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En el centro del debate
Había decidido provocar con el futbol. Se rasgaron vestiduras durante la semana. El papel de los concesionarios de medios volvió a quedar en cuestión
GUADALAJARA, JALISCO (06/ MAY/2012).- Ricardo Salinas Pliego es accionista mayoritario de TV Azteca y Grupo Salinas, que combina operaciones en industrias de medios masivos de comunicación, comercio especializado, banca, servicios financieros y telecomunicaciones. El corporativo no sólo tiene presencia en el territorio nacional, sino también en Estados Unidos, Argentina, Brasil, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá y Perú.
De acuerdo con la reconocida revista Forbes, la fortuna del empresario mexicano está calculada en 17 mil 400 millones de dólares (mdd), cifra que lo coloca en la posición 37 de la lista global de multimillonarios y en el segundo hombre más rico de México. El año pasado su fortuna personal y familiar registró un alza de nueve mil 200 mdd lo cual lo coloca a 100 mdd de Mark Zuckerberg, fundador de la red social Facebook.
Aunque el empresario es dueño de la segunda televisora más importante en México, la mayor parte de su riqueza en realidad proviene de Grupo Elektra. No obstante, sus negocios en el mundo de las comunicaciones le garantizan una posición privilegiada. Desde este punto de vista, el empresario posee todas las piezas de ajedrez para elaborar estrategias a su conveniencia.
El empresario aplicó la ley de la ventaja ante el IFE al negarse a modificar el horario de transmisión del partido futbol de Liguilla entre Monarcas y Tigres, el cual está empatado con el debate entre los aspirantes a la Presidencia. La negativa despertó suspicacias.
Estudiante con honores
Ricardo Salinas Pliego nació el 19 de octubre de 1955 en la Ciudad de México. En el año de 1977 se graduó con honores de la Licenciatura en Contaduría Pública por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), y años después obtuvo una maestría en Negocios por la Universidad de Tulane en Estados Unidos.
El origen de los negocios que le han permitido a Ricardo Salinas Pliego convertirse en uno de los hombres más ricos del mundo, se remonta más de un siglo atrás. En 1906 se inauguró Salinas y Rocha; posteriormente, Hugo Salinas Pliego, padre de Ricardo, abrió Elektra en 1954. Esta empresa instauró un sistema de créditos dirigido a la población de escasos recursos.
En 1981 Ricardo comenzó a trabajar como gerente de importaciones en Elektra, su empresa familiar. De manera paralela, dio vida a negocios propios. Abrió un restaurante en la ciudad de Monterrey y además se dedicó a la instalación de antenas parabólicas y la venta de sistemas de comunicación. Sin embargo, en 1987 Hugo Salinas Pliego, anunció su retiro. De esta forma, a sus 32 años de edad, Ricardo fue designado director general de Grupo Elektra.
A pesar de dirigir una empresa sumamente próspera, Ricardo Salinas Pliego no se conformó. Años más tarde fundó la televisora Azteca, tras comprar dos canales nacionales de televisión y un equipo de transmisión de medios ofrecido por el gobierno. Al cabo de cierto tiempo, TV Azteca terminó con el monopolio de la industria televisiva en México para dar luz a un duopolio.
Además de contar con una presencia muy influyente a nivel nacional, en 2001 la empresa incursionó en un mercado atractivo que le ha dado más fuerza. La cadena inauguró su operación para la comunidad hispana en Estados Unidos. Actualmente cuenta con afiliados locales en casi 80 ciudades, las cuales congregan a más del 90% de la población latina. Una vez probada su suerte en la industria de las comunicaciones, Ricardo Salinas Pliego adquirió la compañía de telefonía celular Iusacell.
Situaciones extrañas
Sin embargo, al margen de su trayectoria empresarial, Salinas Pliego también se ha visto involucrado en escándalos que han quedado sin más explicaciones. Según reportó la prensa mexicana en 1996, el poderoso empresario mantenía relaciones de negocios con Raúl Salinas de Gortari, el polémico hermano del ex presidente. Éste transfirió cerca de 30 millones de dólares a las cuentas que Salinas Pliego tenía en la banca suiza entre junio y septiembre de 1993 para realizar negocios “no especificados”.
Las transferencias sorprendentemente sucedieron dos semanas antes de que Salinas Pliego se adjudicara la subasta por Imevisión, Estudios América y la Compañía Operadora de Teatros, hecho que provocó desconfianza respecto a los fines de esta negociación. Aunque el empresario negó rotundamente estar involucrado en negocios con Raúl Salinas, la Policía Federal Suiza asegura lo contrario. El caso ha permanecido en el tintero, y la suspicacia en suspenso.
Al margen de los negocios y escándalos, Salinas Pliego también es dueño de los equipos de futbol Monarcas Morelia y Jaguares de Chiapas. Estos no sólo le han redituado en términos económicos, sino que además se convirtieron en parte fundamental de la estrategia con la cual el empresario mexicano ha pretendido dar un golpe bajo al Instituto Federal Electoral (IFE) y llevarse en la jugada a los partidos políticos.
