para adolescentes pero sólo son eso, productos, y todo es ajeno a la realidad de lo que verdaderamente se vive en este proceso, no es que este libro sea comercial pero no es un fin en sí mismo.
-¿A qué se debe el título del libro?
-Hace referencia a una petición interna que haría cualquier adolescente, la frase no aparece en ningún momento del libro, es como un clamor para pedirle atención a quien más quieres o necesitas en ese momento. Este libro es una historia apegada a la realidad para que cada quien saque sus conclusiones.
Una adolescente en la vida real
Diana es una jovencita que acaba de cumplir 13 años, va en primero de secundaria y a su corta edad ha vivido una serie de acontecimientos que muchos otros jóvenes que también inician la adolescencia, están experimentando. Cuando tenía nueve años sus padres se divorciaron; ella es la mayor de cuatro hermanos. ''Me gusta ser la más grande, soy alguien que ayuda a sus hermanos en lo que puede'', asegura.
Diana confiesa que hace un mes tuvo su primer ciclo menstrual y eso la llenó de mucho miedo pues no sabía cómo reaccionar, pero afortunadamente, junto a ella estuvo su tía para apoyarla.
''Mi tía Esther fue quien me explicó lo que pasará en mi cuerpo cada mes, me dio un abrazo y me dijo que no me preocupara, que son procesos por los que todas las jovencitas pasan, ¡pero eso sí, me dieron muchos cólicos!''.
Diana quiere prepararse y estudiar para tener una gran profesión y, aunque los niños le comienzan a llamar la atención, como toda adolescente rebelde asegura que no pensará en el matrimonio.
''Yo no me voy a casar, quiero ser una mujer trabajadora y con muchos logros'', destaca la adolescente llena de aspiraciones.
PARA SABER
La escritora ya trabaja en la segunda parte de la historia. En la nueva entrega, Elena tendrá 17 años y desde luego, nuevas vivencias y conflictos típicos de adolescentes.
EL INFORMADOR/ ENRIQUE ESPARZA