Suplementos
De aniversarios y reediciones
A David “Negro” Guerrero, compañero presencial y de esencia de varias noches que no terminaron
Ciertamente cuando van pasando los años, y los achaques comienzan a aparecer en el cuerpo, uno se vuelve más susceptible, más nostálgico, y los viejos recuerdos se vuelven un protagonista fundamental en la vida cotidiana. En este 2009 un par de álbumes que marcaron mi adolescencia cumplen aniversarios reveladores, y por ende las compañías discográficas respectivas no pierden ocasión de lanzar lujosas ediciones para conmemorar tal hecho, ¡qué dicha!
Primeramente The Unforgettable Fire de U2 festeja 25 años de haber sido lanzado al mercado por vez primera. Confieso que después de Achtung Baby (1991) dejé de tenerles fe, incluso he sido un detractor férreo de Bono en los últimos tiempos. Pero esta obra es un verdadero parteaguas en la historia del pop rock contemporáneo, además de ser el primero en la cosecha de la maquiavélica dupla Brian Eno/Daniel Lanois, como productores estigmatizados con el mal del Rey Midas. Una caja con 2 discos –el álbum remasterizado, y un extra con lados b de los sencillos, temas en vivo, remezclas y rarezas - y 1 DVD avalan su trascendencia.
Los 10 capítulos originales se disfrutan a plenitud, es reconfortante escuchar varios años después y alejado de la saturación, la voz de Bono en el mejor momento de su carrera, la mega sobada Pride puede penetrar fibras una vez más y reconquistar ovejas descarriadas, y qué decir de Bad o el tema que da nombre al álbum.
Del segundo disco vale la pena hacer escala en The Three Sunrises previamente publicada en el EP Wide Awake in America (que se incluye de manera íntegra en esta placa), que muestra al U2 más dinámico y melódico, Yoshino Blossom una perla instrumental inédita con la estela pululante de New Year’s Day y la guitarra de “The Edge” apuntando al firmamento, la remezcla de Wire a manos del pinchadiscos François Kevorkian, más contundente y con la adrenalina desbordada. A los que les conocieron en tiempos recientes, una invitación a que se echen un clavado en esta magna creación.
Más información: http://www.u2.com/news/title/the-unforgettable-fire-remastered
En la otra esquina uno de los álbumes más referenciados y menos escuchados de la historia, el epónimo The Stone Roses, los de Manchester cumplen dos decenios de la conmoción ácido limón y el más fino brit-pop. El antropoide Ian Brown y su compinche John Squire conmovieron hasta al más rudo con I Wanna Be Adored, engañaron el sentido de la percepción lógica con Don’t Stop, y rayaron las puertas del preciosismo en (Song for My) Sugar Spun Sister.
Los regalos conmemorativos son una dupla de discos, uno de extras con material extraído de los siete inconseguibles hoy día, y otro con los demos “perdidos”, mismos que hacen muy atractivo este compendio atemporal que suena tan fresco como el día que salió a las calles, para muestras ahí está Fool’s Gold. Súbanle hasta el 11.
Más información: http://www.thestoneroses.co.uk/
Primeramente The Unforgettable Fire de U2 festeja 25 años de haber sido lanzado al mercado por vez primera. Confieso que después de Achtung Baby (1991) dejé de tenerles fe, incluso he sido un detractor férreo de Bono en los últimos tiempos. Pero esta obra es un verdadero parteaguas en la historia del pop rock contemporáneo, además de ser el primero en la cosecha de la maquiavélica dupla Brian Eno/Daniel Lanois, como productores estigmatizados con el mal del Rey Midas. Una caja con 2 discos –el álbum remasterizado, y un extra con lados b de los sencillos, temas en vivo, remezclas y rarezas - y 1 DVD avalan su trascendencia.
Los 10 capítulos originales se disfrutan a plenitud, es reconfortante escuchar varios años después y alejado de la saturación, la voz de Bono en el mejor momento de su carrera, la mega sobada Pride puede penetrar fibras una vez más y reconquistar ovejas descarriadas, y qué decir de Bad o el tema que da nombre al álbum.
Del segundo disco vale la pena hacer escala en The Three Sunrises previamente publicada en el EP Wide Awake in America (que se incluye de manera íntegra en esta placa), que muestra al U2 más dinámico y melódico, Yoshino Blossom una perla instrumental inédita con la estela pululante de New Year’s Day y la guitarra de “The Edge” apuntando al firmamento, la remezcla de Wire a manos del pinchadiscos François Kevorkian, más contundente y con la adrenalina desbordada. A los que les conocieron en tiempos recientes, una invitación a que se echen un clavado en esta magna creación.
Más información: http://www.u2.com/news/title/the-unforgettable-fire-remastered
En la otra esquina uno de los álbumes más referenciados y menos escuchados de la historia, el epónimo The Stone Roses, los de Manchester cumplen dos decenios de la conmoción ácido limón y el más fino brit-pop. El antropoide Ian Brown y su compinche John Squire conmovieron hasta al más rudo con I Wanna Be Adored, engañaron el sentido de la percepción lógica con Don’t Stop, y rayaron las puertas del preciosismo en (Song for My) Sugar Spun Sister.
Los regalos conmemorativos son una dupla de discos, uno de extras con material extraído de los siete inconseguibles hoy día, y otro con los demos “perdidos”, mismos que hacen muy atractivo este compendio atemporal que suena tan fresco como el día que salió a las calles, para muestras ahí está Fool’s Gold. Súbanle hasta el 11.
Más información: http://www.thestoneroses.co.uk/