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Como cambia la vida del hombre en el matrimonio
Capítulo I
Del matrimonio se han hablado muchas cosas, se dice que es un acto mediante el cuál se pierde una virgen y se gana un mártir, que el hombre soltero es un animal incompleto, mientras que el hombre casado es un completo animal... en fin, el caso es nos seguimos casando. A continuación un vistazo a la vida matrimonial.
- La cama y las cobijas ya no son para ti solo.
- Tu agenda telefónica se reduce a números de clientes y amigos.
- Tienes que inventar mentiras cada cinco minutos.
- Cada mujer que te coquetea te recuerda la "felicidad" de tu nuevo estado.
- Los domingos ya no son para ver deportes todo el día y comer pizza en la cama.
- Los jueves de dominó volteas a ver mas veces el reloj que tus fichas.
- Por primera vez en tu vida entiendes el concepto de hacer el amor por obligación.
- Descubres que puedes pelear por cosas que jamás habías imaginado: no cerrar la pasta de dientes, dejar cabellos en el lavabo, roncar, escuchar heavy metal a todo volumen y por el control remoto.
- La decoración de tu cuarto no depende de ti, jamás volverás a tener un poster de las vaqueritas de Dallas.
- Tus amigos ya no pueden llegar a visitarte a las 2:00 a.m. de hecho ya casi no pueden visitarte sin previo aviso.
- Si vas a un table, tienes que inventar tantas mentiras que ni tu te acuerdas que dijiste...
- Tu sueldo ya no es para tus gustos.
- Los viajes pierden todo el atractivo de soñar con algún affaire, por que de inmediato aparece la imagen de tu esposa.
- Si vas a la playa te la pasas como caballo de calandria y tratando de no ser descarado al ver gringas asoleándose, sobre todo si están topless.
- Todas tus conversaciones en fiestas y reuniones van a girar en torno a lo caro que están los pañales, la leche, las colegiaturas, etcétera.
- Por cierto dichas reuniones terminarán para ti cuando mucho a media noche.
- La cajuela de tu auto que antes llevaba varios cartones de cerveza, ahora sólo tiene la pañalera del bebé.
- La Navidad y fin de año que antes eran fechas divertidísimas y de parrandas interminables, ahora son un calvario de visitas interminables con tu familia política...
- La cama y las cobijas ya no son para ti solo.
- Tu agenda telefónica se reduce a números de clientes y amigos.
- Tienes que inventar mentiras cada cinco minutos.
- Cada mujer que te coquetea te recuerda la "felicidad" de tu nuevo estado.
- Los domingos ya no son para ver deportes todo el día y comer pizza en la cama.
- Los jueves de dominó volteas a ver mas veces el reloj que tus fichas.
- Por primera vez en tu vida entiendes el concepto de hacer el amor por obligación.
- Descubres que puedes pelear por cosas que jamás habías imaginado: no cerrar la pasta de dientes, dejar cabellos en el lavabo, roncar, escuchar heavy metal a todo volumen y por el control remoto.
- La decoración de tu cuarto no depende de ti, jamás volverás a tener un poster de las vaqueritas de Dallas.
- Tus amigos ya no pueden llegar a visitarte a las 2:00 a.m. de hecho ya casi no pueden visitarte sin previo aviso.
- Si vas a un table, tienes que inventar tantas mentiras que ni tu te acuerdas que dijiste...
- Tu sueldo ya no es para tus gustos.
- Los viajes pierden todo el atractivo de soñar con algún affaire, por que de inmediato aparece la imagen de tu esposa.
- Si vas a la playa te la pasas como caballo de calandria y tratando de no ser descarado al ver gringas asoleándose, sobre todo si están topless.
- Todas tus conversaciones en fiestas y reuniones van a girar en torno a lo caro que están los pañales, la leche, las colegiaturas, etcétera.
- Por cierto dichas reuniones terminarán para ti cuando mucho a media noche.
- La cajuela de tu auto que antes llevaba varios cartones de cerveza, ahora sólo tiene la pañalera del bebé.
- La Navidad y fin de año que antes eran fechas divertidísimas y de parrandas interminables, ahora son un calvario de visitas interminables con tu familia política...