Suplementos
El haragán culturoso
Por: Jorge Zul de la Cueva
No es que me queje del pésimo servicio que se cuenta reciben las víctimas, perdón, los derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (o Importa Mauser Su Salud, como cariñosamente lo llamamos los mexicanos), ni hago escarnio del hecho de que la medicina que le dieron a la vecina del primo de una amiga ya no se usa en ninguna parte del mundo, sólo en el IMSS. No que la medicina no sirva, pero chale, todo nuestro dinero se va para diputados y jueces y aparato burocrático.
Y hablando del aparato burocrático, me encantaría que uno de esos millones de abogados que con nuestro sudor mantenemos, tuviera la bondad de revisar un tal convenio de París, firmado por México y por China, (entre otros) para rogarle a la empresa Giordon de autoalarmas (made in China) que deje de pasarse de listón. Explico.
En 1944 un caricaturista llamado Salvador Zapata diseñó un logotipo con un águila que protege a una madre amamantando a su hijo, ese logo se fue modificando hasta llegar, por ahí de los años ochenta, al actual emblema del IMSS, ese que yo de infante llamaba amorosamente “la oreja del seguro”. Y ahora resulta que una empresa de alarmas para coches, llamada Giordon, ha pirateado el dicho logo. Qué poca abuela. La información, nada nueva, me viene de un extraño blog llamado pincheschinos.blogspot.com que no es xenofóbico, ni mucho menos, meramente se dedica a ilustrar, desde 2005, ejemplos de la piratería que son verdaderamente jocosos. Copias burdas de juguetes con nombres ridículos, piratería absurda que imita empresas y piratas que se fusilan los fusiles en un círculo que parece no terminar jamás. Hay, en esa página joyitas como la cerveza Cerono, idéntica a la Corona, el pollo empanizado del coronel Yonghe, y la gaseosa Cala Cala.
Pero regresando al dichoso convenio de París que protege la propiedad intelectual de los gobiernos (o algo por el estilo) no estaría de más que en lugar de impuestos sobre impuestos como vacuna gacha para controlarle a la Patria el catarrito, les diera, a nuestros queridos burócratas, por demandar a la internacional Giordon por todo lo que tiene, y construir con eso un hospital para niños con quemaduras.
Dudas, quejas y sugerencias
personaje33@hotmail.com
Y hablando del aparato burocrático, me encantaría que uno de esos millones de abogados que con nuestro sudor mantenemos, tuviera la bondad de revisar un tal convenio de París, firmado por México y por China, (entre otros) para rogarle a la empresa Giordon de autoalarmas (made in China) que deje de pasarse de listón. Explico.
En 1944 un caricaturista llamado Salvador Zapata diseñó un logotipo con un águila que protege a una madre amamantando a su hijo, ese logo se fue modificando hasta llegar, por ahí de los años ochenta, al actual emblema del IMSS, ese que yo de infante llamaba amorosamente “la oreja del seguro”. Y ahora resulta que una empresa de alarmas para coches, llamada Giordon, ha pirateado el dicho logo. Qué poca abuela. La información, nada nueva, me viene de un extraño blog llamado pincheschinos.blogspot.com que no es xenofóbico, ni mucho menos, meramente se dedica a ilustrar, desde 2005, ejemplos de la piratería que son verdaderamente jocosos. Copias burdas de juguetes con nombres ridículos, piratería absurda que imita empresas y piratas que se fusilan los fusiles en un círculo que parece no terminar jamás. Hay, en esa página joyitas como la cerveza Cerono, idéntica a la Corona, el pollo empanizado del coronel Yonghe, y la gaseosa Cala Cala.
Pero regresando al dichoso convenio de París que protege la propiedad intelectual de los gobiernos (o algo por el estilo) no estaría de más que en lugar de impuestos sobre impuestos como vacuna gacha para controlarle a la Patria el catarrito, les diera, a nuestros queridos burócratas, por demandar a la internacional Giordon por todo lo que tiene, y construir con eso un hospital para niños con quemaduras.
Dudas, quejas y sugerencias
personaje33@hotmail.com