En el marco de una intensa campaña electoral, la negativa de Salinas Pliego a transmitir el primer debate entre los aspirantes a la Presidencia, ha sido motivo de controversias y reflexiones. El pasado lunes 30 de abril el empresario señaló desde su cuenta de Twitter que su televisora transmitiría el partido de futbol Morelia contra Tigres a las 20:00 horas, mismo momento en que inicia el ejercicio de discusión entre los candidatos. El horario fue fijado por el mismo Salinas Pliego y por si fuera poco, el empresario remató con una frase inolvidable: “Si quieren debate, véanlo por Televisa, si no, vean el futbol por Azteca. Yo les paso los rating al día siguiente.”
La declaración fue motivo de efervescencia nacional, sin embargo, también ha trascendido hasta el plano internacional, pues medios como The Wall Street Journal, influyente diario estadounidense, ha publicado notas respecto a la discusión generada.
Lo anterior desacredita la petición que el IFE había hecho a la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) de no transmitir partidos de forma simultánea al debate. Sin embargo, pese a la trascendencia del ejercicio para la vida democrática, se carece se argumentos legales para modificar el horario del partido, o bien, obligar la transmisión del primer debate entre los aspirantes presidenciales.
Por su parte, el presidente de Monarcas, Álvaro Dávila descartó que la decisión del horario establecido se deba a un favor político, y mucho menos, a pretender desviar la atención de los televidentes.
Asimismo, el grupo Anonymus México incitó a sus seguidores a boicotear las empresas de Salinas Pliego, pues argumentan que el empresario no hace más que contribuir con la ignorancia del pueblo mexicano. Por su parte el empresario descalificó al grupo de hacktivistas al llamarlos un “grupito de tuiteros autoritarios”.
En este contexto, se han derivado diversas opiniones. Hay quienes sostienen que la decisión responde a los intereses políticos del empresario, pues suponen que éste protege al candidato presidencial por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, que despunta de manera considerable en las encuestas respecto a su rival más cercano. Como ha puesto en evidencia el candidato presidencial, su estrategia ha consistido en evadir el debate y la confrontación de ideas. Por tanto, acomodar un partido de futbol exactamente en el mismo momento en que se llevará a cabo el encuentro entre los aspirantes, se traduce en un distractor idóneo para la audiencia televisiva. Aunque no se tome en cuenta que la oferta televisiva, por hablar de sólo una forma de entretenimiento, es en estos tiempos mucho más amplia que dos canales. Televisa pasará el debate por canal 5.
Es así que la Secretaría de Gobernación exhortó a todas las televisoras y radiodifusoras a transmitir el debate, aunque no ordenó hacerlo en cadena nacional. Tras haber sido severamente atacada la decisión de Salinas Pliego, el IFE anunció que finalmente TV Azteca había decidido transmitirlo por el Canal 40.
De acuerdo con la reconocida revista Forbes, la fortuna del empresario mexicano está calculada en 17 mil 400 millones de dólares (mdd), cifra que lo coloca en la posición 37 de la lista global de multimillonarios y en el segundo hombre más rico de México. El año pasado su fortuna personal y familiar registró un alza de nueve mil 200 mdd lo cual lo coloca a 100 mdd de Mark Zuckerberg, fundador de la red social Facebook.
Aunque el empresario es dueño de la segunda televisora más importante en México, la mayor parte de su riqueza en realidad proviene de Grupo Elektra. No obstante, sus negocios en el mundo de las comunicaciones le garantizan una posición privilegiada. Desde este punto de vista, el empresario posee todas las piezas de ajedrez para elaborar estrategias a su conveniencia.
El empresario aplicó la ley de la ventaja ante el IFE al negarse a modificar el horario de transmisión del partido futbol de Liguilla entre Monarcas y Tigres, el cual está empatado con el debate entre los aspirantes a la Presidencia. La negativa despertó suspicacias.
Estudiante con honores
Ricardo Salinas Pliego nació el 19 de octubre de 1955 en la Ciudad de México. En el año de 1977 se graduó con honores de la Licenciatura en Contaduría Pública por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), y años después obtuvo una maestría en Negocios por la Universidad de Tulane en Estados Unidos.
El origen de los negocios que le han permitido a Ricardo Salinas Pliego convertirse en uno de los hombres más ricos del mundo, se remonta más de un siglo atrás. En 1906 se inauguró Salinas y Rocha; posteriormente, Hugo Salinas Pliego, padre de Ricardo, abrió Elektra en 1954. Esta empresa instauró un sistema de créditos dirigido a la población de escasos recursos.
En 1981 Ricardo comenzó a trabajar como gerente de importaciones en Elektra, su empresa familiar. De manera paralela, dio vida a negocios propios. Abrió un restaurante en la ciudad de Monterrey y además se dedicó a la instalación de antenas parabólicas y la venta de sistemas de comunicación. Sin embargo, en 1987 Hugo Salinas Pliego, anunció su retiro. De esta forma, a sus 32 años de edad, Ricardo fue designado director general de Grupo Elektra.
A pesar de dirigir una empresa sumamente próspera, Ricardo Salinas Pliego no se conformó. Años más tarde fundó la televisora Azteca, tras comprar dos canales nacionales de televisión y un equipo de transmisión de medios ofrecido por el gobierno. Al cabo de cierto tiempo, TV Azteca terminó con el monopolio de la industria televisiva en México para dar luz a un duopolio.
Además de contar con una presencia muy influyente a nivel nacional, en 2001 la empresa incursionó en un mercado atractivo que le ha dado más fuerza. La cadena inauguró su operación para la comunidad hispana en Estados Unidos. Actualmente cuenta con afiliados locales en casi 80 ciudades, las cuales congregan a más del 90% de la población latina. Una vez probada su suerte en la industria de las comunicaciones, Ricardo Salinas Pliego adquirió la compañía de telefonía celular Iusacell.
Situaciones extrañas
Sin embargo, al margen de su trayectoria empresarial, Salinas Pliego también se ha visto involucrado en escándalos que han quedado sin más explicaciones. Según reportó la prensa mexicana en 1996, el poderoso empresario mantenía relaciones de negocios con Raúl Salinas de Gortari, el polémico hermano del ex presidente. Éste transfirió cerca de 30 millones de dólares a las cuentas que Salinas Pliego tenía en la banca suiza entre junio y septiembre de 1993 para realizar negocios “no especificados”.
Las transferencias sorprendentemente sucedieron dos semanas antes de que Salinas Pliego se adjudicara la subasta por Imevisión, Estudios América y la Compañía Operadora de Teatros, hecho que provocó desconfianza respecto a los fines de esta negociación. Aunque el empresario negó rotundamente estar involucrado en negocios con Raúl Salinas, la Policía Federal Suiza asegura lo contrario. El caso ha permanecido en el tintero, y la suspicacia en suspenso.
Al margen de los negocios y escándalos, Salinas Pliego también es dueño de los equipos de futbol Monarcas Morelia y Jaguares de Chiapas. Estos no sólo le han redituado en términos económicos, sino que además se convirtieron en parte fundamental de la estrategia con la cual el empresario mexicano ha pretendido dar un golpe bajo al Instituto Federal Electoral (IFE) y llevarse en la jugada a los partidos políticos.
En el marco de una intensa campaña electoral, la negativa de Salinas Pliego a transmitir el primer debate entre los aspirantes a la Presidencia, ha sido motivo de controversias y reflexiones. El pasado lunes 30 de abril el empresario señaló desde su cuenta de Twitter que su televisora transmitiría el partido de futbol Morelia contra Tigres a las 20:00 horas, mismo momento en que inicia el ejercicio de discusión entre los candidatos. El horario fue fijado por el mismo Salinas Pliego y por si fuera poco, el empresario remató con una frase inolvidable: “Si quieren debate, véanlo por Televisa, si no, vean el futbol por Azteca. Yo les paso los rating al día siguiente.”
La declaración fue motivo de efervescencia nacional, sin embargo, también ha trascendido hasta el plano internacional, pues medios como The Wall Street Journal, influyente diario estadounidense, ha publicado notas respecto a la discusión generada.
Lo anterior desacredita la petición que el IFE había hecho a la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) de no transmitir partidos de forma simultánea al debate. Sin embargo, pese a la trascendencia del ejercicio para la vida democrática, se carece se argumentos legales para modificar el horario del partido, o bien, obligar la transmisión del primer debate entre los aspirantes presidenciales.
Por su parte, el presidente de Monarcas, Álvaro Dávila descartó que la decisión del horario establecido se deba a un favor político, y mucho menos, a pretender desviar la atención de los televidentes.
Asimismo, el grupo Anonymus México incitó a sus seguidores a boicotear las empresas de Salinas Pliego, pues argumentan que el empresario no hace más que contribuir con la ignorancia del pueblo mexicano. Por su parte el empresario descalificó al grupo de hacktivistas al llamarlos un “grupito de tuiteros autoritarios”.
En este contexto, se han derivado diversas opiniones. Hay quienes sostienen que la decisión responde a los intereses políticos del empresario, pues suponen que éste protege al candidato presidencial por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, que despunta de manera considerable en las encuestas respecto a su rival más cercano. Como ha puesto en evidencia el candidato presidencial, su estrategia ha consistido en evadir el debate y la confrontación de ideas. Por tanto, acomodar un partido de futbol exactamente en el mismo momento en que se llevará a cabo el encuentro entre los aspirantes, se traduce en un distractor idóneo para la audiencia televisiva. Aunque no se tome en cuenta que la oferta televisiva, por hablar de sólo una forma de entretenimiento, es en estos tiempos mucho más amplia que dos canales. Televisa pasará el debate por canal 5.
Es así que la Secretaría de Gobernación exhortó a todas las televisoras y radiodifusoras a transmitir el debate, aunque no ordenó hacerlo en cadena nacional. Tras haber sido severamente atacada la decisión de Salinas Pliego, el IFE anunció que finalmente TV Azteca había decidido transmitirlo por el Canal 40.